19/12/2016 msica

Juan "Tata" Cedrn y dos discos que trazan un "friso sonoro" de la tradicin popular

El artista transita por la música argentina jalonado por aires criollos y plebeyos, con intuición para trazar, acaso sin pensarlo, un mapa posible de la tradición popular; y, bajo ese temperamento, acaba de editar "Velay" y "Mojarrita porá", donde conviven composiciones folclóricas, citas poéticas de diferente tiempo y su pulso compositivo, que se mantiene activo.

"Certifico de algún modo mi idea de que poesía es todo y que todo se puede mezclar. Es como un baile donde está la mujer de 80 y la de 20. Este trabajo es como un friso sonoro donde se mezclan cosas. Siempre recuerdo un tango, 'La Gayola', que tiene una imagen extraordinaria. Dice 'He venido a despedirme y el gustazo quiero darme/ de mirarte frente a frente y en tus ojos contemplarme/silenciosa, largamente, como me miraba ayer'... Es hermoso eso de contemplarse en los ojos del otro. Y eso está en un tango cualunque", enfatizó Cedrón sobre su enfoque de la música argentina.


Ese mismo espíritu se refleja en "Barnabooth", el tema de apertura del segundo disco, "Mojarrita porá", sobre un texto del poeta Raúl González Tuñón que reza: "Esperar, esperar en una esquina, encender un cigarrillo, y escuchar con asombro, con miedo, con nostalgia, la música amontonada del mundo".

"Velay", el primero de los álbumes, es un disco de folclore grabadas por un grupo especialmente reunido con Roger Helou en piano; Horacio Presti en guitarra y Nicolás Arroyo en bombo leguero, más diferentes formaciones de cuerdas.

Allí aparecen títulos como "Pampa de chañar", de Buenaventura Luna; "Me voy para la pampa", de Presti o la "Huella del cariño", de Leopoldo Marechal y con música del "Tata". También participaron en el registro músicos como Jaime Torres, Gustavo Mozzi, César Strocio, Gustavo Margulies, Horacio Avilano, Carlos Carlsen, Miguel Praino y Daniel Frascoli.

Certifico de algún modo mi idea de que poesía es todo y que todo se puede mezclar. Es como un baile donde está la mujer de 80 y la de 20


"Tata" Cedrón
En "Mojarrita porá", el segundo material, conviven registros grabados por el viejo Cuarteto Cedrón en los '60 y '70, composiciones nuevas y remisiones poéticas antiguas a Luis de Camoes o Francisco Quevedo, al lado de otras de Homero Manzi o Carlos de la Púa.

"El primer recuerdo que tengo de una canción es 'Zamba sí, penas no'. La cantaba uno de mis primos, Germancito, que murió de niño. Calculo que yo tenía tres o cuatro años cuando escuchaba esta canción. Eso quiere decir que estas canciones me acompañaron desde siempre, aunque no las publicara en los discos", dijo Cedrón.

A propósito del lanzamiento de los dos álbumes, que serán presentados formalmente el 11 de febrero en un concierto en Hasta Trilce (Maza 1771), el músico dialogó con la agencia Télam.

T:- ¿Cómo preparó este disco y cómo dialogan entre sí esas composiciones de épocas tan diferentes que parecen en ellos?
TC:- Tengo que decir la verdad: yo no hago proyectos. Lo que hago no es algo tan reflexivo en su modo de preparación. Acá hay una veta de trabajo con el folclore que desarrollé cuando conocí a Helou, que es un argentino hijo de libaneses que conocí en Europa. Enseguida advertí que era un superdotado, que tenía un dominio extraordinario de la música. Después me hizo unos arreglos muy buenos y muy austeros en el disco de Manzi, ya en 2007. El en su momento me confesó que nunca había tocado folclore, pero enseguida me puse a tocar una zamba y a la segunda estrofa ya me estaba acompañando. Así que fuimos armando el grupo, que se concibió especialmente para tocar esto.
En definitiva, hay un repertorio que conozco desde siempre, desde cuando era pibe. No lo publicaba pero siempre lo toqué.
Después hay un segundo disco. Allí hay temas del cuarteto con la vieja formación que recién ahora pude mezclar con la voz, que en su momento no la agregué porque estaba afónico. Y una versión muy buena de "La Cachila". Y poemas viejos. Por ejemplo está Quevedo con "Amor constante más allá de la muerte", que tiene aquel verso que es el verso más grande de la historia de la poesía: 'polvo serán, más polvo enamorado'. Así mezclo poemas del 1500 con temas nuevos. Hay, como dice Tuñon, música amontonada del mundo. Y me parece que no me equivoco en ese amontonamiento.

- T: Si bien no grababa estas obras folclóricas, sí desarrolló el costado criollo y campero del tango que expresa una continuidad con esas músicas...
- TC: Claro. Hay una continuidad natural. Cuando yo tenía 13 o 14 años tocaban folclore. Siempre cito una anécdota en la que le preguntaron a Atahualpa Yupanqui por unos jóvenes que tocaban folclore y el viejo dijo: 'es como el sarampión, ya va a pasar'. Y yo era en ese entonces un chico con sarampión; pero ya hace muchos años que lo hago y hago bien los rasguidos, conozco las formas. No hay ninguna contradicción. Igual yo pocas veces hago referencia a los géneros, ni los pongo cuando anoto las canciones del disco.

- T: ¿Qué valor tiene grabar un disco en este tiempo de la industria musical?
- TC: Nunca reflexiono mucho pero a mí me gusta dejar testimonio sobre la música que hacemos. Sé poco de cuestiones técnicas pero veo que las canciones circulan por internet. Pero yo siempre pregoné que lo fundamental es tocar en vivo. Si fuera por mí tocaría toda la semana. No es por guita que trabajamos. Nos gusta lo que hacemos y creo que lo hacemos bien.