10/01/2017 destinos

Los faros del litoral atlntico podrn visitarse durante todo el verano

La propuesta se centra en que los interesados puedan ampliar sus conocimientos en el área y descubrir la vida de los torreros de los 12 faros desperdigados desde las provincia de Buenos Aires hasta Santa Cruz.

Los faros de la costa marítima nacional podrán ser visitados por los turistas en forma gratuita durante los fines de semana de la presente temporada de verano, para permitir descubrir los secretos de los guardianes de cientos de navíos que navegan las aguas del Atlántico, informaron desde la oficina de prensa de la Armada Argentina.

Como todos los años, la propuesta se centra en que los interesados puedan ampliar sus conocimientos en el área y descubrir la vida de los torreros de los 12 faros desperdigados desde las provincia de Buenos Aires hasta Santa Cruz.

Las visitas podrán ser efectuadas los viernes, sábados y domingos, de 9 a 12 y de 13 a 18, contando con la asistencia de personal del Departamento Balizamiento del Servicio de Hidrografía Naval dependiente del Ministerio de Defensa.

Esta iniciativa de "puertas abiertas" permite una interacción con la sociedad a través de una actividad turística con diversas actividades científicas, educativas y recreativas.

Al norte de Buenos Aires, el Faro San Antonio, emplazado en la ribera del partido de General Lavalle, es el primer farol de la serie; su denominación se debe al cabo del mismo nombre, que fue bautizado por la expedición de Magallanes en el siglo XVI.

San Antonio, que este mes cumple 125 años, es el único faro del país que cuenta con un moderno elevador panorámico, a través del cual se puede apreciar el magnífico paisaje que lo rodea.

Desde la parte superior del faro, una garita de vidrio con 14 ventanillas rectangulares ofrecen también una vista inigualable.

El siguiente faro, Punta Médanos, en el Partido de la Costa, cuenta con una torre metálica tronco piramidal ubicada a 500 metros de la línea de mareas altas; funciona con electricidad y está habitado por torreros.

Más al sur, en el partido de Villa Gesell, se encuentra el faro Querandí -visible a 18,1 millas de la costa- que se eleva 65 metros sobre el nivel del mar, y al igual que el de Punta Médanos, es también el hogar de los torreros que allí trabajan.

Uno de los faros más conocidos por quienes visitan las playas argentinas es el de Punta Mogotes, situado al sur de Mar del Plata y que está en servicio hasta la década del 70, se destaca por haber sido el primero en ser construido en Francia y trasladado al país desarmado.

En sus instalaciones funcionan además, de jueves a domingos de 16 a 21, el Museo Faro de la Memoria y el Museo Arqueológico Guillermo Magrassi.

En la localidad balnearia Quequén, sobre la costa de Necochea, se levanta el faro homónimo cuyo su nombre proviene de la voz de origen mapuche "Kem-Kem", que significa barranca.

En el partido de Tres Arroyos, el faro Claromecó fue puesto en servicio en 1922 con la finalidad de evitar que las naves se aproximen a los bancos arenosos típicos de la zona.

En Monte Hermoso se encuentra el faro Recalada a Bahía Blanca, que con sus 67 metros de altura es uno de los más altos de Sudamérica con 331 escalones en forma de caracol, y representa uno de los atractivos turísticos de la zona, donde la propuesta turística se complementa con un recorrido por el Museo Naval.

En el sudeste de Buenos Aires el Rincón es el primer faro en el país en contar con un sistema de iluminación LED, instalado en mayo de 2015, que logró aumentar su alcance de 29,1 a 33 millas náuticas.

Su estructura de hormigón se emplaza en un terreno de cuatro hectáreas donde también es posible visitar un museo relacionado.
Luego de atravesar la Bahía San Blas, es posible visitar el faro Segunda Barranca, cuyo nombre deviene del accidente geográfico sobre el que está emplazado.

Su estructura consta de un tubo central blanco y negro rodeado por patas de menor diámetro, dispuestas en forma hexagonal.
Ya en la la costa patagónica, el faro Río Negro es conocido por ser el primero que se construyó en el sur del país, y que se edificó con paredes blancas de cemento, destacándose de esta forma en el medio del paisaje agreste característico de las zonas aledañas a Viedma.

Por su parte, el faro Punta Delgada es uno de los atractivos turísticos de la Península Valdés, donde en sus inicios funcionó la Escuela de Guardafaros y en sus inmediaciones se encuentra emplazada una de las colonias de elefantes marinos más importantes de la Patagonia.

Santa Cruz cuenta con los faros Cabo Blanco y Cabo Vírgenes, ubicados sobre altos acantilados: el primero data de 1917 y tanto el piso de la torre como el de la sala de guardia está construido en chapas de hierro labrada con puerta de roble con umbral de mármol.

Por su parte, cabo Vírgenes es un centro de observación meteorológica que recoge y transmite los datos obtenidos para la boca oriental del Estrecho de Magallanes, además de funcionar en él un museo dependiente de la Universidad Nacional de la Patagonia.