20/03/2016 Primera Divisin

De la mano de Wanchope Abila, Huracn lo dio vuelta y derrot a Temperley

El Globo caía 0-2 ante el Gasolero, con sendos goles de Gonzalo Ríos, pero reaccionó y se puso 4 a 2 de mano de Ramón Abila, que marcó un triplete. Antes, Mariano González había descontado para el local.



Huracán (13 puntos) despertó a tiempo, reaccionó a una desventaja de dos goles y terminó imponiéndose con relativa sencillez a Temperley (9) por 4-2, en partido correspondiente a la 8va. fecha, zona 2, del torneo de Primera División.

El equipo de Parque de los Patricios consumó su cuarta victoria consecutiva, quedó cerca de la vanguardia que ostenta Lanús (19) y ratificó la posibilidad de seguir avanzando, a raíz de que tiene dos encuentros pendientes (ante Aldosivi de Mar del Plata y Argentinos Juniors).

Ramón 'Wanchope' Abila fue la figura del elenco 'quemero' y marcó tres goles (Pt. 38m.; St. 6m. y 8m.). La restante conquista fue obra de Mariano González (Pt. 37m.), otro de los factores revulsivos de un 'Globo' que se 'enchufó' en una ráfaga y neutralizó el ímpetu del conjunto visitante

Temperley se encontró con una ventaja de dos goles -casi sin haber pateado al arco-, a partir del solitario esfuerzo de Gonzalo Ríos (Pt. 7m. y 31m.).

El conjunto del Sur del Gran Buenos Aires golpeó justo en el tramo inicial del primer período. Un cabezazo de Ríos y otra aparición casi abajo del arco del ex Boca Unidos de Corrientes, tras una maniobra de pelota parada, le dieron una insospechada diferencia al 'Gasolero'

Pero en apenas 60 segundos, Huracán puso las cosas en su lugar, con un remate violento de González (37m.) y una definición certera de Abila (38m.). Así, la igualdad 2-2 pareció un reflejo más o menos creíble de lo que habían diseñado uno y otro equipo sobre el campo de juego. Inclusive, Ariel Cólzera (41m.) se excedió en la pierna fuerte y el elenco de Iván Delfino se quedó con diez.

En la segunda parte, la ubicuidad de Abila (6 tantos en el certamen) le dio el triunfo a un Huracán que siempre fue más.

A los 6m., el cordobés aprovechó un pase en profundidad, eliminó al arquero Federico Crivelli y despachó la bola a puerta vacía para poner el 3-2. Apenas dos minutos después, el ex Instituto de Córdoba le pegó pifiado, pero contó con la complicidad del guardavallas visitante y la pelota igual se metió en el arco.

De allí hasta el final, el partido sobró. Porque se sabía que Temperley no tenía la suficiente profundidad como para inquietar a un Huracán que cedió la iniciativa pero no perdió el olfato como para buscar el quinto.