10/12/2016 fallecimiento

Muri Josefina Ludmer y destacan su legado para la crtica literaria argentina

La autora de "Onetti, los procesos de construcción del relato", "El género gauchesco, un tratado sobre la patria", y "Aquí América Latina. Una especulación", entre otras obras, murió este viernes en su casa, pasadas las 22.

La escritora y crítica literaria Josefina Ludmer, nacida en 1939, en la ciudad cordobesa de San Francisco, murió a los 77 años, en la Ciudad de Buenos Aires, donde residía.

La autora de "Onetti, los procesos de construcción del relato", "El género gauchesco, un tratado sobre la patria", y "Aquí América Latina. Una especulación", entre otras obras, murió ayer en su casa, pasadas las 22.

Ludmer se había graduado como profesora de Letras en 1964, en la Universidad Nacional de Rosario; luego del golpe de Estado de 1966 dejó esa ciudad y se instaló en Buenos Aires donde integró la Universidad Montonera en 1973 y durante la dictadura formó parte de la Universidad de las Catacumbas.

Fue profesora emérita desde 1991 en Yale, regresó al país en 2005 y recibió el premio Honoris Causa de la UBA, en 2010.

Josefina Ludmer en la TV Pblica

 
Su legado

La escritora y ensayista Gabriela Massuh expresó hoy su "tristeza" por la muerte de la crítica Josefina Ludmer, al considerar que su partida significa "la pérdida de un punto de referencia para la crítica literaria y del pensamiento argentino".

Ludmer, nacida en 1939, en la ciudad cordobesa de San Francisco, murió ayer a los 77 años, en la Ciudad de Buenos Aires, donde residía.

Autora de "Onetti, los procesos de construcción del relato", "El género gauchesco, un tratado sobre la patria", y "Aquí América Latina. Una especulación", "Cien años de soledad, una interpretación", entre otras obras, murió en su casa, pasadas las 22.

Se había graduado como profesora de Letras en 1964, en la Universidad Nacional de Rosario; luego del golpe de Estado de 1966 dejó esa ciudad y se instaló en Buenos Aires donde integró la Universidad Montonera en 1973 y durante la dictadura formó parte de la Universidad de las Catacumbas.

Fue profesora emérita desde 1991 en Yale, regresó al país en 2005 y recibió el premio Honoris Causa de la UBA, en 2010.
"Fue una de las críticas más grandes y audaces de la facultad de Filosofía y Letras, por sus análisis literarios brillantes, generosos y, a veces, demoledores", sostuvo, Massuh en diálogo con Télam.

Si bien Massuh no perteneció al grupo de trabajo que Ludmer tenía en la facultad, tuvo paralelamente a la cátedra de Ludmer un seminario que le permitió conocerla y considerarla "un persona excepcional".

"Cuando se jubila y vuelve de Estados Unidos y publica "Aquí, América Latina" nos hicimos muy amigas, porque se mudó a tres cuadras de mi casa. Compartimos muchas cenas en mi casa y en la de ella y en esos momentos sentí estar en contacto con una maestra", recordó.

"Tenía ese carácter de maestra pícara que hacía las conclusiones más azarosas y urticantes, con una enorme gracia", sostuvo.

"La acompañé en un homenaje que le hicieron en la facultad de Letras, impulsado por Adriana Rodríguez Pérsico, y constaté lo importante que había sido" para esa casa de estudio, concluyó.

Por su parte, la escritora María Sonia Cristoff destacó que Ludmer "estaba permanentemente pensando en las formas en las que muta la institución literaria, y seguramente por eso, y por su lucidez histórica pensó tantas cosas antes, las vio venir, las formuló con su mira de francotiradora".

"Porque así pensaba y actuaba, rápido y sagaz, como para no distraerse entre ráfaga y ráfaga -continuó. Yo la seguía especialmente de cerca cuando esas ráfagas apuntaban contra el realismo y contra los surcos demasiado andados de las representaciones nacionales. Seguiremos pensando con lo que nos dejó, que es tanto", señaló.