21/07/2016 en 2018

Argentina tendr la primera escuela de cine sordo de Amrica Latina

La primera Escuela de Cine Sordo de América Latina, cuyo objetivo es generar una mayor accesibilidad de las personas sordas a las películas y el lenguaje cinematográfico, será fundada en septiembre próximo en la provincia de Misiones por Federico Sykes, que dirige el Festival Internacional de Cine Sordo, cuya primera edición se llevó a cabo este año en la localidad bonaerense de Tigre.

Con la experiencia previa de haber realizado un taller de lenguaje audiovisual para sordos en esa provincia del NEA hace unos años, Sykes tiene previsto fundar esta primera escuela en el Parque del Conocimiento de la ciudad de Posadas, con la idea de que asistan personas sordas de Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Chaco y Formosa, además de otras que quieran acercarse desde Paraguay y Brasil.

“En Argentina hay más de 4 millones de personas sordas, muchas de ellas con diferentes niveles de incapacidad. Nuestro objetivo con esta escuela y el festival es mostrar a la sociedad qué es el lenguaje de señas y cómo viven los sordos. Nos gustaría que fueran espacios de encuentro para compartir con todo el mundo y difundir nuestra problemática a toda la sociedad”, indicó Sykes en un encuentro con Télam.

“Apostamos a crear conciencia sobre el tema de la sordera. La principal problemática es la falta de accesibilidad e inclusión.
Estamos cansados de encontrar barreras. Es un tema social y cultural, y el objetivo es que las personas conozcan estas problemáticas. Es un camino muy largo por recorrer, pero lo importante es que ya plantamos la semilla y creemos que dará frutos”, se esperanzó.

Mediante señas de manos, traducidas a palabras por una intérprete, Sykes recordó que “el artículo 66 de la Ley de Medios Audiovisuales establece que se debe fomentar el audiovisual accesible para todos, pero hasta el momento faltaba que se fomentara el cine sordo. Entonces empecé a pensar en una solución para que los sordos pudieran disfrutarlo”.

Tomando el ejemplo de festivales de cine sordo que se realizan en Inglaterra, Estados Unidos, Alemania y Francia, y basándose en su experiencia como asistente de producción en varios festivales de cine locales, Sykes creó el primer Festival Internacional de Cine Sordo (Ficsor) para “romper las barreras de comunicación que existen entre los sordos y las demás personas”.

“Toda mi vida amé el cine. Aprendí y adquirí bastante experiencia en distintos festivales, hasta que un día un grupo de sordos fuimos juntos a presenciar películas en un festival en la provincia de Córdoba. Estuvimos viendo el festival pero no entendíamos nada de lo que pasaba, porque faltaban esencialmente subtítulos e intérpretes para nosotros. El problema principal era la accesibilidad”, recordó.

"Nos gustaría que fueran espacios de encuentro para compartir con todo el mundo y difundir nuestra problemática a toda la sociedad”

Federico Sykes

Licenciado en Cine en la Universidad de Palermo de Buenos Aires, Sykes sostuvo que “hay un problema grave, como una barrera, que tiene que ver con el tema de la comunicación, porque la gente no conoce la importancia de la lengua de señas. Y en ese sentido creemos que sería muy importante realizar un mayor trabajo de integración entre sordos y escuchas”.

Para Sykes, “la realización del primer festival de cine sordo fue la construcción de la base hacia el futuro, porque en el segundo tendremos nuevos objetivos y veremos si podemos avanzar creando grupos en otras provincias del país para que puedan difundir sus propias problemáticas. El objetivo es mostrar dónde viven y cómo son las comunidades de sordos en cada provincia”.

“Tenemos una historia de mucho sufrimiento porque la sociedad nos mira como si fuéramos enfermos y queremos demostrar que, en igualdad de condiciones, podemos hacer las mismas cosas que los demás”, aseguró Sykes, cuya iniciativa de crear la primera Escuela de Cine Sordo cuenta con el apoyo del Incaa, el Instituto Audiovisual de Misiones y la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Misiones.

La primera edición del Ficsor -que contó con el interés de la Cámara de Diputados de Misiones- convocó a gente de la Argentina y otros países, contó con la colaboración de la Confederación Argentina de Sordos y asociaciones similares de otros países, además de exhibir 39 cortometrajes internacionales, convirtiéndose así en la segunda experiencia de su tipo en Latinoamérica, detrás del festival que se realiza en Ecuador.

“El objetivo fue mostrar la identidad y la cultura de los sordos y también generar una integración para que los oyentes se metan en el problema de los sordos y descubran sus dificultades. Hay cine sordo pero es un cine para todos, no sólo para los sordos”, aclaró Sykes.