13/11/2016 Conferencia

Michel Houellebecq: "Es contradictorio querer intelectuales y exigirles a qu conclusin llegar"

El escritor francés Michel Houellebecq (Isla de la Reunión, Francia, 1956), que ofreció anoche en el Polo Científico Tecnológico de Palermo su segunda charla abierta y gratuita en la Argentina, expresó que "los intelectuales abandonaron la izquierda pero sin unirse a la derecha" porque consideró que "encontraron la libertad de pensamiento" y advirtió que "es contradictorio querer intelectuales y exigirles a qué conclusión llegar".

Por Emilia Racciatti

"La izquierda está en situación de pánico total y en el horno", sostuvo el escritor, una afirmación que generó risas entre los presentes, quienes lo aplaudieron en reiteradas ocasiones a lo largo de la conferencia que duró poco más de una hora.

"Para mí los intelectuales abandonaron la izquierda pero sin unirse a la derecha, en el medio encontraron la libertad de pensamiento", destacó Houellebecq en la conferencia que bajo el título "Los intelectuales abandonan la izquierda" reunió a más de 500 personas que, en horas de la tarde, comenzaron a hacer largas filas para retirar las entradas.



La conferencia comenzó pasadas las 19, con traducción simultánea y la presentación del biólogo e investigador del Conicet Diego Golombek, que dirige los contenidos del Centro Cultural de la Ciencia y ofició de anfitrión y presentador.

En ese marco, el célebre escritor francés aseguró que le parecía contradictorio que la sociedad reclame intelectuales "para exigirles a qué conclusión llegar" y se declaró "partidario de la democracia directa", "hostil a la democracia participativa" y decidido "a no votar sea por quien sea".

El autor de "Las partículas elementales" (1998), "Plataforma" (2001), "La posibilidad de una isla" (2005), "El mapa y el territorio" (2010) y "Sumisión" (2015), señaló que "en Francia un intelectual es alguien bien definido, alguien que escribió una tesis en literatura o ciencias humanas, publica ensayos (si es en una editorial importante mucho mejor), tiene un puesto en una revista científica o firma notas. Eso es un intelectual".

El escritor estuvo sentado detrás de un escritorio sobre un pequeño escenario, leyó su disertación tomando dos cervezas chicas y un agua mineral e indicó que "si creemos en lo que nos dicen en los medios de comunicación anglosajones, está en decadencia la novela francesa, los centros de vanguardia ya no están mas en París y los vinos franceses están sobrevaluados pero sobre lo que más se vuelve es sobre la idea de que los intelectuales franceses no producen nada nuevo y no están a la altura de su tradición".

Houellebecq ubicó a Albert Camus y Jean-Paul Sartre como "maestros del pensar" pero dijo que poseían una "ignorancia científica" y cuestionó fuertemente al autor de "El ser y la Nada" al considerar que el libro que le dedicó a Charles Baudelaire fue "malísimo" y remató: "Sartre manifestaba su odio a sí mismo y ese odio lo transmitió a sus lectores".




Siguiendo con un recorrido por la tradición del pensamiento francés, el escritor se refirió a una segunda generación de intelectuales entre los que ubicó, luego de 1968, a Jacques Derrida, Michel Foucault y Jacques Lacan, y dijo que "otra vez tienen en común la ignorancia en materia científica".

"Tienen verborragia casi poética. Es bonito lo que hizo Lacan pero nunca encontré un sentido en lo que escribió y uno al no encontrar ese sentido, puede sentirse un boludo", disparó Houellebecq ante un público que lo celebró entre risas y miradas cómplices.

Para el francés la siguiente es su generación, que está integrada por quienes "decidieron renunciar a toda ambición filosófica" y definió a esos intelectuales como "observadores, comentadores de los grandes eventos del mundo. Son más o menos simpáticos, agradables y eso es una tranquilidad".

A su vez expresó que "hay una idea de que los intelectuales franceses se pasaron a la derecha y de que el pensamiento de izquierda es dominante en los medios de comunicación" pero dijo que ambas creencias eran falsas y consideró que en su país "los medios de comunicación de izquierda están en una situación difícil por pérdida de lectores".

Para el escritor, en Francia "en algunos medios como Le Monde, al finalizar la Segunda Guerra Mundial el proletariado, los obreros, gozaban de una mirada favorable. Sus puntos de vista eran interesantes y esto era por la influencia del Partido Comunista en los medios".

"Hoy la violencia y el nivel de insultos en Francia no ha dejado de aumentar. Antes uno no hablaba mal hasta que una persona había fallecido, eso hoy no pasa", aseveró y vaticinó: "Va a haber periodistas franceses que se van a alegrar con mi muerte pero antes no pierdo la esperanzas de ver la quiebra de muchos diarios" confesó Houellebecq, quien además recordó que en su país a esos medios "los financia el Estado" y opinó que "es uno de los gastos mas injustificados".

También afirmó que "parece que Dios o el destino jugaran algo" con sus libros porque expresó que "a veces la publicación" de sus obras "coincidió con hechos dramáticos" como fue el caso de "Plataforma": "Me decían que exageraba sobre atentados terroristas y luego sucedió el del 11 de septiembre de 2001". Lo mismo marcó en relación a su última novela "Sumisión", cuya publicación coincidió con los asesinatos en la revista Charlie Hebdo.

En otro de los tramos de la conferencia afirmó que "en el siglo XXI las ideas más interesantes son de escritores y no de intelectuales" y destacó la importancia de "escribir para los lectores y no para el ambiente".

Al finalizar la disertación y tras agradecer a los presentes, el escritor manifestó que si bien "Francia es un país viejo con setenta, cien años de apoltronamiento intelectual", cree "en el futuro del pensamiento de Francia".



La primera de las presentaciones de Houellebecq en su segunda visita a nuestro país -la primera fue en 2007- fue el jueves en la sala la AB del Centro Cultural San Martín, donde el editor Gonzalo Garcés lo entrevistó cerca de una hora y veinticinco minutos, en la que en la que repasó obsesiones literarias, como la dificultad de escribir sobre el amor, se refirió al rol de la mujer en las sociedades contemporáneas y se refirió al impacto personal de su última novela, “Sumisión”.

Durante este domingo se espera que participe de una conversación sobre sus películas en el microcine del Centro Cultural Recoleta (Junín 1930), donde se proyectarán fragmentos de los filmes "Near Death Experience" y "El secuestro de Michel Houellebecq" y también firme ejemplares de sus libros en la librería "Borges 1975" del barrio de Palermo.

Para acceder al cable de la noticia: https://cablera.telam.com.ar/cable/416950


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