18/02/2016 investigación

Organizaciones delictivas utilizan a manteros en un negocio que mueve $850 millones al mes

Así se lo dijo a Télam el fiscal general de la ciudad de Buenos Aires, Luis Cevasco, quien detalló que están vinculadas a redes de trata laboral y con conexiones con el contrabando y los talleres clandestinos.


Organizaciones delictivas vinculadas a redes de trata laboral y con conexiones con el contrabando y los talleres clandestinos, utilizan a manteros para obtener réditos por unos 850 millones al mes ante la pasividad policial lo que generó la multiplicación y el desborde de la venta ambulante en las calles porteñas.

El Ministerio Público Fiscal realizó procedimientos en la zona de Caballito en el mes de enero pasado, donde secuestró mercadería depositada en viviendas particulares e impidió que un grupo de manteros -que figuran dentro de los autodenominados Vendedores Libres- vendan en la vía pública.

"Hay que tener en cuenta que no existe el vendedor ambulante espontáneo.Todos forman parte de una organización y son el último eslabón de una cadena por la que deben pagar un canon semanal o mensual a los dueños de la vereda, que son los verdaderos dueños del negocio", dijo a Télam el fiscal.

Cevasco detalló que en la actualidad "la actividad esta desbordada porque hasta el año pasado la Policía Federal recibía instrucciones del propio ex secretario de Seguridad Sergio Berni y de sus segundo Daniel Ruiz, para que no actúe en materia contravencional, que es donde se tipifica este tipo de delitos".

Expresó que "esto se agudizó con la aparición de la Policía Metropolitana que sólo esta presente en determinadas comunas. La orden que nos traían los policías federales firmadas por el propio Berni era no intervenir y dejar todo en manos de la Metropolitana. Con esta decisión política se hizo un daño enorme a todos los porteños".

"El poder judicial no puede tener presencia en la calle, la Policía son los ojos y los brazos de la Justicia. Ahora con el traspaso de la Federal a la órbita de la ciudad, estamos apuntando hacia las organizaciones delictivas que cobran un canon a los manteros. Tenemos investigaciones sobre su conexión con el contrabando y con los talleres clandestinos", refirió el fiscal.

Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) hacia agosto del año pasado en la Ciudad de Buenos Aires se había alcanzado un récord de venta ilegal en las calles con 13.596 puestos en Saladitas y manteros.

Los puesteros ilegales habrían realizado ventas mensuales por casi 850 millones de pesos aproximadamente, que representa el 19,3% de las ventas comerciales ilegales del país, al tiempo que la Came relevó la presencia de 6.126 manteros en la Ciudad.

El caso de Caballito fue muy paradigmático ya que si bien la Policía Federal tenía orden de no actuar "descubrimos a través de un blog que el sector de Vendedores Libres se quejaba de que la Policía les secuestraba mercadería y que al otro sector no se los molestaba", destacó Cevasco.

"Investigaciones posteriores demostraron que esto era así, es decir la Policía, que había recibido la orden de no actuar, lo hacía en favor de un grupo y ejecutaba procedimientos y secuestro de mercadería en contra del otro" dijo Cevasco.

El fiscal contó que el esquema con que se montan estas organizaciones es el mismo, "arreglo con la Policía y cobro de un canon a los manteros como dueños de la vereda", al tiempo que los manteros "saben perfectamente que pertenecen a esta organización y tienen un discurso armado por los propios dueños del negocio en el sentido de decir que la venta ambulante es el único medio que tienen para subsistir".

"Ahora estamos investigando el entramado que une a estas organizaciones con la llegada de la mercadería a través del contrabando y los talleres clandestinos", dijo el fiscal quien aseguró que estas organizaciones "explotan a los pobres" y están relacionados con delitos de trata "como en el caso de personas que son traídas de países limítrofes, del norte del país o del Africa".

Cevasco detalló que "para tener una idea del dinero que mueve este negocio, en los procedimientos efectuados en Caballito secuestramos catorce camionetas y nadie se presentó a reclamarlas. Esto es porque no quieren que el vendedor aparezca para que no hable y pasan las camionetas a pérdida, lo mismo que con los cuatro camiones con mercadería que secuestramos de un procedimiento en Flores".

Dada la gran cantidad de dinero que se mueve con la venta ambulante, los investigadores no descartan que atrás también haya operaciones de lavado de dinero.

En este punto Cevasco indicó que para determinar si hay lavado "hay que partir de otro delito penal, no de una contravención, por eso estamos investigando presuntas evasiones impositivas en la llegada de la mercadería para asi poder configurar el delito de lavado. Creemos que si investigamos la evasión impositiva nos va a llevar al verdadero núcleo de la venta ambulante".

Cevasco detalló que tras desbaratarse la red en Caballito, "existen otras zonas como Once, avenida Avellaneda de Flores y Liniers, en donde el esquema de acción es básicamente el mismo con los dueños de la vereda que cobran un canon y el arreglo con la Policía".

"En esos barrios como en Flores existen algunas variantes ya que hay comercios ya establecidos por lo que los comerciantes arreglan con los manteros para vender en negro su mercadería o les sirven sus locales como depóśitos a cambio de un pago", indicó el fiscal general de la Ciudad.

Para Cevasco son distintos grupos que operan en la organización y añadió: "Vamos a ver hasta donde llegamos" y destacó que los africanos que vienen de Costa de Marfil "son traidos por una organización especial que los introduce al país vía Ecuador y Perú en un claro caso de trata laboral ya que ellos invocan una asilo político que no es tal".
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