16/07/2016 ambiente

Reintroducir el yaguaret en el Iber, una forma de sanar el ecosistema

En el Iberá, el segundo humedal del planeta, se desarrolla ahora una experiencia de restauración ecológica que tiene como objetivo la reintroducción del felino más grande de América, con el que se busca asegurar la salud de todo el ecosistema.

Con orgullo, Sofía Heinonen a cargo de CLT, habla del Centro Experimental de Cría de Yaguaretés (Cecy) en el que una pareja de yaguaretés, Tobuna y Nahuel, buscan reproducirse.

Pronto estarán acompañados por otro casal de felinos con los que biólogos especializados buscan ordenar el ecosistema en la extensa y diversa área protegida en las que los animales podrán en el futuro cazar.

Es que los yaguaratés, al igual que los pumas, constituyen los llamados "predadores tope" o lo que comúnmente se dice "están al tope de la cadena alimenticia" y que como tales ordenan el ecosistema en el que se encuentran.

"No sólo se alimentan de piezas más grandes sino que además desplazan y corren a los zorros, a los gatos más chicos, son los que generan lo que nosotros llamamos 'cascadas tróficas' que de arriba hacia abajo van ordenando el ecosistema para generar más espacio y mayor biodiversidad", explicó Heinonen.

Así, la salud de la población animal se mantiene porque se comen a los más débiles de ejemplares grandes o medianos de otras especies.

"Lo contrario es que vivan hasta morir de viejos o enfermos con posibilidades de contagiar a otros. Si no tenemos a los grandes carnívoros toda la diversidad de un ecosistema se enferma, hay epidemias y eso ocurre cuando no tenés los pumas o el yaguareté", indicó Heinonen.