18/12/2016 salud

"Todos deberamos testearnos por hepatitis C una vez en la vida", afirm un paciente curado

"Pocas veces en la historia de la medicina se estuvo ante la posibilidad de curar y erradicar una enfermedad tan presente en todo el mundo. Por eso es indispensable salir a buscarla", enfatizó Rubén Cantelmi, quien se curó de la enfermedad que padeció durante 30 de sus 55 años.

Cantelmi llevaba una vida normal hasta que tuvo un accidente y debió someterse a varios tratamientos de conducto, momento en el que estima que se contagió la enfermedad de la que tanto le costó recuperarse.

"Si me preguntan cómo me contagié, tengo que remontarme unos 35 años atrás a un consultorio odontológico. En esa época no se sabía de la enfermedad y no había los cuidados que hay ahora, así que estimo que fue allí donde me contagié", contó en dialogo con Télam.

Cantelmi era empresario hasta que descubrió que tenía hepatitis C: "A partir de ahí me apasioné y me interioricé acerca de todo lo que tiene que ver con la enfermedad. Estudié para ser psicólogo social y hoy coordino grupos y hago lo que me gusta hacer", apuntó.

Como la enfermedad no da síntomas, se enteró de que la padecía "por casualidad: la principal vía de contagio es sanguínea, y lo cierto es que hasta 1992 no se buscaba la hepatitis C en análisis de sangre porque era un virus que todavía no había sido identificado como tal. Recuerdo que me habían dado mal unos valores en un estudio y alguien me sugirió que siguiera buscando", comentó.

"Es muy simple. La posibilidad de saber si uno lo padece se resuelve al acercarse a cualquier centro de salud y solicitar el análisis, que es gratuito. Hoy con un simple estudio de sangre se puede descartar el riesgo y seguir tranquilo, o conocer que se contrajo el virus e iniciar el tratamiento. Lamentablemente, no es un estudio que se pida en los típicos chequeos de rutina, por eso invitamos a todos y a cada uno a que al menos una vez en la vida se realice el test", convocó.

La hepatitis es una enfermedad del hígado, es crónica y avanza. Como no da síntomas, es poco probable que uno la sospeche hasta que progresa a estadios severos. El virus afecta a cerca de 400.000 argentinos, aunque se estima que un 70 por ciento de ellos lo desconoce.

"Con la medicación que está disponible actualmente en la Argentina, se podría curar hasta el 98 por ciento de los casos", retomó Cantelmi, quien contó que pasó por cuatro tratamientos hasta dar con uno que lo ayudó a negativizar el virus.

Explicó que otros tipos de hepatitis, como la A y la B, tienen vacunas preventivas que están disponibles en el país y forman parte del calendario nacional obligatorio, pero que en el caso de la C, todavía no hay vacuna para prevenirla.

"La A es transitoria, muy frecuente en la infancia y rara vez deja secuelas. La B puede cronificarse y tiene tratamiento, pero no es curativo. La C, en cambio, hoy cuenta con medicamentos que curan a prácticamente el 100 por ciento de los pacientes y son a base de comprimidos que se toman tres ó seis meses, sin los efectos indeseados que ocasionaban las medicaciones anteriores que se venían usando y que encima no curaban definitivamente en algunos casos", insistió.

Y continuó: "Son muchos los pacientes que intentaron curarse con las medicaciones anteriores pero no lo lograron, se expusieron a tratamientos cruentos y se desanimaron. Es importante que sepan que cambió enormemente la perspectiva. Hoy se van a curar", remarcó.

Cantelmi coordina grupos de pacientes desde 2012. "Son espacios para compartir, escucharse, aconsejarse, sentirse acompañado. Son muchas las emociones que atraviesa una persona ante el diagnóstico de una enfermedad severa y crónica, por eso sentirse comprendido por quienes pasaron por lo mismo puede transformarse en una piedra angular para salir adelante", aseguró el flamante coordinador de Buena Vida.

Los encuentros se realizan los jueves de 9 a 11 en el Hospital Argerich (Pi y Margall 750, Subsuelo, Calle interna, Sala de Medicina Experimental, Bioterio); también los jueves de 16 a 18 en la Universidad Maimónides (Hidalgo 775, 5° piso, aula 511) y los lunes de 9.30 a 11.30 en el Hospital Durand (Ambrosetti y Diaz Vélez, Edificio Romano 7mo. Piso, hepatología).