01/02/2016 libros

Los adultos y el arte de colorear, un boom creativo y relajante en clave de bestseller

Los libros "El jardín secreto" y "El bosque encantado", de la ilustradora escocesa Johanna Basford, en Argentina se ubican entre los 10 más vendidos invitando a explorar el arte de colorear que, si bien históricamente estuvo supeditado al público infantil, hoy suma cada vez más adultos.

Este singular fenómeno de ilustraciones en blanco y negro incluye paisajes extremadamente detallados, universos de pequeñas criaturas y curiosidades escondidas, jardines con frondosos follajes, una flora y fauna casi interminable y mundos con castillos de fantasía, toda una batería de diseños intrincados para colorear con suma paciencia que lograron circular en todo el mundo.

 

"Con este libro te ahorrás un año de terapia", dice un lector casual que promedia los 40 años y hojea "El bosque encantado" en una librería porteña. La definición no es menor, ni casual: pintar se ha convertido en una suerte de arte-terapia que según la Universidad de Plymouth, Inglaterra, en el durante "puede aumentar los niveles de atención en más de un tercio".

Algo similar aporta un informe sobre la masividad de estos volúmenes distribuido por V&R Editoras, el sello que los publica en Argentina: "Colorear ayuda a ordenar los pensamientos, mejorar la concentración y facilita la resolución de problemas. Cada día hay más partidarios y los estudios demuestran que el color activa áreas del cerebro relacionadas con la creatividad y relaja las zonas que controlan las emociones".

En ese informe, el psicólogo español Luis Rojas Marcos asegura que "colorear nos reconforta, nos da sosiego, nos hace gozar y nos libera —si más no sea temporalmente— de las presiones cotidianas. Aunque pintar no elimine todos los problemas, nos alivia del estrés que nos abruma”.

La decisión de traer a la escena local las publicaciones de Basford tiene que ver con "la belleza y originalidad de los dibujos y la posibilidad que de sumergirse en un mundo mágico pintado por uno mismo. Hoy 'El Jardín Secreto' y su continuación, 'El Bosque Encantado', se han convertido en un fenómeno editorial en todo el mundo. De hecho, 'El Jardín...' fue el título que inició el boom. Fue el pionero", dijo a Télam María Inés Redoni, directora de V&R.

El primer libro se tradujo a 14 idiomas; en China e Inglaterra fue bestseller; en Argentina desde septiembre lleva vendidos "unos 20.000 ejemplares" y va por la cuarta edición; mientras que "El bosque Encantado", que salió en enero, "agotó la primera edición de 6.000 ejemplares y vamos por la segunda, de 10.000,”, informó Florencia Tomac, gerente comercial del sello.

El gran interés en estos libros se vincula con que al personalizar los diseños con colores propios se redescubre una creatividad perdida, quien pinta logra relajase y desconectarse del barullo externo. Pero ¿quién está detrás de éste fenómeno? ¿quién es esta joven de 31 años que saltó a la fama desde la campiña escocesa cautivando a medio mundo con sus dibujos a mano?

Basford no se esconde, tiene su página, un blog y está presente en las redes sociales. Es una ilustradora apasionada por la tinta que antes de ser autora bestseller era dibujante comercial. En 2013 se tomó ocho meses sabáticos -"en total aislamiento y sin motivación financiera", como declaró,- para desarrollar sus propios proyectos, y un tiempo después recibió las copias del primer libro que rápidamente se convirtió en un éxito y a ella la transformó en la reina de los libros de colorear pensados para adultos.

"Mi trabajo siempre ha sido blanco y negro y a mano. Durante años mis clientes me decían que querí­an pintar mis dibujos, así que cuando los editores me pidieron que haga un libro para niños les dije que me gustarí­a hacer uno para adultos. Pueden imaginarse lo tranquilos que estaban porque colorear para adultos no era una tendencia", cuenta en un entrevista.

Pero agrega con sorpresa: "Luego las cosas se volvieron un poco locas. Empecé a notar un tráfico muy peculiar en mi sitio web y en las cuentas de las redes sociales en lugares como Brasil, Tailandia y Corea. Resulta que eran los lanzamientos de las ediciones extranjeras. 'El jardín secreto' vendió 130.000 copias en los primeros 90 dí­as en Corea".

Defensora del "tambaleante" dibujo a mano, Basford creció en una granja en Aberdeen, al noroeste de Escocia, fuente constante en su imaginario: "Mi creatividad está cultivada por una imaginación curiosa y un deleite en lo fantástico. Gran parte de mi trabajo tiene raí­ces en la flora y fauna de la Escocia rural; la computadora para mí es una herramienta que utilizo para pulir la obra dibujada a mano y transferirla a formato digital. La veo como una herramienta comercial, no un medio para crear", aboga en su web.

Graduada en Arte y Diseño y especialista en textiles, serigrafías y monocromo, la escocesa cuenta que sus inspiraciones son "muchas": "Las personas creativas simplemente toman esas pequeñas cosas que las rodean a diario, sea la cubierta de libro, un envoltorio de chicle, una hoja en el parque, una tela de araña, todo se almacena en algún lugar y parece estallar de nuevo en mi mente cuando llega el momento", confiesa esta mujer que sería florista si no fuera ilustradora y cuyo libro favorito es "Alicia en el País de las Maravillas".

Pero ¿cuál es la atracción que genera su trabajo en los adultos? "Creo que ha habido un movimiento subterráneo de adultos que colorean por años, pero recientemente salió a la luz y se convirtió en algo socialmente aceptado pero creo que hay tres razones por las que atrae a los adultos", distingue la autora.

Primero, "es una gran manera de eliminar el stress. Esa noción de fluir y estar absorto en una tarea que no implique una pantalla es muy relajante. El modo de vida actual es tan ocupado y digital que colorear ofrece una buena oportunidad para desconectar y sumergirse en una tarea sin el parloteo constante de Twitter o el señuelo de Facebook".

En segundo lugar, explica, "todo el mundo tiene una chispa creativa, sólo se precisa la oportunidad y el estí­mulo para que florezca. Una hoja de papel puede ser desalentadora, pero un libro para pintar amortigua la ansiedad en esa hoja en blanco".

Finalmente, Basford agrega el factor "nostalgia": "Es probable que la última vez que la mayorí­a de la gente haya hecho una mancha de color no tuviera ni una hipoteca, ni un jefe malo o deudas. Colorear le da a los adultos la oportunidad de jugar y disfrutar de sí­ mismos en una actividad que les recuerda días más despreocupados".

A diario esta artista recibe miles de fotografías con las páginas de sus libros ya pintadas: "Es increí­ble ver cómo tanta gente puede tomar las mismas imágenes y hacerlas tan diferentes y únicas", exclama sobre el material posteado en su sitio web, mientras que en Argentina los adultos -bajo el hashtag #PintandoElJardínSecreto- comparten con el mundo sus creaciones a color.
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