04/01/2017 opinin

Muertes e intoxicaciones en fiestas electrnicas: aumentar los cuidados, disminuir los riesgos

Un hombre de 34 años se transformó en la segunda víctima fatal de la fiesta electrónica que se realizó el último fin de semana en Arroyo Seco, Santa Fe. A ocho meses de la tragedia de Time Warp, que puso en debate el abuso de drogas en las fiestas electrónicas, y sobre la necesidad de un control del Estado para garantizar la seguridad en estos eventos, opinó para Télam Jorgelina Di Iorio, psicóloga e integrante del Área de Intervención de Intercambios AC.

Jorgelina Di Iorio

Por Jorgelina Di Iorio

Las lamentables muertes de una joven de 20 años en una fiesta electrónica en Arroyo Seco y un hombre de 34 años que falleció posteriormente al evento, así como lo fueron las ocurridas durante el 2016 en Córdoba y en Costa Salguero (Ciudad de Buenos Aires), vuelven a poner en agenda la necesidad de abrir un debate claro y serio que desde Intercambios Asociación Civil venimos promoviendo, sobre el enfoque de reducción de riesgos y daños, y las acciones a realizar especialmente en los espacios de fiesta.

La noción de reducción de riesgos hace referencia a un concepto de actuación pragmática para promover la salud respetando las diferencias de estilo de vida, sobre todo en términos de sexualidad y uso de drogas. La reducción de riesgos en espacios de fiesta y ocio, pone el foco en influir sobre las condiciones previas y las que se dan durante el consumo de drogas con fines recreativos, en personas que no tienen problemas graves derivados de este consumo, pero que igualmente requieren información para el cuidado de su salud física y mental.

Los programas de reducción de riesgos y daños implican una estrategia integral y articulada entre organismos del Estado, empresarios, sociedad civil, organizadores y participantes de las fiestas electrónicas, para garantizar las condiciones adecuadas de seguridad para la realización de los eventos y minimizar riesgos vinculados al consumo de drogas.

En este sentido, algunas medidas que podrían implementarse son la regulación de las habilitaciones y de la cantidad de público que asiste, provisión de agua potable, así como servicios de atención sanitaria. Además, resulta ineludible la necesidad de establecer puestos de difusión de información sobre los riesgos del consumo y la mezcla de sustancias y contar con zonas de recuperación o sector chillout. Otro tipo de medidas como las alertas tempranas y los programas de testeo de sustancias pueden generar una mayor conciencia para los usuarios sobre las sustancias que van a consumir.

Sin embargo, estos trágicos acontecimientos despiertan los fantasmas de la prohibición y de la demonización de las sustancias y las fiestas electrónicas. La clausura de ciertos locales así como la suspensión de este tipo de eventos, no hace más que agravar los riesgos al incentivar la multiplicación de fiestas clandestinas.

Desde abril del 2016, Intercambios AC viene desarrollando el Proyecto de Atención en Fiestas "PAF, un cachetazo al mal viaje" con el cual se impulsa la formación de un equipo de jóvenes asistentes a fiestas, para diseñar e implementar estrategias de intervención que promuevan prácticas de cuidado y consumo responsable entre usuarios de sustancias psicoactivas con fines recreativos. Dentro de los objetivos planteados se pretende implicar a distintos actores del ambiente nocturno en la prevención de riesgos, asegurar que se realice la atención sanitaria adecuada en los casos que la requieran, y contribuir con la regulación de los ambientes festivos en clave de seguridad sanitaria.

(*) Doctora en Psicología e integrante del Área de Intervención de Intercambios AC.