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 A 7 años de la madrugada en la que su madre, Mónica Alegre, y su hermana, Vanesa Orieta, salieron a buscarlo por hospitales, comisarías, juzgados, Arruga fue recordado con una jornada cultural en la intersección de las calles Perú y Pringles, en Lomas del Mirador, en la que hubo charlas sobre violencia institucional, una radio abierta, espectáculos y serigrafía.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que fue uno de los convocantes al festival, recordó a través de un comunicado de prensa que "las circunstancias de su muerte y las responsabilidades implicadas en su desaparición aún no han sido esclarecidas".

Desde ese organismo también resaltaron que "la búsqueda duró cinco años y ocho meses, en los que Luciano estuvo desaparecido, enterrado como N.N en el cementerio de la Chacarita".

"Luciano tenía 16 años y era hostigado por integrantes de la Policía Bonaerense", sostuvieron y apuntaron que "poco tiempo antes de su desaparición, el 22 de septiembre de 2008, fue detenido de manera ilegal por efectivos del destacamento de Lomas del Mirador y privado de su libertad más de ocho horas".

Asimismo indicaron que "el ahora ex policía Julio Diego Torales -a cargo del destacamento- junto a otros dos agentes no identificados torturaron a Luciano con golpes, insultos y amenazas", y recordaron que "en mayo de 2015 Torales fue condenado por el Tribunal en lo Criminal N° 3 de La Matanza a diez años de prisión".

Desde el CELS también denunciaron que "el trato violento y discriminatorio que sufrieron Luciano y su familia han sido la expresión de un Estado que sostiene prácticas policiales abusivas contra los jóvenes de barrios pobres y de un sistema judicial que las consiente y legitima".

Durante la jornada realizada hoy para recordarlo, sus familiares y amigos ratificaron que siguen "buscando justicia para Luciano" en la Plaza ubicada en la localidad bonaerense del partido de La Matanza, donde está la casa que funcionó como destacamento policial hasta 2011, donde estuvo detenido.
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