16/06/2016 teatro

Ivn Moschner se luce en la fantasmtica "Los hombres vuelven al monte"

El actor es el protagonista excluyente y múltiple de la imperdible "Los hombres vuelven al monte", que en su segunda temporada se ve los sábados en Apacheta.

Por Pedro Fernndez Moujn

También, participa de la "amable guerra de teatros" que se pone en juego entre el éxito de la temporada off de 2016, "Todas las cosas del mundo" y la inquietante "La crueldad de los animales", que bajo dirección de Guillermo Cacace reestrena este domingo.


En "Los hombres...", Moschner da vida a un ex combatiente y su hijo, además de a otras múltiples voces, para poner en escena el drama escrito y dirigido por Fabián Díaz que vuelve sobre la Guerra de Malvinas para corporizar una serie de fantasmas y narrar su huida definitiva al infierno, situado en algún lugar del monte chaqueño.

"Me atrajo el planteo, el texto y también el problema que se ponía en juego, yo tengo 52 años y soy de la generación de Malvinas, de hecho fui voluntario aunque nunca me llamaron; me interesó el lugar desde el cual Fabián abordó el tema; y también influyó el hecho de que soy de Misiones y si bien la obra transcurre en el Chaco ciertas palabras me refirieron a un paisaje infantil y reconocí a las personas que estaban dentro del drama", contó Moschner sobre su decisión de encarar este material.

"Hay una cosa interesante, el autor usa un lenguaje culto pero las gentes que aparecen son llanas y al leer el material le hice la propuesta de ponerle una dicción que fuera del lugar; ahí empezamos a trabajar, a los dos nos empezó a funcionar el material, que es de 64 páginas y está escrito en verso", aseguró el actor.

Moschner hace en escena 11 personajes distintos que, dice, "son voces que no terminan de constituirse, son casi como citas, como una pincelada de cada uno de ellos y el que termina de unirlo todo es el espectador".

El actor, que en "Todas las cosas del mundo", de Diego Manso, corporiza a un sacerdote corrupto que expresa toda la perversidad de la institución eclesiástica, dice que para estos personajes "no es que me pongo a hacer una voz finita o gruesa para diferenciarlos, no se trata de una construcción que se hace desde lo externo sino que parte de la comprensión de esas gentes, las situaciones que atraviesan y la posibilidad de tener el cuerpo disponible para ser atravesado".

Hablando sobre "Los hombres...", Moschner dice que "el tipo de historias que se cuentan pueden ser de la guerra, pero el sufrimiento es similar no sólo en relación con la guerra sino a la situación de opresión en que está esa clase, esa clase al final final de la sociedad, gentes que no tienen rumbo, que soportan las consecuencias de lo que viven, ya sea la burocracia del Estado o la guerra".

"Y a eso -agrega- el autor le puso una estructura tipo tragedia griega aunque no esté explicitado, pero la madre, el padre, el hijo, los grandes personajes de la tragedia, están cruzándose con este texto".

Hablando sobre "La crueldad de los animales", que a lo largo de 2015 giró por distintas ciudades del país, luego tuvo su temporada en el Teatro Nacional Cervantes y este domingo repone en Apacheta, Moschner dice que una de las claves que propone Cacace al abordar el libro de Juan Ignacio Fernández es "hacer una operación poética sobre el texto y liberar al actor buscando romper las facilidades del oficio".

"La idea fue crear un equipo emocional donde estemos juntos en escena y dependamos unos de otros y la falta de uno desequilibra todo, el armado del equipo es lo que hace que confluyan juntas esas diferentes líneas o historias o formas de actuación que finalmente se unen en función de un relato nuevo sobre el material explícito y sencillo que el espectador escucha", asegura.

"Cacace -agrega- le da al texto segundo, a las didascalias, el valor de texto y entonces no es necesario casi hacer nada de lo que la escena propone".

Moschner señala que Cacace "pone en juego un diálogo con el otro teatro de la ciudad, si este trabajo de Guillermo es una cosa, en "Todas las cosas del mundo" (con dirección de Rubén Szuchmacher) es todo lo contrario".

"En 'Todas las cosas...' es como que están todas las formas de la historia del teatro: Shakespeare, la tragedia griega, Valle Inclán, Camus. Mientras que ahí todo está unido como desde la razón, Cacace por su parte arma desde la sensibilidad del encuentro con el otro, del encuentro con los otros humanos", destaca.

"En un caso -señala- es el encuentro incluso fí­sico y en el trabajo con Szchumacher es el trabajo desde la razón, la comprensión, el análisis preciso. 'Todas las cosas...' es en un punto absolutamente clásica, con el texto, un texto muy feliz, muy rico, muy logrado, en primer plano; son dos obras de resultados diferentes".

"Entre las dos se da como un debate de treatros, es una guerra de teatros, una guerra amable, que beneficia al espectador".

"Los hombres vuelven al monte" se puede ver los sábados a las 19 en Apacheta (Pasco 623); "La crueldad de los animales" los domingos a las 18, también en Apacheta; y "Todas las cosas del mundo" ofrece funciones de jueves a domingos en el teatro Payró (San Martín 766).