02/12/2016 Nicaragua

Semana tensa por protestas contra las recientes elecciones y la construccin del canal interocenico

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro se reunió con el presidente Daniel Ortega, tras haber escuchado entre el jueves y el viernes a dirigentes políticos y campesinos, y líderes religiosos opuestos al gobierno.


Nicaragua completó este viernes, con la presencia en el país del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, una semana tensa, de polémica en las calles y en los medios, por enfrentamientos entre policías y manifestantes, que dejaron varios heridos, en dos protestas continuadas, una para reclamar nuevas elecciones y otra para rechazar la construcción del canal interoceánico.

Almagro se reunió esta mañana con el presidente Daniel Ortega -reelecto el mes pasado para ejercer su cuarto mandato constitucional y tercero consecutivo- y su influyente esposa y vicepresidenta electa, Rosario Murillo, tras haber escuchado entre ayer y hoy a dirigentes políticos y campesinos, y líderes religiosos opuestos al gobierno.



El titular de la OEA permaneció dos días en Managua invitado por el Ejecutivo, con el objeto de iniciar un proceso de diálogo entre el gobierno y el organismo acerca de los controvertidos comicios del 6 de noviembre pasado, en los que no participó el principal bloque opositor y no se permitió la presencia de observadores electorales independientes.

"Es importante ajustar algunos temas que tienen que ver con el funcionamiento del sistema político", advirtió Almagro en declaraciones a la prensa luego del encuentro con Ortega y Murillo, aunque admitió que "eso es algo que pasa en todos los países de la región".

"Esperamos que surjan nuevos elementos de confianza recíproca entre Nicaragua y la OEA; nos quedan por delante unos meses de trabajo en función de este marco de intercambio que hemos creado; valoramos especialmente la apertura y la proyección de estabilidad que el gobierno ha marcado con este paso", agregó el ex canciller uruguayo.

En tanto, Ortega destacó que Almagro, en su visita al país, "ha escuchado y es importante que escuche a las diferentes fuerzas y sectores de la sociedad nicaragüense, en el ánimo del objetivo de preservar la paz".

"Le hemos dicho al secretario general de la OEA que estamos en la mejor disposición de que se pueda mantener este diálogo, este intercambio, este acompañamiento; es bueno tomar en cuenta este punto de partida de esta visita" para "fortalecer la institucionalidad" del país, añadió el mandatario.

Ortega ofreció a Almagro que la OEA envíe una misión de "acompañamiento" para el proceso previo a las elecciones municipales del año próximo pero no de "observación" para el día de los comicios, informó el diario local La Prensa.
Antes de reunirse con Ortega y su esposa, Almagro mantuvo encuentros separados con líderes de iglesias evangélicas y obispos católicos.



Los obispos le entregaron al visitante un documento en el que la jerarquía católica reclama "elecciones honestas y transparentes", y le hablaron "sobre la concentración de poder de una pareja y sus allegados", informó el monseñor Silvio Báez.

"Hemos expresado nuestro deseo de que en nuestro país se mantenga la paz, haya tolerancia a nivel general y que todos podamos contribuir al desarrollo de nuestra nación; creemos que el diálogo es la vía más sabia y la más viable para poder llegar a un consenso a nivel nacional", dijo Adolfo Sequeira, de la Iglesia de Dios en Nicaragua.

Por otra parte, Almagro se reunió ayer con "medio centenar de representantes de diversas corrientes políticas de Nicaragua", así como con "líderes empresariales" con los que mantuvo un "fructífero diálogo" y con representantes de la delegación de la Unión Europea (UE) en Nicaragua, según reportó él mismo en su cuenta de Twitter.

La llegada de Almagro a Managua, ayer jueves, coincidió con una multitudinaria manifestación contra las elecciones del 6 de noviembre, convocada por la oposición, y a la que se sumaron espontáneamente personas que se solidarizaron con los campesinos del sur del país que se oponen a la construcción del canal interoceánico y a quienes la Policía les había impedido marchar por la capital.



"Estamos exigiendo nuevas elecciones democráticas, queremos que vengan observadores., estamos diciendo no a la dictadura, no a la farsa electoral y no al canal", afirmó el líder del Movimiento por Nicaragua, Benjamín Lugo.

Los campesinos suspendieron la protesta que habían programado para el miércoles en Managua tras denunciar que la Policía y el Ejército atacaron con balas de plomo y de goma a los manifestantes que intentaban llegar a la capital desde el interior.

El subdirector de la Policía Nacional, Francisco Díaz, reconoció que esa fuerza actuó en la noche del martes por "razones de seguridad" y para "evitar la entrada de grupos delincuenciales" a Managua.

En esos enfrentamientos hubo al menos cinco campesinos y seis policías heridos, según fuentes de ambos sectores.

El gobierno espera que el canal, que será tres veces más grande que el de Panamá y cuya construcción fue concedida a una empresa china, contribuya a duplicar el producto bruto de Nicaragua.

Los campesinos del sur del país se oponen al proyecto porque, según dicen, no fueron consultados y la obra los obliga a abandonar sus tierras sin derecho de apelación.

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