21/12/2015 Cumbre del Mercosur

El cruce de Macri y Delcy Rodrguez, sntoma de las nuevas relaciones entre Argentina y Venezuela

El presidente Mauricio Macri y la canciller venezolana Delcy Rodríguez protagonizaron el cruce más fuerte de la Cumbre del Mercosur, y probablemente el más duro en más de una década entre funcionarios de Argentina y Venezuela, luego de que el mandatario reclame por la libertad de quienes considera presos políticos en ese país y la funcionaria lo acuse, erróneamente, de liberar represores de la última dictadura.

Marisol de Ambrosio

Por Marisol de Ambrosio

Rodríguez además sostuvo que "hay dos modelos" en la Cumbre del Mercosur; y planteó que Macri hace "injerencismo en asuntos internos", al mostrar imágenes de la marcha que impulsó el líder opositor venezolano Leopoldo López el 14 de febrero de 2014, y que dejó más de 40 muertos.

La canciller venezolana le dijo a Macri que hace "injerencismo en asuntos internos"

Macri disertó  en la 49º Cumbre de Jefes y Jefas de Estado del Mercosur en Asunción, Paraguay, y dijo: "Así como quisiera aprovechar para pedir prudencia a la oposición después de los comicios, también quiero pedirle al gobierno venezolano que trabajemos incansablemente para lograr una verdadera cultura democrática en la región que incluya a todos".

"Y pido expresamente por la pronta liberación de los presos políticos en Venezuela, porque en los Estados parte del Mercosur no puede haber lugar para presos por razones ideológicas ni la privación ilegítima de la libertad", sostuvo. 

La canciller Delcy Rodríguez, en representación del presidente Nicolás Maduro -quien desistió a último momento de participar de la Cumbre- lo escuchaba con un discurso preparado, en vistas a las imágenes que mostró durante su disertación. 

Macri formuló el pedido luego de dar marcha atrás con la invocación a la cláusula democrática del Mercosur por Venezuela; sin embargo se preveía que se trataría el tema en la Cumbre, ya que uno de los ejes de campaña y el principal en materia internacional, fue el pedido de la liberación del líder opositor Leopoldo López. 

Nicolás Maduro incluso fue el único presidente de la región que no participó de la asunción de Macri, tras acusarlo, horas antes, de ser "ultraconservador" y un "burgués de la elite"; y Rodríguez había sostenido también que la canciller argentina, Susana Malcorra, realiza una "persistente e ilegítima injerencia en asuntos internos de Venezuela". 

Rodríguez sostuvo que "si vamos a hablar de derechos humanos de forma pacífica, como pidió Macri, tenemos que hacerlo sin doble moral. No podemos defender a los violentos y criminalizar las protestas sociales", y destacó que "Venezuela hoy es ejemplo de Derechos Humanos en el mundo, no existe hoy en otro país la cantidad de programas sociales que tiene hoy la Nación".

Pero Rodríguez cometió un error al sostener que uno de los primeros anuncios de Macri fue de "liberar a los responsables de las torturas, desapariciones y asesinatos durante la dictadura en Argentina". 

Por esa razón, Malcorra posteriormente sostuvo que el presidente Mauricio Macri "decidió que no va a responder" las acusaciones de su par venezolana, y dijo que el mandatario "escuchó con preocupación por la desinformación del contenido de la respuesta; por lo demás, él escucha a todos y sigue adelante". 

En rigor, Macri se manifestó contrario a ello y afirmó que "los juicios de lesa humanidad van a continuar" en noviembre, luego de que el matutino porteño La Nación emitiese un editorial en la que reclamaba por la liberación de los represores de la última dictadura condenados por delitos de lesa humanidad en los últimos años.

De este modo, aquellas relaciones estrechas que se generaron durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Hugo Chávez, que inclusive fomentaron el "No al ALCA" y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), hace 10 años, son parte de la historia de la integración regional.