10/10/2016 entrevista

Andrea Castelli saca a bailar el "Arrabal Salvaje" del Tata Cedrn

El espectáculo propone un recorrido por la inmensa obra del cantante y compositor interpretada en vivo por el Cuarteto Cedrón, y llegó al teatro El Popular, de la calle Chile 2080 en Balvanera, para emocionar a partir de un delicado encuentro entre la música, la poesía y la danza.

Apuntalado por Castelli, un elenco de bailarines asume con elegancia el desafío de interpretar en diferentes cuadros la música del emblemático Cuarteto, en homenaje a una trayectoria de más de 50 años y a las canciones del Tata, cuya presencia en el escenario potencia el trabajo del grupo.

"Los temas configuran un guión: instantáneas de lo cotidiano y profundo del arrabal indomable, muertes, amores, secretos; una especie de mitología renovada por la maravillosa música que el Tata regala a cada cuadro", sintetizó en charla con Télam la directora Andrea Castelli.

Con funciones los sábados de octubre y noviembre a las 20 en la sala del barrio porteño de San Cristóbal, la obra invita al espectador a sumirse en el universo cedroniano y, evitando los lugares comunes, propone algo inusual:; que un grupo de bailarines dibuje desde sus movimientos una música pocas veces bailada.

Marineros, fabriqueras, modistas y traficantes son algunos de los pintorescos personajes que se deslizan en escena, inspirados en un repertorio rigurosamente elegido, que incluye piezas de las diferentes etapas de la historia del Cuarteto.

El recorrido abarca canciones como "Pasaba algo", de Juan Gelman y Juan Cedrón (1964), "Eche 20 centavos en la ranura", de Raúl González Tuñón y Juan Cedrón (1969 ); pasa por el vals "Siempre me has mentido" de Javier Vilafañe y Juan Cedrón (1982) y la fascinante "Silla en la vereda" de Mario Paoletti y Juan Cedrón (2007), llegando al presente con la etérea belleza de "Luz amor" (2016), que el Tata creó en base a un poema de su hermana Rosita.

En el espectáculo Juan Cedrón canta y toca la guitarra al frente de Cuarteto Cedrón, integrado por Miguel Praino (viola) -su compañero de toda la vida-, Miguel López (bandoneón), Daniel Frascoli (guitarrón y acordeón) y Josefina García (violoncello).
El elenco de bailarines está conformado por Andrea Manso Hoffman, Aurora Lubiz, Sabrina Castaño, Patricia Herrera, Florencia Garesio, Sabrina Salvatore, Florencia Curatella, Carolina Viturro, Federico Santucho, Marcelo Demarchi, Julián Gutiérrez, Gastón Gatti, Julio Maidán y Claudio Fleischer.

Télam: ¿Cómo se integra el Cuarteto al cuerpo de bailarines en la escena?
Andrea Castelli: Al comienzo nos mirábamos todos como bichos raros, nos estudiábamos un poco, pero el Tata hace fácil la tarea. Abre el espacio para que todos participemos, se involucra, juega en la escena con los bailarines, los provoca, hace que la escena esté viva todo el tiempo. Hay un punto en el que respiramos -me incluyo, aún desde afuera– todos juntos. Un barco en el que todos van seguros, el Tata es el capitán.

T: ¿Cómo nace la idea de llevar adelante un espectáculo basado en la obra del Tata Cedrón?
AC: Gusto de trabajar con la obra de grandes creadores que muchas veces no han tenido la difusión o el reconocimiento necesario, al menos en el mundo de la danza. Trabajé con la obra de Rovira por ejemplo, también con el repertorio de las cantantes de tango de principio de siglo pasado. Durante el año pasado llevé adelante un proyecto en la Tecnicatura de Tango de La Plata donde doy clases, en el que trabajamos, desde la danza, la obra del Tata Cedrón. Cuando finalizamos le acerqué un video al Tata con la puesta final del trabajo. Lo emocionó y creo que entendió el reconocimiento que estaba implícito en cada una de las coreografías. Hablamos mucho con el Tata acerca del tango que nos gusta, del que no, de los lugares comunes y los clishés en los que a veces cae la danza, como en una trampa y que a él le provocan un profundo rechazo. Es muy generoso con su obra, con sus saberes. Le propuse que trabajáramos con el Cuarteto y los bailarines de mi compañía. Aceptó. Y empecé a vislumbrar que uno de mis sueños estaba comenzando a cumplirse.

T: ¿Con qué criterio eligió el repertorio para la obra? ¿Fue una trabajo difícil?
AC: Me costó mucho decidir los temas de la obra. El primer guión que le mandé al Tata tenía 40 temas, y algunos más. Él me dijo que le parecía que la gente se iba a cansar, entonces recortamos un poco. Con un enorme respeto por mi tarea, no modificó ninguno de los temas que le propuse. Aunque algunos son de su primera época, ya no los hace, le gustó que los incorporáramos. Inclusive juega a una especie de play back sobre sus obras grabadas. Es nuevo cada vez.

T: ¿"Arrabal Salvaje" se sitúa en algún tiempo y espacio?
AC: Este es un arrabal fuera del tiempo, podría ser el barrio donde pasé mi primera infancia, un suburbio de los años 30, o la calle en la que vivo ahora, donde hay "pibes descalzos, pibitas sin bombacha, hurgueteando el barrial de la vereda…", como dice Celedonio Flores en su tango.

T:¿Qué significa el Tata Cedrón y el Cuarteto para la cultura argentina?
AC: Una referencia ineludible y necesaria.