19/12/2016 Ciencia

Becarios y gremios del Conicet protestaron contra los recortes en el presupuesto

Aspirantes a becarios del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas advirtieron hoy que se podría producir una nueva "fuga de cerebros" y pidieron que "se aseguren las partidas extras para que ingresen 500 postulantes" durante una manifestación frente al Ministerio de Ciencia y Tecnología en Palermo.



Jóvenes aspirantes a becarios del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) advirtieron hoy que los recortes presupuestarios en ese organismo podría producir una nueva "fuga de cerebros" y pidieron que "se aseguren las partidas extras para que ingresen 500 postulantes" durante una manifestación frente al ministerio de Ciencia y Tecnología (Mincyt), en Palermo.

Los manifestantes, entre los cuales estaban además agrupaciones gremiales, estudiantiles y políticas, pidieron la renuncia del ministro Lino Barañao por no asegurar las partidas para el ingreso de los postulantes ya evaluados y recomendados a la carrera de investigador y excluidos "por razones presupuestarias".

La becaria doctoral del Conicet y representante de la agrupación Jóvenes Científicos Precarizados (JCP), Lucila D'Urso, dijo a Télam que "este recorte presupuestario implica la obstrucción y el corte de líneas de investigación muy importantes que se venían llevando a cabo. Es un golpe muy duro a la investigación pública".

"Hay riesgo de fuga de cerebros porque si el Conicet no nos da una inserción laboral no hay otros ámbitos de trabajo", afirmó D'Urso y agregó: "Venimos de una situación laboral muy precaria, estos son despidos aunque los quieran disfrazar de conveniencia académica".

El mismo sentido se expresó Nuria Giniger, becaria del Conicet y perteneciente a Científicos Universitarios Autoconvocados, quien pidió el giro de la partidaria presupuestaria necesaria para que los 489 recomendados que quedaron afuera puedan ingresar a la carrera del investigador científico".

Advirtió que "los que se quedaron afuera no tienen otra salida laboral, se van a ir a trabajar al exterior porque no hay muchas otras opciones". 

Por su parte, Victoria García, doctora en Letras y una de las 489 recomendados que quedaron excluidos, contó que trabajó siete años de manera precarizada en el Conicet bajo el régimen de becas y ahora se quedó sin trabajo porque ya no se puede renovar. 
El presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires, Adrián Lutvak, aseguró que "hubo un recorte muy grande, mucha gente va a quedar sin poder trabajar. Las ciencias sociales son las más afectadas por el recorte". 

En tanto, desde las organizaciones sociales se mostraron más intransigentes en el pedido de renuncia del ministro Barañao y del presidente del Conicet, Alejandro Ceccatto. 

"Reclamamos que se vayan Barañao y Ceccatto porque quedó en sus manos el manejo de los incorporación de los científicos que aprobaron el examen de ingreso", aseguró el secretario adjunto nacional de Conadu Histórica, Antonio Rossello, y advirtió que "el ajuste en ciencia está ocurriendo en todo el mundo, es una crisis de expulsión de científicos".

A la convocatoria de ingreso a la carrera de investigador se habían postulado unos 1.500 becarios, con cinco a siete años de trabajo, de los cuales 874 fueron evaluados por comisiones científicas del Conicet y recomendados para la incorporación por ser personal capacitado y contar con infraestructura adecuada para seguir investigando. No obstante, en una lista que publicó el Conicet el viernes se supo que serán 385 los ingresantes al organismo, que pasarán a integrar el sistema científico con otros 80 que ingresarán desde el exterior.

Hace algunos días el Directorio del Conicet había dado a conocer un comunicado a través de su página, en el que  daba cuenta de 
su opinión sobre los recortes: "Dejamos expresa constancia de nuestra profunda preocupación por las decisiones que nos vemos obligados a tomar a partir del presupuesto asignado a esta institución para el ejercicio 2017. A nuestro entender estas medidas tendrán importantes consecuencias negativas en las políticas públicas del sector de Ciencia y Tecnología de nuestro país. En particular, la merma en la cantidad de personal incorporado al CONICET y la profundización de la desfinanciación de las actividades de promoción". 

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