21/01/2016 Foro de Davos

Argentina y la OCDE darn en febrero el primer paso para el ingreso del pas a ese foro multilateral

El ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, acordó hoy con el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, José Ángel Gurría, comenzar a dialogar el mes que viene los próximos pasos que deberá dar el país Argentina para ingresar a ese foro multilateral.

El encuentro, que formó parte de la agenda de la delegación argentina en el Foro Económico de Davos, fue el puntapié inicial para uno de los objetivos del presidente Mauricio Macri para la reinserción de Argentina en el mundo, al ser la OCDE referente en la promoción de políticas basadas en la transparencia y eficiencia estrictas.

El ministro, quien estuvo acompañado en el encuentro por la canciller Susana Malcorra, acordó con Gurría que “a fines de febrero, en la reunión del G20 en Pekin, se trabajará sobre un cronograma de pasos a seguir” para la incorporación de Argentina a la entidad, según informaron a Télam fuentes oficiales.

De acuerdo con los voceros, existe “una gran expectativa” para que Argentina se sume a la OCDE por parte de los países miembros, que también apoyaron las últimas medidas del gobierno de Macri.

"Gurría nos dijo que hay interés de la comunidad internacional de incorporar a la Argentina al grupo de los países que comparten buenas prácticas", precisó luego Prat Gay a Télam y explicó que el titular del organismo invitó a Argentina "a la reunión de junio que se hará posiblemente en París".

Una de las aspiraciones del titular del Palacio de Hacienda, es que la organización revise la baja calificación que tiene el país para poder recuperar el acceso al crédito del Club de Paris.

En mayo de 2013, Argentina acordó pagarle al Club de París 9.690 millones de dólares, de los cuales 4.955 millones corresponden al capital impago desde el 2001, cuando Argentina entró en default; 1.102 millones a intereses, y otros 3.633 millones en concepto de punitorios.

"Se puede decir que este es el primer contacto formal para el proceso de incorporación de la Argentina a la OCDE", señaló Prat Gay en referencia a la reunión de hoy en Davos, aunque advirtió que el ingreso "puede demorar más de un año".

De hecho, Argentina deberá enfrentar un riguroso proceso de revisión para convertirse en miembro. El vía libre final se da en base a una decisión unánime de los países miembros, que son los que fijan los términos y condiciones para ese acceso.

La última ampliación se produjo en 2010, con la incorporación de Chile, Estonia, Eslovenia e Israel, a los que se les había abierto el proceso de diálogo en 2007, junto a Rusia, que no logró sumarse al foro.

Colombia y Letonia están en tratativas desde 2013, mientras que Costa Rica y Lituana obtuvieron la apertura del proceso en 2015.
Los términos, las condiciones y el proceso de acceso a la organización son establecidos para cada país en particular.

La OCDE, integrada por 34 países, funciona desde hace 50 años como impulsor de políticas en variadas áreas que contribuyan a eliminar la pobreza mediante el crecimiento sostenible y la estabilidad financiera, al que se ingresa tras un riguroso proceso de revisión.

La organización, a la que Argentina busca ingresar, es referente en la abundancia de información en cuestiones que van desde comercio, finanzas o agricultura hasta corrupción, salud, educación o migraciones, que obtiene de un continuo monitoreo de la situaciones tanto de los países miembros como de los que están fuera de su área, según detalla el sitio institucional de la entidad, con sede en París.

La entidad está comandada por un Consejo, el máximo nivel de decisión integrado por un representante de cada país y uno de la Comisión Europea, que adopta decisiones por consenso, es decir por unanimidad, en base a la discusión y elaboración de políticas de sus 250 comités especializados, en los que trabajan unos 40 mil funcionarios.

El Secretariado, órgano ejecutivo, es el encargado de recabar y analizar la información que remite a los comités para su tratamiento.

La OCDE, con sede en Paris, funciona con un presupuesto anual de 363 millones de euros, aportados por sus miembros a partir del tamaño de sus economías, con lo que Estados Unidos es el mayor contribuyente, con 21 por ciento del total, seguido de Japón.

México y Chile son los únicos latinoamericanos del grupo; Japón, Israel y Corea son los miembros asiáticos; Australia y Nueva Zelanda, los oceánicos, en tanto Estados Unidos y Canadá también forman parte por fuera de Europa, la región que impulsó la organización tras la segunda guerra mundial.

Austria, Bélgica, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Holanda, Noruega, Polonia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia, España, Suecia, Suiza, Turquía y Reino Unido, completan el grupo.

Brasil, India, Indonesia, China y Sudáfrica no son miembros pero tiene el estatus de socios clave.