17/09/2016 investigacin

El riesgo de cumplir 18 y ser trasladados a una crcel de adultos

Los adolescentes institucionalizados de menos de 16 años, considerados inimputables según la legislación vigente, pueden ser transferidos a cárceles de adultos si al cumplir 18 se les dicta una sentencia privativa de libertad, una situación rechazada por todos los organismos de derechos humanos.

Por María Aguirre*

Los adolescentes institucionalizados de menos de 16 años, considerados inimputables según la legislación vigente, pueden ser transferidos a cárceles de adultos si al cumplir 18 se les dicta una sentencia privativa de libertad, una situación rechazada por todos los organismos de derechos humanos.

Lo paradógico del sistema, regulado por un decreto-ley de la dictadura militar, es que quienes fueron institucionalizados por un delito cometido durante su niñez, pueden ser arrancados de esos regímenes especiales para menores de edad y trasladados a unidades de adultos, si la justicia les impone una pena al cumplir 18 años.

La coordinadora del Equipo de Trabajo de Niños, Adolescentes y Jóvenes privados de Libertad, de la Procuración Penitenciaria Nacional, Marina Chiantaretto, juzgó que "de ninguna manera" deberían ser trasladados al sistema penal adulto los adolescentes institucionalizados que llegan a la mayoría de edad.

Advirtió sobre la "superpoblación y situaciones de violencia extrema" que, en el mejor de los casos, hacen que los chicos queden confinados en ámbitos aislados sólo para preservarlos de la convivencia con convictos adultos.

"Es paradógico y es un retroceso", opinó el defensor oficial y miembro de la Comisión de Infancia de la Defensoría General de la Nación, Damián Muñoz.

El funcionario judicial detalló que los chicos, que durante años pudieron ir a la escuela o cursar talleres, son derivados repentinamente a un esquema "mucho más violento" y en el que pierden derechos y espacios.

"Puedo entender que existan jueces duros, lo que no puedo entender es que existan jueces que no elijan para los pibes los dispositivos que les permiten acceder a una escuela y a talleres y así salir menos resentidos con el sistema; un chico de 15 años que robó necesita mucho más políticas públicas, que ser encerrado en un sistema penal", concluyó.

Para Laura Mussa, directora de la Fundación Sur Argentina, esa situación es de una "incoherencia absoluta e ilegal".

"Al cumplir 18 recién se dicta la parte de la sentencia, o sea, si la pena es privativa de libertad, hasta ese momento, por delitos cometidos siendo menores, permanecieron detenidos 'a prueba'; esto es manifiestamente contrario a un sistema de debido proceso", declaró la directora de Fundación Sur Argentina, Laura Mussa.

En un informe presentado en diciembre del 2015, Unicef advirtió que la mayoría de los chicos institucionalizados "tiene entre 16 y 17 años", lo que significa que "si los delitos por los cuales fueron acusados tienen una pena de más de dos años de prisión serán considerados punibles según la legislación vigente" cuando cumplan 18.

Unicef recomendó a los "responsables de las jurisdicciones" del país a "reconsiderar la modalidad de intervención de los establecimientos de restricción de libertad" para que "sean más eficientes como alternativa a la privación de libertad".

"El Estado debería preguntarse por qué hay chicos cometiendo delitos y por qué chicos que estaban tutelados por el Estado en institutos de menores reaparecen luego en institutos de privación de libertad para adultos", insistió Mussa.

La ex diputada nacional socialista y coautora de la Ley de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, María Elena Barbagelata, evaluó que esa situación se trata de una "contradicción en sí misma" y responsabilizó a los "jueces que no aplican las normas acorde a los derechos internacionales y los derechos humanos".

Ya en el 2013 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reprendió a la Argentina por haber dictado prisión perpetua a adolescentes y la intimó a "revisar las condenas que pesan sobre personas que cometieron delitos siendo adolescentes".

*Del equipo de investigación de la agencia Télam.