01/12/2016 Reino Unido

Mujeres argentinas y britnicas destacaron la importancia del movimiento "Ni una menos"

Académicas, activistas, periodistas y expertas argentinas y británicas destacaron en la Casa del Senado de Londres la importancia del movimiento contra la violencia de género "Ni una menos" y subrayaron cómo generó eventos de solidaridad en todo el mundo.

Por Corresponsal

Tras la violación y asesinato de la adolescente argentina Lucía Pérez, miles de mujeres organizaron el 19 de octubre pasado una marcha contra la violencia de género unidas bajo la bandera de 'Ni Una Menos'. "Esa protesta fue la más grande hasta la fecha y generó eventos de solidaridad en todo el mundo", señalaron fuentes del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Londres, que organizaron el evento junto a la Campaña de Solidaridad Argentina.


Entre las oradoras que se reunieron el martes en la Casa del Senado londinense, estuvieron Grace Livingstone, académica y colaboradora del diario The Guardian, The Independent y el Servicio Mundial de la BBC; Sarah Bradshaw, profesora de la universidad británica de Middlesex e investigadora de temas de género en Centroamérica, y Marcela López-Levy, miembro de la Oficina de América Latina, investigadora independiente y escritora.

También fueron parte del debate Constanza Tabbush, investigadora del Conicet, académica y activista, la activista en derechos humanos y experta en movimientos sociales, Lucy McMahon, y Martina Rodríguez, estudiante, activista y organizadora de la Campaña de Solidaridad Argentina

"No es casual que a unos días de la gran marcha y huelga “Ni Una Menos” en Buenos Aires del 19 de octubre, también se vieron marchas masivas de mujeres en contra de la violencia doméstica, discriminación salarial de género o la penalización del aborto en Francia, Islandia, Turquía, Polonia y otras partes de Europa”, dijo a Télam Daniel Ozarow, uno de los organizadores del encuentro y profesor de la Universidad de Middlesex en Londres, y co-editor, del libro “De la crisis del 2001 al kirchnerismo: cambios y continuidades”.


Para Ozarow, quien es también coordinador del grupo de investigación Argentina Research Network, "fueron las mujeres argentinas y la defensa de sus derechos que las inspiraron y como vimos con las Madres de la Plaza de Mayo a finales de los años 70 y los primeros cacerolazos durante diciembre de 2001, una vez más son la pioneras de un movimiento mucho más grande."

"El evento demostró que existe un nuevo e inspirador movimiento de mujeres surgido en Argentina y en toda América Latina, que conecta viejas divisiones políticas, que utiliza nuevos métodos como Facebook y Twitter, y que ha alcanzado un acorde con las mujeres de todo el mundo”, sostuvo la periodista y académica, Grace Livingstone.

Por su parte, la activista y socióloga del CONICET Constanza Tabbush, expresó que “ver la Plaza de Mayo, una plaza tan tradicional para la política argentina ligada a sindicatos y partidos, gritar al unísono ‘el patriarcado se va a caer’ lo vuelve un fenómeno empírico apasionante que ha revitalizado a los feminismos de la región”.

Sostuvo que los debates de la mesa redonda muestran que las movilizaciones de NiUnaMenos están vinculadas con procesos sociales y políticos que exceden la escala nacional y se enlazan con movilizaciones masivas en varios países latinoamericanos y en otros muy distantes como la India.

“La pregunta es por qué en contextos tan diferentes, en los grados y tipos de opresión de las mujeres, todos estos países comparten la masividad de las protestas y un rechazo cada vez más generalizado a expresiones extremas de violencia de género”, apuntó Tabbush.

En tanto, la investigadora Marcela Lopez-Levy, celebró que Mauricio Macri apoye “los reclamos de #Niunamenos y pidió que ya no diga que a las mujeres les gustan los piropos” y que destine recursos reales para implementar la ley y apoyar la prevención de la violencia contra las mujeres en todos sus aspectos”.

“Hacemos eco internacional de la visita a la Argentina de la relatora de la ONU sobre violencia de género, Dubravka Šimonoviæ, y su informe en el que consta que las mujeres que son víctimas de la violencia en el país enfrentan un problema sistémico y generalizado”, que es “la falta de implementación de las normas internacionales y nacionales", completó.

A su vez, la organizadora de la Campaña de Solidaridad Argentina, Martina Rodríguez, agregó que “tenemos que erradicar el machismo de diversas esferas de nuestra sociedad y adjudicar la responsabilidad a quienes corresponda para poder tratar esta problemática adecuadamente”.

“Las cifras de femicidios -consignó- crecen cada día y son alarmantes pero también tenemos que considerar que esa es la punta del iceberg, tenemos que empezar a hacer más visibles las otras formas de violencia para poder atacarlas. Este movimiento de mujeres es internacional, es solidaridad sin fronteras”.

También Bradshaw, especialista en temas de género en Centroamérica, sostuvo “que si queremos desafiar la normalización de la violencia cotidiana, que es la base de los actos violentos extremos, entonces tenemos que desafiar las normas sociales. Lo que es importante en Ni Una Menos es que parece ser más grande que el momento en el tiempo de protesta, parece haber llevado a la gente a hablar de violencia de género y desigualdades de género en general, después del evento, en sus hogares y lugares de trabajo”.

“Esas discusiones podrían ser la chispa que trae cambios fundamentales, cambiando las actitudes de una persona a la vez, para cambiar las normas sociales y desafiar la normalización de las desigualdades de género y la violencia”, aseguró.

Por último, Lucy McMahon, recordó que en “Brasil también ha visto protestas enormes contra la violencia, que están siendo llamadas la 'primavera brasileña' ".

"Están desafiando la impunidad de tales figuras poderosas como Marco Feliciano, Jair Bolsonaro y Pedro Paulo, y la misoginia y el racismo que siempre ha infectado la red Globo y otras empresas”. agregó.

“Como dice Marielle Franco, una activista del Complexo da Mare en Río, una revolución será feminista, clasista y con un debate de la negritud, o no será. Como en Argentina, y como nos vimos aquí en el Reino Unido en el movimiento de ‘Sisters Uncut’, el movimiento de mujeres brasileñas también está luchando contra los enormes recortes del gobierno a los servicios públicos y las amenazas a los derechos humanos”, concluyó la experta.