07/07/2016 200 aos de la Independencia

En Humahuaca se eleva el monumento jujeo que enaltece a los hroes de la Independencia

En lo más alto de la ciudad histórica se encuentra emplazada una de las más grandiosas obras que reconoce a los “Héroes Anónimos” de la Independencia y que inmortaliza -a través de simbólicas figuras- el grito de libertad que originarios y gauchos dieron en conjunto ofrendando su vida por la soberanía nacional.

Por Pablo Vega

Corresponsal


Este firmamento artístico comenzó a erigirse en el año 1933 y se inauguró el 23 de agosto de 1950 -fecha en la que se recuerda la gesta del Exodo Jujeño-, durante el gobierno que encabezó el entonces presidente Juan Domingo Perón.

La colosal obra fue impulsada por el diputado tucumano Ernesto Padilla e ideado por el escultor Ernesto Soto Avendaño, quien designó a su proyecto con el nombre de Tupac Amaru, en honor a la figura, ideales y accionar del líder indígena recordado por llevar a cabo la revolución independentista contra el sistema colonial español durante el siglo XVII.

Integra entre sus figuras la representación de “gauchos, originarios y la mujer del pueblo humahuaqueño-quebradeño”, todos convertidos a fuerza del clamor popular en “guerreros”.

“Toda la sociedad estuvo involucrada: mujeres, hombres, jóvenes y ancianos aunando esfuerzos en pos de la independencia y acompañando a los caudillos que guiaban los combates”, recordó a Télam Luis Vega, autor junto a Jorge Villena del libro "Monumento a la Independencia Nacional. Cincuentenario”.

Sobre el monumento, el investigador aseguró que posee “un gran valor histórico, cultural, artístico y social” y que su mayor valía radica en que “está dedicado a los héroes anónimos”.

En ese sentido, el docente aseguró que en Sudamérica y en el país “no existen este tipo de monumentos en homenaje a símbolos que lucharon por la libertad que no sean conocidos por la historia nacional”.

“Es una de las obras monumentales más grandes y creativas que el hombre pudo realizar en el siglo XX”, consideró, y agregó que el mayor aporte lo hizo el escultor Ernesto Soto Avendaño “al tener en cuenta la historia desde abajo”.

Sobre su emplazamiento en la ciudad histórica, de Humahuaca, Vega explicó que no fue casual sino enmarcado en “un reconocimiento al pueblo quebradeño que tuvo el valor de luchar contra el enemigo español para afianzar los ideales de independencia”.

La obra monumental cuenta con tres partes bien definidas, la figura central representa a un “mestizo”, de rostro tieso que expresa el grito de libertad que se encuentra con su cuerpo semidesnudo y que un con un paso firme y viril marcha seguro de sí mismo y del porvenir.

Otra de las partes se trata del grupo central, dedicado a enaltecer el recuerdo de un grupo de originarios -Omaguacas- que con su entrega, sacrificio y principios identitarios defendieron y lucharon conscientemente en pos de la soberanía.

En este sector la mujer ocupa un lugar relevante a través de la imagen esculpida en la que se visualiza a una oriunda quebradeña que lleva a cuestas una gugua (bebé) en la espalda, e ilustra la valentía de sus actos en una época de permanentes revueltas.

Finalmente, los laterales tributan al gaucho norteño, esos hombres emergen entre la tierra como si el viento y la lluvia los hubiera ido descubriendo, y allí estuvieron ellos siempre en movimiento y acción.

La ciudad de Humahuaca, ubicada en corazón de la Quebrada, fue un importante centro geopolítico, económico y social estratégico, desde la época prehispánica, pasando por el período colonial e independiente, hasta la etapa de conformación del Estado argentino y jujeño.

En las tierras de Jujuy y Salta, antes y después de la declaración de la independencia, se alzaron más de 230 combates, entre los cuales 166 se dieron a largo de la Quebrada, en la región Puna y otros sectores.

Sobre el sentir quebradeño respecto del monumento emplazado en Humahuaca, el actual jefe comunal, Aldo Leonel Herrera, aseguró a Télam que “significa reconocer a todos aquellos que brindaron sus vidas, sus bienes económicos y sus familias a favor de nuestra Patria”.

En ese sentido, resaltó la presencia de caudillos como el coronel Manuel Eduardo Arias, Alvarez Prado, Juan Cáceres, Mariano Gómez y Juana Azurduy, entre otros.

“Queda en nosotros como humahuaqueños revalorar el significado de la sangre vertida en nuestros territorios”, indicó Herrera quien, además, llamó a “dar vuelta la página de la historia para nombrar a estos héroes que en algún momento quedaron opacados en los libros”.

Por la relevancia de los hechos históricos que tuvieron lugar en la ciudad de Humahuaca y el valor que posee hasta la actualidad el monumento allí emplazado, es de larga data el petitorio extendido desde el municipio local y por parte de los pobladores para que se declare a la gran obra como “Monumento Nacional e Histórico”.