24/01/2017 herramientas de prevencin

Una red de estaciones automticas ampliar el sistema de alerta de inundaciones y sequas bonaerense

El sistema redundará en una red operativa en la vertiente sur de la cuenca del río Salado que brindará información a un área de 500.000 habitantes sobre humedad del suelo, disponibilidad de agua para cultivos, evapotranspiración y precipitación.

El sistema de alerta de inundaciones y sequías que funciona en la localidad bonaerense de Azul, con una red de sensores que mide factores del clima y el estado de los ríos para pronosticar tanto el exceso como la falta de agua, será ampliado para resolver los graves problemas de las cuencas, informó el ministro de Ciencia y Tecnología de Buenos Aires, Jorge Elustondo.

El sistema redundará en una red operativa en la vertiente sur de la cuenca del río Salado, equivalente a cuatro millones de hectáreas, que brindará información a un área de 500.000 habitantes sobre humedad del suelo, disponibilidad de agua para cultivos, evapotranspiración y precipitación, entre otras.

"Fui a la zona a visitar el Instituto de Hidrología de Llanura (Ihlla) para ver el desarrollo del proyecto, fuimos al pie de la sierra a la naciente de un arroyo que suele transporta mucha agua, y estuvimos en la empresa que desarrolla la tecnología a través de un fondo Fonarsec", contó Elustondo a Télam.

El objetivo es componer una red de estaciones automáticas -que midan el nivel de la capa freática, datos meteorológicos, radiaciones- de bajo mantenimiento, con sensores de precisión y alternativas de transmisión de datos (radio y satélite) de acceso libre con certificación de calidad y validación de datos.

El investigador y doctor en Física Raúl Rivas, responsable del proyecto, contó a Télam: "como Instituto, el fuerte del Ihlla ha sido el registro de medida continua de hidrología subterránea y superficial".

"Desde la creación de nuestro Instituto, con el director -Luis Vives- y con (la ingeniera en Recursos Hídricos) Georgina Cazenave, fue instalada una red de alerta en Azul de la cual obtuvimos experiencia", relató.

El proceso culminó en 2013 con un macroproyecto que implicó sustituir importaciones para fabricar, a través de un consorcio asociativo público-privado en el que participa una empresa de electrónica de Tandil, las computadoras que gobiernan el control ambiental y las comunicaciones entre las estaciones.

El proyecto, dirigido técnicamente por Rivas y Mauro Holzman, contempla la fabricación de estaciones de monitoreo de eventos extremos de alto nivel de innovación y robustez, para medir la altura del agua del acuífero, radiación solar, velocidad del viento y otras variables, cumpliendo normativas nacionales e internacionales y centradas en los arroyos de las sierras de Tandil, Azul y Olavarría: el sistema de Tandilia.

"Cuando precipita mucho en la zona, genera escurrimiento en Rauch, Las Flores y Tapalqué, causando problemas significativos aguas abajo de los puntos de nacientes", describió Rivas, investigador de la Comisión de Investigaciones Científicas bonaerense.

Entonces se impone buscar recursos de alerta temprana, empezando a medir las alturas para definir los caudales cinco kilómetros aguas abajo, y controlando el nivel freático, ya que cuando está muy húmedo el suelo genera encharcamiento. Se trata de relacionar las variables con datos que se obtienen con satélite.

"Medimos hace más de 15 años aguas arriba de Azul, y queremos pasar de esos dos mil kilómetros cuadrados a 40 mil, en un proceso que lleva tiempo", indicó Rivas, quien prevé monitorear "para el otoño" el arroyo Tandileufú (Ruta 226).

La instalación implica una obra civil con un alambrado de 8x4 metros y, dentro de ese predio, un pozo de tres metros cúbicos de piedra con cemento para plantar una torre con panel solar que alimente el sistema.

Rivas consideró que la actual variabilidad climática "está dentro de los máximos histórico de un ciclo de 150 años, lo que pasa es que se dan en forma más extrema los eventos".

"Hay que tener en cuenta que esto (inundaciones o sequías) va a volver a pasar, y nos tenemos que adaptar a minimizar los efectos conociendo el sistema en el cual vivimos. Para decidir hay que medir: si yo no mido algo y no lo conozco, difícilmente voy a remediar", razonó.

Por eso, y aunque es un proceso lento porque hay que hacer concurso de precios, "el gobierno provincial está analizando la posibilidad de extender esta forma de monitorear a los lugares que son clave", concluyó Rivas.

Elustondo dijo que "Pergamino, San Nicolás, Salto y Arrecifes lamentablemente carecen de un sistema de alerta temprana porque no se ha extrapolado esta tecnología desarrollada en el ámbito científico, producto de una mala política por la que la ciencia transformada en tecnología no llegaba al territorio".

"El sistema científico tiene recursos humanos altamente capacitados en la problemática del agua, que va a ser puesto a disposición de Hidráulica como un aporte más a las decisiones que ha tomado la Gobernadora (María Eugenia Vidal) de avanzar en obras para el manejo de las cuencas", enfatizó.

Elustondo concluyó: "Sabemos que en la provincia hay problemas muy serios: la buena noticia es que los hemos identificado, y la mayoría de las respuestas, asignando correctamente los recursos, están en nuestro sistema de ciencia y tecnología".