30/12/2015 anuario 2015

Argentina puso en el espacio el Arsat-2, el segundo satlite geoestacionario con alcance panamericano

El segundo satélite geoestacionario argentino, el Arsat-2, fue lanzado el 30 de septiembre de este año desde el centro de la Agencia Espacial Europea en Kourou, en la Guayana Francesa, el mismo lugar desde el que menos de un año atrás había sido lanzado el Arsat-1.

Por Julio Mosle

Luego de varios días de maniobras dirigidas desde la estación terrena de Arsat en la localidad bonaerense de Benavídez, el satélite alcanzó su órbita geoestacionaria a 36.000 kilómetros de la Tierra en la posición orbital 81° Oeste, desde donde complementará las tareas del Arsat-1 y además podrá ofrecer servicio de transferencia de contenidos audiovisuales al continente americano.


Esa posición orbital estuvo en riesgo por la privatización del área espacial durante el gobierno del presidente Carlos Menem, hasta que el gobierno de Néstor Kirchner decidió recuperar la posición orbital estableciendo el compromiso de que Argentina usara ese recurso limitado, que la Unión Internacional de Comunicaciones otorga a los países usuarios.

El satélite funciona como un espejo que retransmite lo que se le envía desde la Tierra, por lo que desde cualquier punto del área de cobertura del Arsat 2, por ejemplo Sudamérica, se va a poder subir una señal para Colombia, Venezuela o México; o a retransmitir señales entre sí para la cobertura en Norteamérica.

El 4 de noviembre de 2015 el Congreso de la Nación aprobó la ley 27.208 de Desarrollo Satelital, que prevé la construcción de al menos ocho satélites propios y para terceros, y que establece que el control de Arsat tiene que ser estatal en un 51 por ciento.

También afirma que para vender activos esenciales como satélites, tendido de fibra óptica e infraestructura construida por el Estado se deberá tener una aprobación de dos tercios del Congreso.

El plan prevé "desarrollar y lanzar una serie continua de ocho nuevos satélites geoestacionarios de telecomunicaciones en los próximos 20 años", fabricados y operados con presupuestos que incluyen recursos generados por la explotación de servicios, según explicita.

El contenido votado coincidió con el proyecto enviado al Parlamento por el Ejecutivo, que concebía al desarrollo satelital como política de Estado y definía un Plan Satelital Geoestacionario Argentino para el período 2015-2035.

"Es una ratificación de lo hecho según el estatuto de Arsat, creada para proteger las posiciones orbitales con satélites hechos en Argentina, y permite seguir adelante con la industria satelital definida como prioridad y política de Estado", dijo el presidente de Arsat, Matías Bianchi, en diálogo con Télam.

El plan apunta a la explotación de satélites pequeños y medianos para un mercado creciente en demanda de capacidad de transmisión, e incluye al "Arsat 3 para el que está previsto el lanzamiento interno en unas semanas, con el 60 por ciento de los contratos firmados", informó Bianchi.

Para alcanzar una nueva plataforma satelital geoestacionaria de telecomunicaciones con mayor potencia de carga útil -como evolución de la actual plataforma de los Arsat 1 y 2-, "empezamos con la mejora tecnológica", anunció.

La mejora consiste en obtener más potencia con menos peso para poner en el espacio, lo que supone "cambiar la propulsión química por energía eléctrica" en los satélites, explicó.

Con el poder de compra estatal, el área satelital procura el desarrollo de industrias proveedoras y el incremento de valor agregado nacional en las etapas de diseño, fabricación y operación del servicio.

Asimismo, Arsat tramita "aspectos regulatorios con la Organización Internacional de Telecomunicaciones para postular nuevas posiciones orbitales" para Argentina, afirmó el ingeniero.

La industria satelital argentina fue consolidándose con el entrenamiento técnico a partir de los satélites de observación terrestre de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, el desarrollo y la fabricación en la empresa de soluciones tecnológicas Invap -y el posterior laboratorio de ensayos Ceatsa- y la creación en 2006 de Arsat, en conjunto con el sistema científico tecnológico argentino de excelencia.