05/10/2016 ONU

Un 40% de los activistas ambientales asesinados este ao en el mundo son indgenas

La relatora de la ONU para los derechos de los pueblos originarios, Victoria Tauli-Corpuz, dijo que "la cifra muestra una tendencia que no ha cambiado en los últimos años".

La relatora especial de Naciones Unidas para los derechos de los pueblos originarios afirmó que los indígenas representan alrededor del 40% de los 137 ambientalistas y defensores de derechos humanos asesinados este año, durante una reunión en Roma de un grupo de agencias de ese organismo.

La relatora de la ONU para los derechos de los pueblos originarios, Victoria Tauli-Corpuz, dijo durante un encuentro en Roma que "la cifra muestra una tendencia que no ha cambiado en los últimos años, que refleja el número significativo de indígenas entre quienes están protestando contra el acaparamiento de tierras que realizan los grandes poderes políticos y económicos", consignó EFE.

Esas personas "carecen de protección porque los que están en el poder son los que tienen más interés en lograr esas tierras", señaló la relatora originaria del pueblo Kankana-ey Igorot de Filipinas.

"Hay países que no poseen leyes que defienden los derechos indígenas y otros como Brasil -con empresarios agrícolas en el Parlamento- que sí las tienen, pero no las aplican porque dan prioridad a las que sirven para desarrollar proyectos mineros o hidráulicos", detalló.

Mencionó el caso de Perú, país en el que "la prioridad de los gobiernos, desde el pasado hasta ahora, ha sido generar crecimiento económico a partir de las industrias extractivas", lo que hace que los líderes indígenas sean una "amenaza para el deseo del Estado de usar las tierras y generar beneficio de interés para las grandes corporaciones mineras".

Sobre las últimas agresiones contra la ambientalista peruana Máxima Acuña, reconocida por su defensa del medioambiente oponiéndose a la minera Yanacocha en la región de Cajamarca, Tauli-Corpuz sostuvo que se está repitiendo la técnica de emplear a los guardias de seguridad de las propias compañías para atacar a los indígenas.

"Es lo mismo que pasó en Honduras, donde los implicados en el asesinato de Berta Cáceres fueron miembros de la seguridad privada de la empresa (constructora), incluyendo algunos militares", apuntó en relación al asesinato ocurrido hace siete meses.

Por el momento varias personas fueron detenidas en relación con el crimen de Cáceres, activista del pueblo Lenca que se oponía a la construcción del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca por considerarlo una amenaza para su comunidad.

Ante la indefensión de los militantes indígenas la relatora instó a llevar ante la Justicia nacional o internacional los casos de violación de sus derechos y fortalecer a los pueblos para que puedan mantener un "diálogo franco con los gobiernos y las corporaciones".

"Debería haber un proceso activo que desafíe el sistema dominante de desarrollo, que está siendo promovido por la mayoría de los gobiernos, y apreciar la contribución de los indígenas en la promoción de la diversidad cultural y biológica", añadió la funcionaria de ONU.