22/10/2016 juicio

Empez el juicio al "Loco de Caballito" y un perito dijo que hubo "planificacin"

El taxista que el año pasado degolló y apuñaló en una confitería del barrio de Caballito y frente a más de cien testigos a una mujer que había sido su novia en la adolescencia, comenzó a ser juzgado y su imputabilidad será definida con una pericia psiquiátrica, aunque uno de los peritos mencionó que actuó con cierta "planificación" en el hecho.



Fuentes judiciales informaron hoy a Télam que el juicio al imputado Alejandro Daniel Bajeneta (54) comenzó ayer ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4, integrado por los jueces Julio César Báez, Ivana Bloch y Adolfo Calvete, en el quinto piso del Palacio de Tribunales.

Bajeneta, quien se encuentra detenido en el penal de Ezeiza y está bajo la supervisión del Programa Interministerial de Salud Mental Argentino (Prisma), llega al debate acusado de "homicidio doblemente agravado por alevosía y por haber mediado violencia de género", un delito que prevé prisión perpetua.

La víctima fue Gabriela Alejandra Parra (49), quien si bien siempre se la identificó como abogada, fuentes de la querella aclararon a Télam que no lo era, que trabajaba en una inmobiliaria y también como acompañante terapéutica a domicilio en la práctica de Reiki.

De acuerdo a lo reconstruido en la instrucción por el juez Jorge López y la fiscal Estela Andrades, Parra había sido novia en la adolescencia pero para la época del hecho, cometido el 2 de mayo de 2015, el taxista estaba obsesionado con ella y la acosaba con constantes llamadas y mensajes para retomar una relación que ella rechazaba.

Bajeneta declaró en su indagatoria de instrucción que hacía 10 años mantenía una relación de pareja con Parra, pero todos los testigos del entorno de la víctima lo negaron.

El taxista le prometió a Parra que la cita iba a ser para darle una carta y una cadenita y que luego de ello no la iba a molestar más.

La carta, secuestrada en la cartera de la víctima y exhibida ayer en el juicio, decía: "Gaby, jamás hubiera ni pensado que te toque otro hombre, cumplo con la promesa que nos hicimos. Te amo mi nena".

Además, el taxista llevó una réplica de revólver, una sevillana con la dedicatoria "con todo mi amor para Gaby" y dos cuchillos de combate, uno de los cuales empleó para el crimen y para autoapuñalarse en lo que fue un posterior intento de suicidio.

La acusación en el juicio está en manos del fiscal Marcelo Saint Jean, la querella está representada por el abogado Nelson Mariano Vicente y la defensa por la letrada Silvia Del Ponte.

La autoría del hecho no está discutida ya que además de degollar y aplicarle a Parra siete puñaladas delante de más de 100 testigos, el homicidio quedó grabado por las cámaras de seguridad de la confitería "Plaza del Carmen" ubicada en la intersección de las avenidas Rivadavia y La Plata.

En la primera audiencia, Bajeneta estuvo con la mirada fija en el piso, se negó a declarar y sólo habló ante los jueces para dar sus datos personales.

El imputado dijo que no tenía antecedentes, que era adicto a "la cocaína, el alcohol y las pastillas desde los 15 años" y cuando el presidente del tribunal, el juez Báez, le preguntó si había intentado tratarse, respondió: "Lo intenté pero nadie me escuchó".

La clave del juicio estará en determinar cuál era el estado de salud mental de Bajeneta, a quien la policía bautizó en su momento "El Loco de Caballito", ya que la defensa intenta que se lo declare inimputable.

Los tres psiquiatras que lo evaluaron durante la instrucción -Esteban Toro Martínez del Cuerpo Médico Forense, Edgardo Piaggio por la defensa y Luis Kvitko por la querella-, ratificaron ante el tribunal la conclusión de que con los elementos que contaban y con una única entrevista que tuvieron con el imputado, no se podía afirmar ni negar si Bajeneta había podido comprender la criminalidad de sus actos y dirigir sus acciones.

Por ello, el TOC 4 ya ordenó que se realice un nuevo peritaje psiquiátrico y psicológico para definir si el acusado es o no imputable y que esas nuevas conclusiones sean expuestas en el juicio.

Los tres peritos indicaron que en Bajeneta detectaron un "trastorno de la personalidad", antecedentes de "consumo a las drogas" y que había un informe que hablaba de un "síndrome desejecutivo".

Sin embargo, el perito de la querella, Kvitko, opinó ante los jueces que ese diagnóstico "no es coherente" con "la preparación" que hubo en este hecho.

"Aquí hubo un plan y se arbitraron los medios para ejecutarlo. Concertó una cita, logró que vaya a ese encuentro y va con un cuchillo con una inscripción dedicada a la víctima", dijo el médico legista.

"Desde la lógica, hubo capacidad psíquica para diseñar y planificar esa reunión. ¿Para qué llevó el cuchillo?", se preguntó el psiquiatra forense.

La idea del tribunal es darle tiempo a los peritos para la nueva evaluación psiquiátrica de Bajeneta, por lo que el juicio pasó a un cuarto intermedio hasta el 2 de noviembre para incorporar por lectura algunas piezas procesales de la causa y la tercera jornada recién será 14 de ese mes para escuchar a un médico del Prisma.