24/11/2016 Brasil

Ex ministro acus a Temer de presionarlo para favorecer un negocio particular

El ex ministro de Cultura, Marcelo Calero, acusó este jueves al presidente Michel Temer de someterlo a presiones para que atienda supuestos intereses particulares de uno de los más poderosos miembros del gabinete, el secretario de Gobierno, Geddel Vieira Lima.


Calero, un diplomático de carrera que renunció la semana pasada, reveló a la Policía Federal sus diálogos con Temer cuando fue a explicarle que estaba sufriendo presiones para que desde el Ministerio de Cultura autorizara la construcción de un edificio en la ciudad de Salvador, Bahía, en el que Vieira Lima compró un departamento de lujo y que está siendo construido en un lugar considerado patrimonio histórico.

La autorización para la construcción del edificio estaba bajo la órbita del Instituto de Patrimonio Histórico y Artístico Nacional (IPHAN), subordinado al ministerio que conducía Calero, el sexto ministro que pierde Temer desde que asumió en mayo pasado.

El ahora ex ministro, en su declaración ante la Policía, involucró directamente a Temer con las presiones, según informó la Agencia Folha.

El ex ministro "se sintió decepcionado por que el propio presidente lo había castigado" al decirle que "'la política tenía estas cosas, este tipo de presiones'", según la declaración ante la Policía Federal.

Vieira Lima fue ratificado en el cargo con rango ministerial por Temer, quien obligó a los jefes de los partidos aliados en el Congreso a respaldarlo en la abierta disputa con el ahora ex titular de Cultura.

Calero alegó que su decisión de dejar el ministerio tuvo su origen en varios pedidos de Vieira Lima para que el Instituto de Patrimonio Histórico (IPHAN) liberara la continuidad de la construcción de un edificio de lujo en Salvador, Bahía, primera capital del Imperio de Brasil.

Vieira Lima, clave para la negociación política con el Congreso, compró con su esposa un apartamento de unos 600.000 dólares en ese edificio que está siendo construido en un lugar considerado patrimonio histórico y con riesgos para edificaciones superiores a los 25 pisos.

Según la denuncia policial, Temer le dijo a Calero que la decisión del Iphan "había generado dificultades operaciones en el gabinete, puesto que Vieira Lima se encontraba irritado".

Calero acusó a Temer, también, de proponer una atajo institucional para que el caso fuera resuelto por la Abogacía General del Gobierno pese a la decisión del órgano regulador del patrimonio histórico.