29/07/2016 50 años

Recordaron a científicos que fueron víctimas en la “Noche de los Bastones Largos”

A cargo de Hernán Lombardi, se llevó a cabo este viernes un homenaje evocativo por los 50 años de la “Noche de los Bastones Largos”, con los científicos que fueron víctimas de la represión militar el 29 de julio de 1966.


El Sistema Federal de Medios Públicos que conduce Hernán Lombardi organizó este viernes un homenaje evocativo por los 50 años de la “Noche de los Bastones Largos”, con los científicos que fueron víctimas de la represión militar en aquel 29 de julio de 1966.

“No fueron sólo un grupo de militares brutos los que posibilitaron este episodio porque sabemos que siempre en esto hay otro tipo de complejidades”, instaló Lombardi para marcar la participación de académicos en la expulsión de investigadores y docentes de la Facultad de Ciencias Exactas.

En este sentido, la física Mariana Weissmann, raleada de la UBA en aquella noche, mencionó que su hipótesis es que “la sensación en la década del 60 era que la ciencia iba a producir una revolución y los que no querían cambios, como los militares, nos veían como sus enemigos”.

El homenaje de hoy a quienes padecieron la represión militar, convocado en el Centro Cultural Kirchner, es parte de una serie de iniciativas que organizaron el Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, junto con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, a cargo de Lino Barañao, y el Centro de Estudios y Observación de Políticas Públicas, que preside Aníbal Gutiérrez.

Una de esta iniciativas será el estreno del documental “El día que comenzó la noche”, por el Canal Encuentro, el próximo jueves 18 de agosto, a las 23, y también la exposición audiovisual de material del Archivo Nacional de la Nación no sólo de la "Noche de los Bastones Largos", sino también del contexto de la época.

“El 66 está muy vinculado al 76 –agregó el matemático Hugo Scolnik, quien renunció como protesta ante la represión-: uno es consecuencia del otro” y esa idea fue ratificada por Lombardi que amplió que “el 66 posibilitó el golpe del 76, fue el gran ensayo”.

Del panel también participaron el doctor en neurociencia, Facundo Manes, y el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, quien habló de la resistencia de los docentes y estudiantes como una “defensa de la dignidad” y manifestó que el cuestionamiento a la autoridad natural en los científicos, fue el núcleo que atacó la represión militar.

Tras la charla, fueron reivindicados con una placa conmemorativa los científicos Edgardo Broner, Raúl Carnota, Clarisa Cortez y Cristina Zoltán, entre otros investigadores e intelectuales que fueron expulsados de la universidad pública por voluntad del presidente de facto Juan Carlos Onganía.

En aquella noche del 29 de julio de 1966, la represión del gobierno civil, en manos operativas de la Policía Federal, entró con bastones y expulsó a palos a docentes y estudiantes de Exactas y Filosofía y Letras, y produjo un éxodo de profesionales que en muchos casos no se revirtió.

Afectó entre otros a Tulio Halperín Donghi (historiador), Pablo Miguel Jacovkis (matemático), Eugenia Kalnay (meteoróloga), Gregorio Klimovsky (epistemólogo), Catherine Gattegno de Cesarsky (astrónoma) y Manuel Sadosky (matemático), uno de los introductores de la computación en el país.