13/11/2016 novedades discogrficas

Los Reyes del Falsete, con un notable lbum nuevo al igual que OConnor

El trío Los Reyes del Falsete lanzó su nuevo y elogiable álbum, "Lo que nos junta", mientras que Claudio O'Connor reactiva su proyecto solista para el disco "La Grieta" donde ratifica el notable momento que atraviesa desde que regresó la banda metalera Malón.

"Lo que nos junta"

A cuatro años de “Días nuestros”, su último disco, Los Reyes del Falsete editó “Lo que nos junta”, su tercer trabajo de estudio, en donde el trío de Adrogué demuestra haber alcanzado un alto grado de madurez, tanto en el plano sonoro como en lo referente a las líricas, a pesar de conservar el espíritu lúdico y el humor que lo caracteriza. A lo largo de 13 composiciones, el grupo logra mezclar un interesante cóctel de música beat, rock garagero y electrónica con total naturalidad, en un contexto festivo en el que, con una importante dosis de humor absurdo, se entretejen filosóficas historias de encuentros y desencuentros.

 Producido por la propia banda, “Lo que nos junta” pareciera cosechar los frutos de cuatro años de experiencias, que incluyen una relación musical con Litto Nebbia. Es que pocos grupos como “Los Reyes del Falsete” abrevan en el movimiento beat que sentó las bases del rock argentino y le agregan elementos que nos dan un pantallazo de cómo sonarían hoy Los Gatos, en épocas de sintetizadores y de abrumadora información musical.

Como ejemplo, basta escuchar cualquiera de las canciones que componen esta placa, las cuales se caracterizan por sus cuidadas armonías vocales, sus ritmos alegres que invitan a bailar, sus guitarras crudas al frente y la presencia de sonidos electrónicos que se combinan con naturalidad con el resto de los instrumentos.

La banda también echa mano a su espíritu lúdico para adentrarse en la experimentación, sin dejar afuera al oyente, a partir de distintos guiños que incluyen cortes abruptos, sonidos cotidianos como un teléfono, entre otras cosas.

El disco abre, tras unos segundos de silencio mientras avanza el track, con “Fuera de foco”, una canción que se presenta con una potente introducción de guitarras “gordas” que remiten a Massacre, aunque de inmediato la banda retoma su sonido pop y sus coros armónicos que le permiten tomar distancia y diferenciarse.

El recurso de combinar rasgueos de guitarras acústicas y tarareos, con ataques de electricidad aparecen como una constante en el disco, tal como se hace notar en “Van andando” y “Pasó en tu casa”, los dos cortes que le siguen. En todos los casos, más que “romper” el tema, la distorsión logra sumar elementos que enriquecen a la canción.

La aventura electrónica aparece en todo su esplendor en “Legolandia”, un corte conformado a partir de un collage sonoro “retro”, en el que no falta el recordado ruido de los viejos y lentos modems al conectarse y algunas reminiscencias a los ancestros de la play station, que se cohesionan con un discreta melodía en tono ambient. La inclusión de esta canción promediando la placa opera también como una suerte de intervalo que, en tiempos de vinilo, seguramente hubiera cerrado la cara A.

“Lo que nos separa” y “Súper chino”, las dos canciones que siguen, aparecen como la síntesis perfecta del espíritu del disco, con todos los elementos mencionado en su cuota justa. Incluso, ambas piezas son entrelazadas de manera tal que el oyente apenas logra notar el cambio de canción.

La melancolía aparece en “Perdidos”, uno de los cortes más tranquilos del disco, con un final que presenta una melodía que se va apagando hasta quedar sólo un piano a modo de colofón. El tema siguiente, “1998”, en contraste, se presenta con un complejo entramado en donde hay una entrada en plan “power trío” que es interrumpido por un andar más pop, aunque la distorsión reaparece por momentos. En el medio de la canción, Los Reyes del Falsete, en otro de sus lúcidos chistes, desenchufan los instrumentos y queda solo una voz lejana con una guitarra acústica, una presentación de la canción desnuda como si el autor se la estuviera mostrando al resto de la banda. El regreso al sonido normal adquiere una fuerza inusitada luego de este buscado despojo de electricidad.

Tras las dinámicas “Soy vos” y “La mitad”, el disco cierra con “Estar acá”, un tema tranquilo que oficia de retirada de un trabajo que, más allá del futuro, ya logra instalarse como una de las grandes obras de la banda.

"La Grita"

Claudio O´Connor, vocalista de Malón, reaviva su proyecto solista con el que editó el flamante CD "La Grieta", en el que demuestra que es una de las voces con mejor presente dentro del rock pesado argentino, con un disco en el que los estribillos se elevan a niveles épicos.

En esta novena placa, también queda de manifiesto la gran simbiosis que existe entre el ex vocalista de Hermética y su coequiper y productor, el bajista Hernán García, quien, además, pone los bajos y los coros del disco, como desde el ´98.

"La Grieta" abre con un soft hard rock en "Diminitudes" y se va poniendo cada vez más trash a medida que pasan las canciones, destacándose los graves, tanto del bajo como de los bombos de la batería.

En este punto, se trata de un álbum para disfrutar con auriculares y, así, notar los efectos que los técnicos Mario Breuer y el propio García usaron para darle mayor profundidad a los bajos.

También es de destacar que esta el primer trabajo de estudio en el que O´Connor presenta dos guitarras: a la de Iván Iñíguez (que editó las pistas de estudio) se le sumaron las de Fernando Cosenza, un ex miembro que vuelve al grupo.

Si bien no hay grandes duetos de guitarras (con la excepción de la balada "Jinetes del rock"), el trabajo hecho desde la consola permite distinguir los machaques de cada una de ellas, utilizando reverbes, compresores y una sutil diferencia en las distorsiones.

Que el espejo en el que el cantante que comparte su tiempo con Malón sea Ozzy Osbourne no es ninguna sorpresa ni, mucho menos, un plagio: él mismo lo ha dicho en varias oportunidades.

Eso que más que claro en "Bendecido", una pista que se adecúa al 2016 gracias a ese mencionado trabajo de García con los bajos, pero que perfectamente podría estar en los noventosos "No Rest for The Wicked" o "No More Tears".

Cosenza, ya desde los shows en vivo, presenta una estética y una técnica parecida a la de Zack Wilde, lo cual beneficia notablemente a la performance del vocalista.

"He crecido lleno de amor, bendecido, vengo a ofrecer mi corazón, porque sé lo que doy y doy lo que sé", canta Claudio en esa canción, manteniendo la lírica de trabajos anteriores en las que refleja su interior.

En "Lo que más duele", O´Connor hace gala de sus tres voces, la gutural más natural, los medios con dulzura y la famosa chillona de Hermética, lo cual le da versatilidad a una canción con groove llevadero y un riffs que dan ganas de saltar.

El grupo lo completa el baterista Paolo Naydón, mientras que el tecladista Javier Retamozo participa en "Vivimos", una pieza que recuerda que O´Connor está más allá del heavy metal, con una canción folk, al estilo Sui Generis, en la que también participa Walter Piancioli (Los Tipitos) y Yulie Ruth.

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