27/07/2016 Crdoba

Aprueban un estudio de impacto ambiental de obras de alargamiento de vida til de la Central Embalse

El proyecto recibió la Licencia Ambiental por parte del Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos de la provincia, y podrán comenzar las obras de refacción de la planta.

El proyecto de Extensión de Vida de la Central Nuclear Embalse, en Córdoba, recibió la Licencia Ambiental por parte del Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos de la provincia, y podrán comenzar las obras de refacción de la planta.

La empresa Nucleoeléctrica Argentina (NA.SA.) informó hoy que el estudio de impacto ambiental fue homologado mediante la resolución 203, firmada por el secretario de Ambiente y Cambio Climático provincial, Javier Britch, y de esta forma se completó el proceso que se inició con la presentación del estudio ante la audiencia pública realizada el 7 de julio último, que también fue aprobado.

En los considerandos de la norma se destaca "la trascendencia de los avances tecnológicos y sistemas destinados a mejorar la seguridad operacional e inclusive la modernización y optimización del turbogrupo y ciclo térmico, junto con el aumento de potencia", estimado en 35 megawatts.

La documentación presentada fue analizada por la Comisión Técnica Interdisciplinaria en el marco del procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental, detalló la resolución.

La extensión de la vida útil de la planta nuclear será de 30 años y durante las obras se crearán unos 3.000 puestos de trabajo y la generación de energía se incrementará en hasta 683 megawatts de potencia, con una inversión total de u$s 2.148 millones.

Las refacciones en la central precisan la periodicidad de actualizarse cada 30 años y permitirán aportar energía a más de 3 millones de habitantes, al tiempo que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero y diversifica la matriz energética.

El ingeniero mecánico Gustavo Díaz, a cargo del retubado de la obra, había explicado a Télam que esa actualización es la "actividad central" de la obra, y precisó que empezó a trabajar en esos tubos en 2007.

El "revamping" al que es sometida la Central -explicó el ingeniero- consiste en, "más que nada, renovar las piezas, independientemente de si se incrementa o no la potencia, que en este caso se incrementa un poco".

"La planta está diseñada para una vida útil de 30 años que, una vez terminada, debe parar y demostrar que está en condiciones de seguir, es decir, una serie de mantenimientos muy específicos de esa extensión de vida", reseñó.

En tanto, las principales renovaciones incluyen "el cambio de los canales, es decir, por dónde va el combustible, que es uranio" natural, pero a grandes rasgos "se cambia todo, es mantenimiento y muchas piezas nuevas".

"A la parte donde se genera la energía, el reactor, se le cambió el 100% de los canales combustibles y, en la parte de ciclo, se remplazaron protones de turbina -que tienen un tamaño muy grande-, y los generadores de vapor", enumeró.

Por último, Díaz concluyó que en este tipo de obras "lo que más se cambia es la electrónica" y destacó como favorable que, en la actualidad, "hay muchas más mediciones y más confiables".

La refacción permitirá aportar energía en forma segura y confiable para más de 3 millones de habitantes al tiempo que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero y diversificar la matriz energética.

Además, se podrá producir cobalto 60 para exportar y abastecer el mercado interno en aplicaciones medicinales e industriales.

Por otra parte, desarrollará a proveedores nacionales de bienes y servicios altamente calificados, además de las 3.000 personas empleadas en las refacciones y los 700 técnicos que operarán la Central los próximos 30 años.

Asimismo, además de las 3.000 personas empleadas en las refacciones, se ocupará a 700 técnicos que operarán la Central los próximos 30 años luego de las obras.

La construcción de la Central Nuclear Embalse se inició el 7 de mayo de 1974 y el 20 de enero de 1984 comenzó su operación comercial, que se extendió por más de 30 años cumpliendo con los estándares de seguridad, y la comunidad internacional especializada la reconoció por su performance, incluso se mantuvo entre los 10 primeros puestos del ránking mundial de centrales nucleares.

Desde que se puso en marcha, y hasta el fin de su ciclo operativo, Embalse aportó a la matriz energética nacional más de 140.000.000 Mw/h, equivalente a la energía eléctrica consumida por todo el país durante 30 meses, precisó Nucleoeléctrica, empresa también responsable de operar de las centrales nucleares Atucha I y II.

Nucleoeléctrica (sociedad anónima de propiedad 100% estatal y adhiere a estándares de seguridad y tratados internacionales) es controlada, a nivel nacional, por la Autoridad Reguladora Nuclear (ARN), que es un organismo independiente que dicta las normas y efectúa la fiscalización e inspección de las instalaciones.

Por otra parte, NA-SA opera sus centrales aplicando las prácticas internacionales recomendadas por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), del cual Argentina es miembro desde su origen.
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