04/05/2016 en Kuwait

El gobierno yemen y los rebeldes hutes retomaron las conversaciones de paz

Representantes del gobierno yemení y del movimiento de los hutíes reanudaron este miércoles las conversaciones de paz directas en Kuwait, después de que el sector gubernamental las suspendiera tras la toma rebelde de una base militar el domingo.

El enviado de la ONU para Yemen, Ismail Uld Sheik Ahmed, publicó en su cuenta de la red social Twitter una fotografía de la reunión y el mensaje: "Arranca la sesión mixta de consultas de paz y el seguimiento de la agenda de trabajo consensuada".

La presente ronda de negociaciones, que comenzó el 21 de abril pasado después de varios retrasos, se inició con consultas indirectas hasta que el sábado los dos bandos se vieron cara a cara, un diálogo que no se repitió hasta este miércoles debido a la suspensión.

Sheik Ahmed destacó poco antes del inicio de la sesión que van a "alejar el proceso político (las negociaciones) de la situación que se vive en los frentes" para evitar que vuelva a descarrilar el diálogo, informó la agencia de noticias EFE.

El seguimiento del alto el fuego -vigente desde el 10 de abril pasado- será abordado por el llamado Comité de Tranquilidad y Coordinación, que presentará informes y recomendaciones prácticas que los bandos rivales deberán cumplir.

El mediador internacional destacó que las partes reiteraron su respaldo al Comité de Tranquilidad y Coordinación y a los subcomités locales para consolidar la tregua en las provincias en las que se registran enfrentamientos.

Sobre las conversaciones de paz, Human Rights Watch (HRW) pidió este miércoles a las partes que "apoyen investigaciones internacionales, justicia transitoria y compensaciones a las víctimas como elementos claves de un acuerdo".

En Kuwait no se está abordando la comisión de crímenes de guerra por parte de ambos bandos, según el comunicado de HRW, que hizo hincapié en que la coalición árabe-sunita contra los hutíes ha efectuado numerosos bombardeos ilegales contra barrios residenciales.

"Es crucial para las conversaciones de paz del Yemen tratar las atrocidades del pasado así como un acuerdo político futuro. Un mecanismo debe ser puesto en marcha para investigar los abusos, procesar a los responsables y ayudar a las víctimas", dijo Joe Stork, subdirector de HRW para Medio Oriente.

El frágil diálogo directo fue suspendido el domingo pasado por el gobierno en protesta por la toma de la base militar Al Amalaqa, en el norte del país más de la Panínsula Arábaiga, por parte de los insurgentes.

Un día después, el líder de los hutíes, Abdelmalek al Huti, se mostró pesimista respecto a las conversaciones entre su grupo y el gobierno del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, asegurando que "hay grandes obstáculos".

La última ronda de negociaciones se celebró en diciembre en Suiza, donde el diálogo concluyó en fracaso, como también ha ocurrido con los ceses de hostilidades declarados hasta ahora.

En Yemen estallaron hace cinco años, en plena Primavera Árabe, protestas populares que no cesaron hasta que el entonces presidente Ali Abdullah Saleh aceptó dejar el poder en manos de su vicepresidente, Abdo Rabu Mansur Hadi.

Hadi fue ratificado en las urnas como jefe de Estado en febrero de 2012, pero en marzo de 2015 huyó a la vecina Arabia Saudita cuando los hutíes, que ya controlaban la capital, Sanaá, desde fines de 2014, acorralaron al mandatario y a sus fuerzas en la ciudad portuaria de Adén.

Desde la huida de Hadi, Arabia Saudita lidera una campaña de ataques aéreos contra los rebeldes chiitas al frente de una coalición de países árabes sunnitas que incluye a Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Barhéin, Egipto, Marruecos, Jordania, Sudán, Senegal y Malasia, y está apoyada por Estados Unidos.

Al menos 6.000 personas murieron y más de dos millones fueron desplazadas desde el inicio de la intervención militar extranjera en Yemen, que busca aplastar a los rebeldes hutíes y restaurar a Hadi en el poder.