21/12/2015 lanzamiento

Un libro recorre el origen de la escenografa argentina

La actriz e investigadora Cora Roca, acaba de publicar "Homenaje a la escenografía argentina", un libro que forma parte de la colección Biblioteca Proteatro de editorial Eudeba y en el que recorre el origen fundacional y la obra e historia de los grandes maestros que dieron origen a este arte en el país.

Por Pedro Fernndez Moujn


Con una cuidada y exquisita edición, el material viene a "cerrar un vacío de la historia teatral argentina", como destaca Carlos Gorostiza en el prefacio del libro, ya que además de presentar a los primeros y más destacados escenógrafos argentinos ofrece imágenes de calidad sobre sus trabajos.

Así el material arranca con el artista plástico y maestro de todos los escenógrafos, Rodolfo Franco (1889-1954), pintor y grabador formado en Argentina y Europa, hijo de la alta burguesía porteña que en la década del 20 crea la especialidad de Escenografía en las Escuelas de Bellas Artes de Buenos Aires y La Plata y el taller de escenografía en el Teatro Colón, que dirige entre 1924 y 1930.

En el taller del Colón primero -teatro que importaba las escenografías de saldo de viejas puestas europeas hasta la llegada de Franco-, y en el del teatro Odeón después de su renuncia al Colón con el golpe de 1930 cuando la administración de Uriburu propone volver a la importación, Franco formó a una primer camada de destacados escenógrafos que recorre el libro y entre los que se encontraban Saulo Benavente, Luis Diego Pedreira, Gastón Breyer, Mario Vanarelli, Germán Gelpi, Juan José Urbini y Eduardo Lerchundi.

"El Odeón tuvo una época de oro entreguerras y en la Segunda Guerra cuando venían a Buenos Aires todas las grandes compañías europeas y Franco instala allí su taller de escenografía adonde lleva a todos sus discípulos para formarlos en el trabajo concreto y diario", cuenta Cora Roca en charla con Télam.

Actriz, directora y docente, Roca remarca que "Franco era parte de una clase alta nacionalista que en la década del 20 querían fundar un país y hacerlo nuestro y es bajo este ideario que da todo este impulso para el desarrollo de un arte escenográfico argentino".

La autora, que ya escribió libros sobre Saulo Benavente, entre ellos "Escritos sobre escenografía" y "Obra escenográfica", cuenta que la investigación para el libro le llevó cuatro años, al tiempo que realiza una crítica sobre la situación de los archivos y la relación de los argentinos con la memoria.

"Los archivos son un desastre, no hay nada, es algo característico de los argentinos no guardar nada, se desarmó la biblioteca del Colón y en el San Martín la documentación es muy escasa pero este no es un problema de una administración en particular sino de nosotros como argentinos que no le damos importancia a nuestras cosas", destaca.

"Tuve que recurrir -cuenta Roca- a publicaciones de la década del 20 y el 30 como 'Hogar', 'Lira' y otras que publicaban notas con fotos de las escenografías y los vestuarios, algo que hoy ya no se hace".

Además de la información, el libro propone en determinados pasajes distintos testimonios de escenógrafos sobre el trabajo de sus maestros y también de la concepción de su oficio, como el que propone Benavente, que define al escenógrafo como el "autor dramático de la imagen".

"Lo valioso del libro es que son fuentes, son de alguna manera los últimos testimonios que quedan de los que arrancaron con todo y fueron grandes escenógrafos argentinos; no hay historia de esto y en ese sentido es un material importante para todos los que empiezan a estudiar", destaca la investigadora.

En una definición de la escenografía argentina, Roca dice que "Argentina es hija de Europa, lo que nos distingue es la creatividad para mezclar todas esas influencias que nos llegan".
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