05/04/2016 operativo

Fue detenida una banda que se dedicaba a clonar y comerciar de forma ilegal telfonos celulares

Son diez personas acusadas de integrar una banda delictiva que se dedicaba a clonar y reintroducir teléfonos celulares robados en el mercado legal, que luego eran utilizados por organizaciones de secuestradores.


Diez personas fueron detenidas, acusadas de integrar una banda delictiva que se dedicaba a clonar y reintroducir teléfonos celulares robados en el mercado legal, que luego eran utilizados por organizaciones de secuestradores, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, calificó la operación como "un golpe a la infraestructura y comunicaciones" de esas organizaciones.

En una conferencia de prensa brindada este mediodía en la sede de la División Antisecuestros de la Policía Federal Argentina (PFA), la ministra Bullrich, precisó que el procedimiento fue realizado este lubes y detalló que "era una organización que brindaba infraestructura en comunicación a todas las organizaciones delictuales especializadas en narcotráfico, en los motochorros y en secuestros".

La funcionaria detalló que en diez allanamientos efectuados en los partidos bonaerenses de Morón y Moreno fueron clausurados "siete negocios" de venta de celulares vinculados a la banda y calificó la acción como "un golpe al corazón de la infraestructura y de las comunicaciones de las organizaciones" criminales.

En tanto, fuentes policiales informaron que en el marco de la denominada "Operación Clean Cell" fueron apresadas diez personas, tres de nacionalidad peruana y siete argentinos, entre los que estaba el sindicado cabecilla, apodado "Viejo Lalo", y otro hombre que se encargaba de "hackear" los teléfonos robados.

Además, en los procedimientos incautaron unos 400 celulares presuntamente robados, 25 computadoras con programas y diversos accesorios que permitían borrar los números de identificación internacional de los teléfonos (IMEI por su sigla en inglés).

"Tenían equipamiento especializado para borrar los números de serie, lo que se llama los IMEI de los teléfonos celulares, ponerles un chip y ponerlos como teléfonos operativos", dijo Bullrich, en referencia a como la banda utilizaba la fachada de aparentes "negocios legales" de las casas de venta de celulares para revender los aparatos como nuevos.

En la conferencia de prensa también estuvo presente el jefe de la PFA, comisario Néstor Roncaglia, quien destacó la importancia del desbaratamiento del negocio de los celulares clonados porque las bandas de secuestradores "necesitan una logística, un soporte y el teléfono es un instrumento para las comunicaciones posteriores a la interceptación de las personas".

Para la ministra, los detenidos manejaban tecnología "sofisticada", con "máquinas que no se habían visto en Argentina" y su desbaratamiento implica "un golpe al corazón de la infraestructura y de las comunicaciones de las organizaciones".

La investigación que desembocó en las detenciones, se inició a partir del apresamiento de los integrantes de una banda de secuestradores que operaba en la zona oeste del conurbano bonaerense, desde la que los pesquisas hallaron "conexidad" con la banda de "blanqueadores" de celulares, dijo Bullrich.

"Se llegó justamente por una investigación de la División Antisecuestros, que comenzó a entender cómo era la lógica de las comunicaciones de estas bandas criminales", relató la ministra, y añadió que "a partir de los primero detenidos" se pudo "seguir la línea de investigación para llegar a estas fábricas de soporte del delito".

La funcionaria recordó también que el secuestro extorsivo es "un delito que no tenía tanta vigencia", y que a partir del recrudecimiento de la modalidad "exprés" registrado en las últimas semanas "la PFA ya detuvo a dos bandas de secuestradores y la Policía Bonaerense detuvo una banda de secuestradores con siete miembros".

Bullrich informó también que para combatir el robo de celulares, el Ministerio a su cargo trabaja junto con el de Comunicaciones, dirigido por Oscar Aguad, "en un plan para sacar del mercado, inutilizar de manera inmediata con las compañías telefónicas todos los celulares robados" y en la creación de "un sistema de registro de los chips".

Intervienen en la causa la Fiscalía Federal de Morón, a cargo de Sebastián Basso, y el Juez Federal en lo Criminal y Correccional 9, Luis Rodríguez.