12/12/2016 opinin

La virtualizacin de la economa

El tecnológo, especialista en tecnologías disruptivas y responsable del Centro de Divulgación Tecnológica de la Facultad de Ingeniería de la UADE, Joan Cwaik, opinó para Télam sobre la relación entre economía y tecnologías exponenciales.

Joan Cwaik

Por Joan Cwaik

Por Joan Cwaik (*)

La virtualización y las consecuencias de la misma sobre los territorios, fortalecen las relaciones entre las tecnologías de la información y la comunicación y el fenómeno de la globalización. Podemos hablar de un mundo virtualizado en el sentido en que se habla comúnmente de una aldea global, o de "entidades virtuales" que tienen formas "virtuales" de organización económica y social.

El hecho de la economía sea cada vez más ocupada por el campo de lo virtual es un elemento que tiene como consecuencia que muchas actividades de la producción se desarrollen electrónicamente, más allá de las delimitaciones jurídicas y políticas de los territorios. En consecuencia el mundo se ve integrado, gracias a las nuevas formas de comunicaciones y de redes informáticas, y los gobiernos se ven obligados a diseñar aspectos de las instituciones en función de mejorar las formas de administración y gobernabilidad.

En materia económica, la tecnología Blockchain y el Bitcoin se sitúan como una de las grandes tecnologías disruptivas y actualmente resulta por demás interesante ya que influye -y va a influir cada vez más- en la forma de pensar nuevos modelos de negocios y de organización virtual. Se trata mucho más que una divisa, un bien digital, un producto digital que no depende de terceros para poder intermediar transacciones de valor. Lo que tiene es que genera una intermediación directa y también su emisión es limitada. Por esto, teóricamente, queda ajena a sufrir inflación por exceso de emisión. Es un claro ejemplo y primer paso de la virtualización económica.

Vivimos en una sociedad del conocimiento, la cual está basada en las tecnologías de la información, que hacen cada vez más competitivos a los mercados, poniendo a las empresas ante desafíos como la innovación de productos y organizacional. Las empresas, actualmente, comienzan a tener estructuras en forma de red, integrándose virtualmente, en alianzas como respecto a su integración al comercio electrónico. El tamaño de los países no es tan importante. Y, la velocidad de integración y aprendizaje ha cobrado un rol fundamental. Es necesario para las empresas adaptar su infraestructura para poder acceder a los mercados globales.

Muchas regiones del mundo, encuentran hoy oportunidad de integración y crecimiento gracias a las posibilidad que la globalización ofrece, aunque esto puede ser un arma de doble filo, ya que las exigencias son muy grandes para las pequeñas economías de nicho, por lo que sin el conocimiento y la posibilidad económica del accedo a los mercados globales, dichas economías pueden verse amenazadas. La economía del conocimiento implica definir de nuevas maneras el ámbito económico. El mismo, ya no es solo monetario y material, sino también representacional y relacional. Hablamos ahora permanentemente de elementos intangibles en el juego económico.

La economía actual se caracteriza por fuertes innovaciones digitales e inversiones, así como la ampliación tecnológica de la producción, los mercados, la base geográfica y una creciente demanda de servicios y bienes basados intensivamente en el conocimiento. Por eso podemos hablar de una economía que tiene como base el conocimiento, como forma de desarrollo de la economía mundial.

En una economía del conocimiento, la tecnología puede definirse como aplicación de conocimiento humano e inteligencia. De modo que las conductas de empresas e individuos tienen la capacidad de provocar el progreso tecnológico. Las innovaciones parten de objetivos en los cuales participan diferentes agentes, con sus habilidades específicas. Podemos decir que el conocimiento se entiende en varios sentidos: de datos; de habilidades necesarias para llevar a cabo tareas; de la sociedad.

En el ejemplo de este tipo de economías del conocimiento, existen políticas de desarrollo de la tecnología, por encima de políticas macroeconómicas de subsidios a las industrias. Se tiene en cuenta una política macroeconómica que interviene para proyectar la producción del conocimiento. Es así que se desarrollan programas de tecnociencia recortados por etapas para el cumplimiento de los objetivos. Y es allí donde se visualiza la compleja y enriquecedora interacción de empresas, gobiernos, universidades y centros de investigación.

En dicha interacción está la clave del triunfo de las políticas mencionadas. El compromiso de los diferentes sectores se vuelve una condición medular para las economías basadas en el conocimiento. Se generan mecanismos de cohesión y cultura, basados en la confianza en el país y en los individuos, de manera tal que muchos se sienten parte del desarrollo económico y ven la necesidad de la educación como algo fundamental para el progreso social e individual.

(*) Innovador tecnológico, conferencista, docente y autor. Licenciado en Gestión de Medios y Entretenimiento (UADE). Posgrado en Convergencia Multimedial (UBA). Coordinador del Centro de Divulgación Tecnológica de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Exactas (UADE). Gerente de Marketing para Latinoamérica en Maytronics.
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