12/01/2016 estreno

La emotiva lucha por la libertad de cinco adolescentes turcas

En el filme “Mustang”, que se estrena este jueves en cines argentinos, la debutante directora turca Deniz Gamze Ergüven se mete con una narración delicada y emotiva en la búsqueda de libertad de las jóvenes mujeres del interior de Turquía, sumergidas en familias conservadoras que se guían más por las reglas sociales establecidas de antaño que por los verdaderos deseos de las nuevas generaciones.

Por Agustín Argento


 En su ópera prima, Ergüven no se ata a un solo recurso narrativo, sino que va fluctuando entre el drama, la comedia y la ironía, detallando con sutileza e intimidad la inocencia perdida de cinco hermanas huérfanas, que van desde los 11 a los 17 años.

A pesar de ser un tema cada vez más recurrente, no sólo en el cine, sino también en el arte en general y en los debates culturales, la realizadora no cae en lugares comunes ni hace del abuso conservador un tema burdo o violento.

Por el contrario, la trama toma como un paso natural el encierro en una casa de las cinco jóvenes, con su sucesivo abandono escolar y el cambio de la clásica ropa occidental por vestidos que cubren todo el cuerpo, dejando al descubierto la cabeza.

“Nuestra casa comenzó a convertirse en una verdadera cárcel”, dice en un momento de la película Lale (Gunes Sensoy), la más chica de las cinco mujeres y quien lleva la narración de la historia, descubriéndose como la más rebelde de las hermanas.

“En un momento, todo se transformó en una fábrica de esposas”, comenta en otro tramo de la película, en el que todas ellas van pasando por cursos de cocina y corte y confección, dados por su abuela y tías que van a diario y que son, junto al tío, quienes las fuerzan a permanecer encerradas.

Pero más allá de esta denuncia que la propia directora deja en claro (“Cada vez que vuelvo a Turquía, siento una forma de opresión que me sorprende”, declaró), también se dejan ver otros puntos que exceden al fundamentalismo religioso y al conservadurismo patriarcal.

La intolerancia y la nula empatía entre los adultos y las niñas trascienden las fronteras del mundo árabe y se posicionan en el centro mismo de las relaciones humanas, sea en países occidentales u orientales, tanto en cuestiones políticas, como religiosas o raciales.

La abuela y las tías se muestran condescendientes y amorosas con las chicas, siempre y cuando ellas se mantengan dentro de los márgenes impuestos por las adultas.

Una vez violados estos límites, las mujeres mayores reaccionan con violencia frente a actitudes de desafiante libertad, algo que se puede encontrar en cualquier ámbito, desde el laboral hasta en las relaciones políticas.

Es por ello que “Mustang”, desde el primer momento, sobrepasa la propia sinopsis de la película para, usándola como excusa, instalarse como un ejemplo más de la intolerancia y la falta de respeto con el que piensa y quiere vivir diferente.

El pensador británico John Stuart Mill, en su célebre “Sobre la Libertad”, dijo: “Todo aquello que sofoca la individualidad, sea cual sea el nombre que se le dé, es despotismo”, y la directora Ergüven utiliza esta reflexión, ya sea de forma inconsciente o consciente, para guiar su primer largometraje.

Una vez instalado el tema central, ya no importa si se está hablando del encierro de unas adolescentes, porque lo realmente fuerte en este filme es cómo la sociedad de aquel hermoso y perdido pueblo turco toma como natural la desaparición de las hermanas del colegio y de los ámbitos sociales que frecuentaban.

Por su puesto, y como algo predecible, pero no por eso con pérdida de emotividad, también llegan los casamientos para las chicas, aunque cada uno de ellos tiene diferentes desenlaces, demostrando, una vez más, que nada está escrito y que la individualidad de cada persona es única e irrepetible.

Otro de los aportes de la cámara de esta realizadora, que cuenta con dos cortometrajes, tres guiones y cuatro protagónicos, es la puesta en escena del impactante paisaje de la costa turca que rodea a un pueblo que se presiente medieval, con los minaretes de la mezquita observando desde lo alto todo lo que sucede en la comarca.

Pese a que cuatro de las cinco adolescentes son debutantes en la pantalla grande, la calidad actoral también está en primer nivel, y se apoya en la oscuridad y perversión del tío Erol, protagonizado por Ayberk Pekcan, quien cuenta con una reconocida carrera en series locales y cuatro filmes.

“Mustang” es una de las nueve finalistas para el Oscar 2016 como película extranjera, está nominada al Globo de Oro, ganó el Premio Discovery como ópera prima y el Europa Cinemas Label en la Quincena de Realizadores de Cannes, entre otros premios y nominaciones.