23/11/2016 opinin

Una catstrofe nacional que se debe enfrentar

La reducción de la siniestralidad es uno de los temas que abordará el Consejo Federal de Seguridad Vial, que se reúne hoy en la capital de Jujuy. Sobre la situación de la seguridad vial en la Argentina opinó para Télam el presidente de , Luchemos por la Vida, Alberto José Silveira.

Por Dr. Alberto José Silveira (*)

El tercer domingo de noviembre fue instituido por las Naciones Unidas como Día Mundial en memoria de las millones de víctimas del tránsito de todo el mundo. En la Argentina, a diferencia de otros países, esta cifra no desciende. En los últimos 20 años, 151.244 personas han muerto por esta causa y millones han resultado heridas, sufriendo, muchas de ellas, discapacidades permanentes. Y no se cuentan los millones de familiares y seres queridos de las víctimas, que son muchísimos más. Esa cifra sideral no es sólo un número. Ninguna guerra, ni catástrofe o desastre natural ha producido semejante tragedia en nuestro país.

Por ello, el más importante homenaje para ellas es hacer lo necesario para que estas muertes evitables no sigan repitiéndose. En sintonía con el pedido de Naciones Unidas en el marco del "Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011/20", de reducir los muertos a la mitad en esta década, Luchemos por la Vida, convoca a todos los ciudadanos, y a las autoridades responsables en especial, a asumir su responsabilidad con acciones concretas para disminuir significativamente el número de muertos y heridos.

La seguridad vial debe afirmarse como una cuestión de política de Estado; por medio de esfuerzos coordinados y decisiones mancomunadas por las autoridades nacionales, provinciales y municipales, responsables del tema. Se necesita en forma urgente que se concreten en todo el país, con continuidad y coherencia, para salvar vidas y sin fines recaudatorios:

- Los controles eficaces en calles y rutas, que aseguren la vigencia práctica de la ley (por ej. controles de velocidades, alcoholemia, cinturones de seguridad y cascos, etc.) y sanciones efectivas a los infractores.

- Que se asegure una adecuada preparación y otorgamiento serio y responsable de las licencias de conducir en todo el país.

- Que la educación vial sistemática y continua sea una realidad en los programas de estudio y en las aulas de escuelas pre-escolares, elementales y medias en todo el país.

- Que se realice una planificación urbana que posibilite el tránsito fluido y ordenado y se concreten las inversiones necesarias para el logro de un transporte público seguro y eficiente (ferrocarriles, rutas, etc.).

De las estadísticas de Luchemos por la Vida se desprende que los conductores de motos son los que aportan un mayor número a las víctimas del tránsito, con un 39%, en buena medida por la no utilización del casco. Con respecto a los fallecidos en accidentes, completan el relevamiento los conductores u ocupantes de autos (32%), peatones (22%), ciclistas (6%) y otros (1%). En tanto, los fines de semana resultan más peligrosos que los días hábiles: durante sábado y domingo se producen el 44% de los accidentes fatales, mientras que de lunes a viernes se da el 56%, una diferencia notable para comparar un ciclo de dos días contra un ciclo de cinco. Al hablar de la edad, se puede decir que 5 de cada 10 fallecidos son menores. Entre las víctimas, el 6% tiene entre 0 y 12 años; el 11% entre 13 y 19; el 15% entre 20 y 24; el 24% de 25 a 34; el 26% entre 35 y 60; y el 18% más de 60 años.

Todos tenemos una responsabilidad en el cuidado de la vida.

(*) Presidente de Luchemos por la Vida.