03/10/2016 en diciembre de 2017

Argentina fue designada sede de la prxima conferencia ministerial de la OMC

El encuentro se realizará en diciembre de 2017. Allí, ministros de los 164 miembros de la entidad multilateral buscarán avanzar con la llamada Ronda de Doha, que debe definir nuevas reglas del intercambio global.

La Argentina será la sede de la próxima Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), a realizarse en diciembre de 2017, en la que ministros de los 164 miembros de la entidad multilateral buscarán avanzar con la llamada Ronda de Doha, que debe definir nuevas reglas del intercambio global, según decidió hoy el Consejo General de la entidad multilateral, reunido en su sede de Ginebra.

La decisión del Consejo General, integrado por las delegaciones de los países o uniones aduaneras miembros de la OMC, ubica a la Argentina como el primer país sudamericano en albergar al cónclave de ministros de Comercio, la máxima instancia de decisión de la entidad, que se celebra cada dos años.

El consejo, presidido por el director general de la OMC, Roberto Azevedo, no determinó hoy la fecha precisa de la que será la XI Conferencia Ministerial, pero ratificó que se concretará en diciembre de 2017 en Buenos Aires, al aceptar el ofrecimiento que el gobierno argentino formulara el 31 de julio pasado.

Azevedo agradeció tanto a la Argentina como a Uruguay, que también se había postulado para oficiar como sede de la cumbre, pero retiró su candidatura antes de la reunión del Consejo General, en atención a la práctica de la entidad de adopción de sus decisiones por unanimidad.

El diplomático brasileño destacó que las postulaciones de Argentina y Uruguay son una demostración de estos dos miembros de la OMC en la confianza al sistema multilateral de comercio y consideró la decisión de consenso sobre el lugar de la próxima conferencia es “un excelente camino” para dar continuidad a los encuentros ministeriales precedentes.

El representante argentino ante la OMC, Marcelo Cima, agradeció, asimismo, a los miembros que apoyaron la propuesta de Argentina, y auguró que, con la colaboración de todos, la conferencia será exitosa y colmará las expectativas.

La semana pasada, Azevedo instó a los miembros de la entidad a mayores esfuerzos para alcanzar acuerdos multilaterales en la XI Conferencia Ministerial y contrarrestar la amenaza de que se instauren las políticas proteccionistas en medio de las pobres perspectivas de crecimiento del comercio global.

"Hay una preocupación extendida sobre el aumento del sentimiento anticomercio y antiglobalización", señaló y advirtió que "si esta retórica no es atendida efectiva e inmediatamente podría conducir con facilidad a la adopción de políticas desacertadas que empeorarían la expansión del comercio y las perspectivas del empleo".

"Necesitamos seguir alcanzando reformas que generen crecimiento más inclusivo y aumento del desarrollo. Es por eso importante que profundicemos nuestras discusiones sobre lo que los miembros quieren lograr entre ahora y la XI Conferencia", pidió entonces Azevedo.

La reunión cumbre de Buenos Aires buscará producir nuevos resultados en las negociaciones de la Ronda de Doha, tras los avances alcanzados en las ministeriales de Bali (2013) y Nairobi (2015) para nuevas reglas del comercio mundial y mayores niveles de liberalización.

Una de las aspiraciones será poner en marcha el acuerdo de Facilitación de Comercio, un conjunto de recomendaciones aduaneras, surgido en Bali y adoptado en Nairobi, que requiere la adhesión de dos tercios de los miembros para su puesta en vigencia, y con el que se estima generar ganancias globales anuales de entre 400 mil millones y un billón de dólares.

Sin embargo, los miembros esperan llevarse de la próxima conferencia algún nuevo avance concreto de los 21 temas de la agenda de Doha, que va desde agricultura, acceso a mercados de bienes no agrícolas y servicios hasta propiedad intelectual, compras gubernamentales, seguridad alimentaria, indicaciones geográficas o medio ambiente.

El pilar agrícola es el principal eje de las controversias y el de mayor complejidad, ya que incluye la discusión sobre los subsidios directos a la producción y la reducción de aranceles.

En este capítulo, los ministros lograron en Nairobi un acuerdo para eliminar los subsidios a las exportaciones agrícolas, a instancias de una propuesta formulada en conjunto por Argentina, Brasil y la Unión Europea.

Además de los temas establecidos en Doha en 2001, cuando fue lanzada la presente ronda, algunos miembros pugnan por introducir en las negociaciones multilaterales nuevos tópicos que cobraron relevancia luego de establecida aquella agenda.

Energía, comercio electrónico, ampliación de cuestiones de inversión, reglas de inversión en temas de comercio, pymes, bienes ambientales, y planteos sectoriales como el de químicos, son considerados por algunos miembros como los nuevos temas que deberían ampliar la agenda de Doha.

La manera en que se abordarán estas cuestiones no tiene aún consenso, y se debate entre buscar nuevos formatos de negociación, cómo concluir los temas pendientes de la agenda de Doha, o si incorporar o no los nuevos temas.

A nivel geopolítico, los países en desarrollo adquirieron en las últimas dos conferencias mayor protagonismo en las negociaciones, lo que es considerado como factor decisivo para que se registraran avances, tanto en Bali como en Nairobi, tras años de estancamiento de las discusiones.

La Ronda de Doha, lanzada en la capital catarí en 2001, planeaba concluirse en 2005, con revisión de las negociaciones en 2003.

Sin embargo, la Conferencia Ministerial de 2003 en Cancún resultó en fracaso y las negociaciones estuvieron prácticamente estancadas desde entonces hasta la ministerial de Bali en 2013, cuando recobraron el impulso.
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