04/12/2016 Colombia

Las FARC expresaron su arrepentimiento por el asesinato de once diputados

Los miembros de la organización guerrillera pidieron perdón a las familias de los 11 diputados del departamento del Valle del Cauca secuestrados y posteriormente asesinados por la organización en 2007, hecho que consideraron un error, y los familiares de las víctimas aceptaron las disculpas, como paso clave a la nueva etapa de paz en el país.


Durante un acto privado y solemne, los miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) conocidos con los alias de Pablo Catatumbo, Pastor Alape y Pacho Chino, entre otros, reiteraron su arrepentimiento. 

"En nombre de las FARC y su delegación de paz queremos expresar nuestro más sincero y público reconocimiento de responsabilidad y pedir perdón a las víctimas y a los familiares de los 11 diputados del Valle del Cauca que se encontraban retenidos y bajo responsabilidad de nuestra organización", leyó Catatumbo. 

El dirigente insurgente agradeció a los asistentes por la "disposición para iniciar este camino de acercamiento de perdón y de reconciliación" y sostuvo que el hecho no "enorgullece a las FARC y va en contravía de sus principios e ideales". 

"Esperamos que el futuro permita sanar las heridas y construir una nación más justa para todos los colombianos", aseguró Catatumbo, vestido de blanco como el resto de los asistentes. 

Por su parte, el alto comisionado para la paz, Sergio Jaramillo, valoró de parte del Gobierno la decisión de las FARC de enfrentar el doloroso hecho en el que murieron a causa de un supuesto enfrentamiento con un grupo no identificado 11 de los 12 diputados. 

"Estamos aquí por las familias de la víctimas que tuvieron el valor y el coraje de enfrentar esto, pero también por una decisión de las FARC de enfrentar este hecho", explicó Jaramillo, que detalló que aunque el acto forma parte de la implementación del acuerdo de paz, "no era un obligación para la guerrilla".

"Si esto no es una muestra de paz no sé lo que es. Pero creo que el propósito fundamental es expulsar la violencia de la política, por eso resulta inaceptable la serie de asesinatos de líderes sociales y comunitarios muchos asociados a (el movimiento de izquierda) Marcha Patriótica", indicó. 

El ex diputado Sigifredo López, único sobreviviente del hecho, aceptó el pedido de las FARC pero insistió en la necesidad de que esa guerrilla aporte la verdad para una reparación a las víctimas y para "garantizar la no repetición". 

"Con el alma limpia de odio y la mente clara hemos venido a decirles que mi familia y yo los hemos perdonado, no una vez ni siete veces siete, sino 70 veces siete, que en lenguaje cristiano significa para siempre", exclamó López, quien se salvó de ser fusilado porque al parecer cumplía un castigo aislado del grupo.

Dos años después, el 5 de febrero de 2009, la guerrilla liberó a López, quien en 2012 fue detenido por orden de la Fiscalía General colombiana por presuntamente haber colaborado en el secuestro y asesinato de sus compañeros.

Sin embargo, cuatro meses después Sigifredo López fue exonerado de los cargos que se le imputaban.

El acto se realizó en una iglesia de Cali, capital del Valle del Cauca, a escasos metros de la sede de la Asamblea Departamental en donde las FARC ejecutaron el plan en 2002 con guerrilleros disfrazados de militares. 

"Nuestros familiares están vivos en el amor que ha transformado nuestro corazón de 14 años de odio en un amor suficiente para perdonar a sus asesinos", dijo Jhon Jairo Hoyos, hijo del diputado fallecido Jairo Hoyos.

El Gobierno colombiano y las FARC firmaron el pasado 24 de noviembre el acuerdo definitivo de paz tras más de cuatro años de negociaciones en La Habana, y el Congreso colombiano lo refredó casi de inmediatro, por lo que se abrió ya la etapa de implementación del entendimiento.