29/01/2017 festival

Una potente escena cordobesa autogestiva tuvo fuerte expresin en Cosqun este ao

La consagratoria performance de José Luis Aguirre en la apertura el sábado 21, la actuación del miércoles de Paola Bernal, que invitó a cantar a Mery Murúa, y la presesentación este sábado en la Próspero Molina del riojano que vive en Cuesta Blanca Ramiro González pusieron de manifiesto este año en Cosquín la emergencia de una fuerte escena del folclore mediterráneo, con referentes que se sitúan cerca de los 40 años.

Por Enviado especial

La peña El Sol del Sur, la más dinámica e interesante del festival, fue el lugar de reunión natural de este grupo de músicos que proclaman un “regreso a la canción”, construyen su horizonte artístico en forma colectiva y autogestiva, tienen una visión en favor de la tierra y anticapitalista e intentan renovar la canción popular desde un lugar que exprese el presente.

“El folclore siempre está ligado a lo que sucede en términos políticos y culturales y en este sentido, el movimiento musical que sucede hoy en Córdoba tiene mucho que ver con el Encuentro de San Antonio, que aglutina y aúna toda una mirada en relación con el folclore y el mundo”, cuenta Paola Bernal, autora de los discos “Pájaro Rojo” y “Por el camino”, en charla con Télam.

El encuentro cultural que se desarrolla a orillas del río que da nombre a la pequeña localidad entre Carlos Paz y las Altas Cumbres a lo largo de cuatro días a comienzos de diciembre, lleva 26 años de existencia y en su última edición congregó 10.000 personas.

De allí surgieron a su vez, otros encuentros similares, que ponen al arte en primer lugar, se plantean nuevas formas organizativas y expresan un fuerte compromiso con la tierra y el medio ambiente, como el Tantanakuy de Traslasierra, el encuentro de Luyaba, el encuentro Del Pantano en el Cerro Colorado y el de Villa del Dique.

“Lo que nos define como generación es la decisión por lo colectivo, nos movemos en tribu con diversidad de mirada y de paisaje, aprendimos a conocer otras músicas y a conocernos, somos hermanos que vamos guerreando con amor, con palabra y con poesía”, destaca por su parte Aguirre, que este año en Cosquín presentó su segundo disco, “Amuchados”.

Ramiro González, nacido en La Rioja, remarca el modo como históricamente la ciudad de Córdoba ha funcionado como lugar de encuentro de artistas de distintas procedencias regionales y, en ese sentido, dice, “siempre fue caldo de cultivo de cosas nuevas”.

“Ahora está San Antonio, la peña El Sol del Sur, pero antes existieron las peñas universitarias y aparecieron cosas impresionantes como El Bicho Díaz y la eléctrica folclórica, o Ica Novo que en su momento fue un revulsivo para la escena folclórica, Rally Barrionuevo o Los Coplanacu”, destaca.

El músico, que hace pocos meses editó con su trío “Peñero”, asegura también que se está dando una vuelta a la canción “porque hay una necesidad de contar la historia desde el lugar en que uno se sitúa. A nosotros nos interesa la canción como testimonio de un momento histórico cultural y como voz de la gente que no tiene voz”, resume.

“Hay otra cosa -destaca Mery Murúa, cantante y compositora de Cruz del Eje, con tres disos editados- es entender el camino como una construcción colectiva donde cada uno aporta sus modos particulares y donde tomamos la responsabilidad de dar vida a una escena donde esté presente nuestra expresión artística, diciendo lo que pensamos a través del canto”.

En relación con la construcción de un lenguaje artístico propio, Bernal señala que “no se trata de volver a reinterpretar cosas que pueden ser hermosas pero son de otro tiempo, yo amo a Daniel Toro pero la “Zamba para olvidarte” ya no me representa y creo que alude a una forma de amar y vivir que es de otra época, entonces el decir generacional se va creando a partir de contar qué pasa en el mundo en el momento en que estamos viviendo y en ese sentido levantamos una bandera contra el capitalismo que destroza el planeta con el envenenamiento de la tierra y el aire y nos alineamos con un movimiento cósmico y universal desde este espacio geográfico”.

“Yo creo que el lenguaje -agrega Aguirre- se construye desde el pueblo, la situación espiritual, tecnológica, nosotros nos animamos a romper regionalismos, podemos cantar cuartetos o traer música de la India con comodidad y sin prejuicios, hace rato que se rompió el estante del folclore gaucho de bombacha y botas, también estamos atravesados por el rock y quizás el espacio de rebeldía del rock en sus comienzos se traslada hoy al folclore que hacemos”.