20/12/2015 novedades discogrficas

El Mat despide el ao con cuatro grandes canciones

El notable grupo platense El Mató a un policía motorizado lanzó "Violencia" un simple con cuatro estupendas canciones, que vuelven a marca porque se trata de una de las mejores bandas locales de los últimos 10 años, mientras Valentín y sus Volcanes decidieron ponerse elegantemente románticos en su tercer CD.



EL MATÓ A UN POLICÍA MOTORIZADO-“VIOLENCIA”
A un par de semanas de que termine el 2015, la banda emergente más trascendente y notable de los últimos 15 edita un Simple de cuatro canciones para ir amenizando la espera de nuevo material, a tres años de su último disco “Dinastía Scorpio”.

Luego de tres años de giras y shows, presentaciones en exitosos festivales en el exterior como el Vive Latino, el Primavera Sound en Barcelona, el South by Southwest de Austin, Santiago Motorizado volvieron a trabajar junto a Eduardo Bergallo en un estudio.

Desde una motorizada chica asiática en su tapa entre rosada y naranja -dibujada y diseñada por su vocalista-, El Mató vuelve a ratificar que el camino de la simpleza es muchas veces el más novedoso, que, a veces, todo pasa por el menos es más, minimalismo puro de acordes para lograr una buena canción.

“Violencia” es la canción que abre el disco, tiene una melancolía entre romántica y desoladora que transmite Santiago desde su vos, mientras Nino Elefante y Pantro Puto en las guitarras van construyendo muros electrificados, violencia sónica que embellece la canción y le da unos aires a la etapa más hermosa de los Pixies.

“El baile de la colina” abre con una guitarra muy curesca, acompañada por los teclados de Chatran Chatran y un buen trabajo de la batería de Doctora Muerte, mientras Motorizado desde el bajo y el micrófono vuelve al minimalismo de sus historias, cruzando climas de cine clase B, bien bizarro, pero también con esos textos cortos a lo Sam Sheppard o a lo Raymond Carver, y cuando entran las guitarras, todo parece una excusa para que Niño Elefante y Pantro Puto se crucen, se apliquen latigazos, construyan muros sónicos, y permitir la presentación de un final con un simple “Vamos”, bien acompañado por cortes de toda la banda.

El instrumental “Rucho” tiene un arranque entre dark y sónico, a medio tempo, de las guitarras, con el alma de Robert Smith sobrevolando los bafles durante casi 2 minutos. Las maquinas aparecen y cobran protagonismo como nunca en la historia de la banda con la batería procesada en “Aire fresco”, unos acordes darks de la guitarra y Santiago susurrando grave desde su pecho de oso, como le rompieron el corazón, mientras la banda parece jugar a la ausencia hasta que el vocalista repite como un mantra psicótico la frase “como aire fresco” hasta que las guitarras entran de manera épica, prolija y ordenada, acompañadas por aportes de sintetizadores.

Y nuevamente estos ilustres platenses se consagran porque “Aire fresco” es la carrera de El Mato lo que "Pictures of you” es a The Cure, una hermosa y simple canción, cargada de romanticismo, de dolor, pasión y de una belleza inconmensurable, porque cada oyente le dará la entidad que desee y la corporizara a su manera. En pocas palabras: un clásico construido por una banda talentosa, trabajadora, ocurrente y arriesgada.


VALENTÍN Y LOS VOLCANES-“UNA COMEDIA ROMÁNTICA”
Tercer disco de esta banda indie platense, que sigue en la Escudería Triple R, que apuesta a un formato de canción rock indie con dejo a Adrián Cayetano Paoletti, a los diferentes grupos de Manza Esain, con altas dosis de urbanismo en sus letras y todo tipo de estilos en lo musical.

“La tumba de los Rolling Stones” es una postal de barrio del conurbano bonaerense, romántica, con pinceladas tangueras y del mejor Moris en la voz y la prosa de Jo Goyeneche, mientras Nicolás Kosinski en guitarras, Francisco de la Canal en bajo, Pablo Perazzo en teclados y Fico Baigorri en batería le van dando climas de brit pop, sónicos y de rock alternativo a cada canción.

Gran merito de los Volcanes haber elegido las exquisitas manos de Tweety González para que produjera el disco y que esta a su vez aportara la sabia guitarra de Ulises Butrón en algunas canciones.

“El Salto de Sofía” esta a mitad de camina entre los Smiths y los Housemartins, con una letra notable, que mezcla imágenes melancólicas con Judy Garland, a dos voces y mientras la banda arma pura belleza instrumental.

Dolores es la mujer protagonista de la gema pop “Sonámbulos” en el camino del indie británico, a puro romanticismo elegante, con besos en un jardín de ensueño, películas avant garde francés, con un interesante trabajo instrumental.

El amor es el gran protagonista del disco y ocupa el centro de todas las letras de Jo Goyeneche como en “Decís” que tiene un inicio elegante con climas a los Smiths, con un intermedio algo tanguero.

