23/01/2017 Kazajistn

Empezaron las conversaciones para el cese de fuego en Siria

El gobierno sirio y los rebeldes tuvieron este lunes en Astaná, capital de Kazajistán, su primer encuentro cara a cara para alcanzar una solución política a la guerra que arrasa Siria.

Las conversaciones de Astaná están auspiciadas por Turquía, garante de los rebeldes, y Rusia e Irán, garantes por el gobierno sirio.

Empezaron en Kazajistn las conversaciones para el cese de fuego en Siria

Las deliberaciones, indirectas, se iniciaron a las 13:40 hora local (04:40 hora argentina), en una sala de reuniones del hotel Rixos President Astaná, en torno a una larga mesa semicircular que mantiene alejados a los representantes del gobierno y los de los rebeldes.



Además de las dos delegaciones sirias y de representantes de Irán, Rusia y Turquía, participan el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura y el embajador en Kazajistán de Estados Unidos, que prefirió no enviar una delegación formal. Irán sí lo hizo, con su vicecanciller para Asuntos Árabes, Hosein Ansari, a la cabeza.

El enviado de la ONU, Staffan de Mistura, instó a las partes a admitir que "no hay solución militar al conflicto sirio", mientras que las delegaciones del gobierno y de la oposición siria se acusaron mutuamente de trabar las negociaciones.

"La consolidación de un cese del fuego nacional solo es el primer paso", detalló el funcionario de las Naciones Unidas. "No hay solución sustentable y de largo plazo al conflicto sirio que pueda alcanzarse solo por medios militares, pero sí por un proceso político".

Según De Mistura, "ambas partes tienen que aceptarlo y renunciar al objetivo de emplear medios militares", informó la agencia de noticias TASS.

De Mistura se mostró esperanzado en que las charlas en Astaná permitan llevar a negociaciones directas entre las partes bajo los auspicios de la ONU, y expresó su deseo de que en la capital kazaja se encuentre un mecanismo de consolidación del cese de fuego y de distensión del conflicto en todo el país.


Pero el jefe de la delegación siria y embajador de Siria ante la ONU, Bashar Jaafari, acusó a la delegación opositora de que "no respeta las negociaciones y no actúa de acuerdo a los usos diplomáticos", y le enrostró estar defendiendo al Frente al Nusra.

"La delegación de la oposición no entiende la importancia de este evento. El Frente al Nusra no forma parte de ningún acuerdo anterior, y nos ha sorprendido la defensa que la delegación de la oposición ha hecho de esta ex filial de Al Qaeda", añadió.

Antes de ingresar a las conversaciones, Jaafari había afirmado que el objetivo del encuentro se centraba en "asegurar el cese de fuego en todo el país, salvo en las áreas donde están activos el EI y el Frente Al Nusra", informó la agencia de noticias oficial siria SANA.

Por su parte, Issam al Reis, del Ejército Libre de Siria (FSA) y miembro de la delegación de la oposición, declaró: "Hasta el momento no hemos empezado las conversaciones con la delegación del régimen y vamos a negociar con la ONU, que es el mediador entre nosotros".

Dijo que su grupo no está en Astaná "para buscar una transición política", sino un alto el fuego. "Sin un acuerdo de alto el fuego no va a haber negociaciones para buscar una transición política", insistió. El portavoz del ELS, Osama Abu Zeid, manifestó que "Rusia reconoce" que su grupo es "una oposición moderada y no terroristas".

La disputa central se da en torno a las operaciones militares sirias en el Wadi Barada, donde hay grupos de la oposición que participan en las conversaciones pero también áreas bajo control del Frente Al Nusra.

Jaafari resaltó que esas operaciones, donde grupos rebeldes "impiden el acceso de agua potable a 7 millones de personas" y "contaminan las fuentes de agua" de la red de Damasco y sus alrededores, no pueden calificarse de violación de los acuerdos de alto el fuego, informó la agencia de noticias EFE.

Sin embargo, y más allá de la reiterada oposición de Damasco al apoyo turco a "grupos terroristas", Jaafari manifestó que pese a las discrepancias "las reuniones de Astaná serán un evento importante de cara a buscar una solución política" al conflicto, y que su país no se sumará a "ningún escenario cuyo objetivo sea llevar la conferencia de Astaná al fracaso".

Las conversaciones se hicieron posibles cuando, tras la toma de los barrios del Este de Alepo que habían estado en manos de los yihadistas por la mayor parte de los casi seis años que dura el conflicto, la relación de fuerzas permitió imponer a las partes un avance en el camino de la salida política pactada por la ONU.

El fin de la primera ronda de conversaciones está previsto para las 20:00 hora local (11:00 hora argentina).
La guerra en Siria costó centenares de miles de vidas y desplazó o expulsó del país a más de la mitad de la población.

Después de ser uno de los primeros grupos en rebelarse, casi seis años atrás, contra el gobierno de Bashar al Assad, el ELS fue perdiendo fuerza relativa ante las formaciones islamistas más extremas -en particular el Estado Islámico (EI) y el ahora denominado Frente Fateh al Sham, ex filial de Al Qaeda en Siria que por mucho tiempo se llamó Frente al Nusra-. Ambas están fuera de toda tregua en Siria.

Ahora, el ELS se reforzó gracias al apoyo que le da Turquía, y lucha junto a las fuerzas armadas de Ankara contra el EI en el Norte de Siria, y también (en lo que está interesada Turquía) para impedir que las fuerzas kurdosirias que apoya Washington establezca una franja de dominación kurda sobre el límite de Siria con el país euroasiático.