09/12/2016 cine

La Cinemateca Argentina emprende la restauracin de las pelculas de Gardel

“La digitalización de la obra cinematográfica de Carlos Gardel es un gran proyecto que estará listo en 2017, el año del centenario de ‘Flor de Durazno’”, aseguró Marcela Cassinelli, al frente de la Fundación Cinemateca Argentina.

Claudio D. Minghetti

Por Claudio D. Minghetti

“La digitalización de la obra cinematográfica de Carlos Gardel es un gran proyecto que estará listo en 2017, el año del centenario de ‘Flor de Durazno’”, aseguró Marcela Cassinelli, al frente de la Fundación Cinemateca Argentina, un viejo sueño que cuenta con el respaldo de la ley de mecenazgo porteño y ya logró su sponsor.

Así lo anunció, en diálogo con Télam en vísperas de cumplirse un nuevo aniversario del nacimiento del “zorzal criollo” instituido como Día Nacional del Tango, como parte de un plan mucho más amplio, que incluye también por la vía del respaldo privado, de la restauración "ecológica" de su sede en la calle Salta al 1900 del barrio de Constitución.

Cinemateca Argentina, fundada en 1949 por el crítico Rolando Fustiñana, conocido públicamente por su labor en el diario Crítica como Roland, había sido impulsado por su colega francés Henry Langlois, fundador de la Cinemateca Francesa, en un desayuno que mantuvo con él en el primer Festival de Cannes después de la Guerra Mundial.

Desde entonces, y en especial con la labor de Guillermo Fernández Jurado, que estuvo al frente de la entidad hasta 2013, que fue sucedido por Casinelli, la Cinemateca comenzó a trabajar en nuevos y más ambiciosos proyectos.

La copia digital obtenida será 4K, como las que se ven en las secciones de los grandes festivales dedicadas a obras restauradas


Marcela Cassinelli
“Hace cuatro años comenzamos a tramitar dos mecenazgos, uno para reciclar el edificio que fuera del diario Crítica en Constitución como ecológico, proyecto que es el que requiere una importante inversión, y está en vías de concretarse acompañado por un proyecto del gobierno porteño para el recuperación del barrio; el otro para restaurar las películas de Gardel, que incluye documentales, los cortos de Eduardo Morera y los clásicos de la Paramount”, explica.

El 24 de junio de este año, en coincidencia con un nuevo aniversario de la trágica muerte del compositor, cantante y actor en un accidente en el aeropuerto de Medellín, y del fallecimiento de Fernández Jurado, Cassinellli recibió la noticia de que el banco Santander-Rio había aceptado convertirse en mecenas del proyecto de restaurar las películas con Gardel como protagonista.

Acerca de la relación histórica de la Cinemateca con el tango, Cassinelli recuerda el documental “El tango en el cine” (1979), de Guillermo Fernández Jurado y la participación en “Gardel: El alma que canta” (1985), de Carlos Orgambide, que se hizo para el primer medio siglo de la muerte de Gardel, con mucho material de archivo, y que incluye su funeral.

“De parte de las películas que vamos a restaurar tenemos los negativos, si bien con el derrumbe que sufrió un depósito de Cinemateca hace varias décadas se perdió material valioso. ‘Así cantaba Carlos Gardel’, con los cortos de Morera”, ‘Melodía de arrabal’, ‘El día que me quieras’, ‘Tango Bar’ y ‘El tango en Broadway’, cinco en total”, dice.

Respecto a “Luces de Buenos Aires” (1931), explica que es una “figurita difícil” por sus originales en nitrato de celulosa autocombustible, pero que están muy bien encaminados a encontrar una copia en condiciones para el proceso tanto de recuperación de imagen y sonido en formato DCP, procesos que se realizarán íntegramente en el país.

“También están ‘El tango en el cine’ y ‘Gardel: El alma que canta’ y tenemos un convenio con Gotika, el laboratorio que se dedica al tema, para restaurar lo que encontremos fuera de lo incluido en el mecenazgo”, asegura Cassinelli quien subraya la importancia de la figura de Gardel para la Argentina también en un sentido emblemático.

“La copia digital obtenida será 4K, como las que se ven en las secciones de los grandes festivales dedicadas a obras restauradas. Recordemos que antes las películas ocupaban nueve latas voluminosas y pesadas y ahora el tamaño de un teléfono móvil: 40 o 50 kilos frente a 400 gramos… Todo Rossellini en una caja de pizza”, explica.

“Las copias obtenidas llevarán subtítulos en inglés y en francés, porque el objetivo del proyecto es cultural, que las películas circulen por el mundo, y así como nosotros presentamos programas específicos extranjeros, otras cinematecas lo hagan con este, películas que siguen teniendo vigencia a más de ochenta años de haber sido rodadas”.

Cassinelli explca que “en la Cinemateca resguardamos afiches-litografías hechas para películas de Gardel sin especificar el título, que se añadía con otro cartel cada reposición en salas de cruce o barrio, un día tras otro, y se guardaba para el año siguiente, cerca de cada 24 de junio, cuando murió, o de cada 11 de diciembre, cuando nació”.

“Las película de Gardel se filmaron en los estudios de la Paramount usados para el mercado de habla hispana, y cuando las vemos hay una mescolanza de acentos, donde la acción es en Buenos Aires pero uno habla con acento español, otro mexicano, otro cubano: un fenómeno de Hollywood entre mediados de la década del 30 y 50”, recuerda.

“Eso permitió que Gardel se hicieran conocido en España, en el sur de los Estados Unidos, en Cuba, en toda América de habla hispana, una manera de Hollywood de quedarse con todos los mercados. En ese sentido el tango fue la locomotora argentina en la exhibición en el sur de los Estados Unidos y toda América latina, incluso en España”.

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