23/12/2016 ataque

Excarcelaron a un detenido por el tiroteo a un local de Nuevo Encuentro

El detenido por el ataque a balazos, cometido en marzo de este año en Villa Crespo, fue excarcelado luego de que su hijo adolescente le confesó en una visita en la cárcel que, durante una travesura, él había efectuado los disparos.

La liberación bajo caución juratoria del técnico en computación Alejandro Fabián Sidero (47) fue requerida por el fiscal Nacional en lo Criminal de Instrucción 44, Pablo Recchini, y dispuesta por juez Nacional en lo Criminal de Instrucción 23, Roberto Ponce.

Además, el fiscal declinó su competencia y consideró que por la edad del chico “es a la justicia de Menores a quien corresponde continuar la investigación en autos y resolver" la situación de éste, lo que aún no fue resuelto debido a que el juez corrió vista a la querella y a la defensa.

Sidero recuperó su libertad tras haber pasado cinco meses en el penal de Villa Devoto, donde, según reveló, sufrió diversos ataques por parte de otros internos, mientras continuaba tratando de dilucidar qué había ocurrido en su departamento la noche del ataque.

En una ampliación de su declaración indagatoria ante el fiscal y el juez, asistido por su abogado Jorge Luis Alvarez Berlanda, el hombre contó, en un relato que se interrumpió tres veces por su conmoción emocional, que su hijo había terminado confesandole que había efectuado los disparos hacia "árboles" para "ver qué se sentía".

En septiembre último, la Cámara Nacional en lo Criminal había ratificado el procesamiento con prisión preventiva y embargo de 300.000 pesos a Sidero por “homicidio” en grado de tentativa, por el hecho registrado el 5 de marzo en Padilla al 800, en barrio de Villa Crespo.

En ese sumario, a Sidero, poseedor de un certificado que lo acredita como “instructor de tiro”, le atribuyeron haber disparado al menos tres veces con un revólver de doble acción marca Smith & Wesson, calibre .32, contra quienes se hallaban frente al local partidario que se inauguraba.

Peritos oficiales determinaron que el ataque, que provocó heridas en el hombro derecho a Daiana Yanet Soto y en el antebrazo izquierdo a Florencia Girotti, quienes fueron atendidas en el Hospital Durand, había sido perpetrado desde un edificio vecino al local partidario.

Un allanamiento al domicilio de Sidero, ubicado cerca y con “vista directa” al local partidario –procedimiento realizado cuando el procesado se hallaba en los Estados Unidos- permitió el secuestro del mencionado revólver.

Luego, la División Balística de la Gendarmería Nacional Argentina informó que el arma presentaba “restos de deflagración de pólvora“ y que era la que se utilizó para efectuar los disparos que hirieron a Soto y Girotti.