El clima indie se apodera de “Costanera” con una guitarra con punteos románticos que lo pueden acercar a ese sonido del pop romántico español e italiano de los años ’70, con coros optimistas, frescos.

“Tantas Flores” tiene una intro más rockera, pero la siguen punteos más dulzones, las voces bien trabajadas permiten destacar la letra y la pose de galán que adopta su protagonista, invitando a una chica a disfrutar una tibia noche de verano.

Sin temores ni prejuicios, Valentín y los Volcanes utiliza arreglos que pueden encontrarse en canciones de Nino Bravo, Leonardo Favio, Julio Iglesias o Raphael de los años ’70, y lo hace con buen gusto, con inteligencia, rescatando el espíritu romántico de estos grandes intérpretes y compositores.

También aparece ese romanticismo elegante a los Roxy Music, que tenían Virus y Federico Moura como surge en el principio de “Los Nuevos”, con una letra que desde la simpleza, desde la narración de una imagen común, no pierde ni un gramo de sensibilidad.

En “El Tonto” regresa el clima lo Virus, con la voz de Goyeneche buscando esos agudos de Moura, aunque la banda va armando una estructura más cercana al pop británico más elegante aunque sobre el final los teclados también lo podrían haber colocado en el repertorio de los hermanos Moura , con un estribillo notable, muy bien logrado.

Esa línea más del pop argentino de los 80 se mantiene en el frenesí de “Golpea lo que encuentra” que es pura velocidad de la new wave, que tiene algo de Blondie y los Cars, una influencia muy bien aprovechada.

El cierre del disco llega de la mano de “Películas” que abre con un piano dramático, nocturno, que parece adelantar sufrimiento, que Jo Goyeneche va narrando rodeado por un clima de pop orquestado, en donde los amantes no saben si perdieron la noción de realidad y están dentro de una película como en “La Rosa Purpura del Cairo” o en “Eterno resplandor de una mente sin recuerdos”.


JUANSE-“UNA NOCHE EN LA OPERA”
Juanse lanzó "Una noche en la ópera", el disco grabado en vivo en abril de este año, durante la presentación oficial de "Pappo por Juanse", su homenaje al recordado Carpo, con nueve clásicos del genial guitarrista de La Paternal y seis de las canciones más emblemáticas de Los Ratones Paranoicos.

Mezclado en los estudios ION por Jorge "El Portugués" Da Silva y editado por Pelo Music, la placa refleja el cuidado con el que Juanse abordó la obra de uno de los músicos más importantes del rock argentino, con arreglos que respetaron el espíritu de las versiones originales.

En esta ocasión, el ex líder de Los Ratones Paranoicos contó con la compañía de Gabi Pérez, en batería y coros; Ponch en bajo y coros; y Herni Salas, en guitarra y coros.

En la mayoría de los temas también están presentes en carácter de invitados el pianista Alejandro Franov y el guitarrista Gabriel Carámbula, en tanto que Daland Sepum, hijo de Juanse y líder de La Armada Cósmica, aportó un solo de guitarra en "Pájaro Metálico".

El trabajo se concentra en los clásicos de Pappo, capaces de ser coreados por un público masivo, y evita caer en joyas ocultas o lados B de su discografía.

En este sentido, se suceden títulos como "El hombre suburbano", "Fiesta cervezal", "El viejo" y "Adonde está la libertad", entre otros, en donde descolla el solo de guitarra final a cargo de Carámbula.

El mismo criterio fue utilizado por Juanse a la hora de apelar a las canciones de su propio repertorio, por lo que ofrece seis piezas de Los Ratones Paranoicos que ofician de "bises" del show.

Así se suceden, a modo de cierre, “Sucia estrella", "Rock del pedazo", "Para siempre", "Rock del gato", "Cowboy" y "Sigue girando".


PATRICIO DA ROCHA Y LAS GUITARRAS CRIOLLAS-“(IDEM)”
Patricio Da Rocha y Las Guitarras Criollas lanzó su primer y homónimo disco, donde a partir de su intención de rescatar los orígenes del tango, aborda un exquisito repertorio que incluye valsecitos, ranchera, milonga, foxtrot, tonada y tango.

Cultores de la canción criolla, en su álbum debut la voz ocupa el centro de la escena, una decisión estética ligada a su idea de recuperar la figura del "cantor nacional".

En este cuidado trabajo, la elección de las canciones también cumple un rol relevante, ya que todas evocan la atmósfera de una Buenos Aires de los años 20 y 30.

En ese devenir se escuchan en la afinada voz de Da Rocha, tangos como "La gayola" Tagini-Tuegols), la conocida ranchera "Me enamoré una vez (Pelay-Canaro), el fox trot "La hija de la japonesita" (De la Vega-Maroni-Montes) y "Milonga del 900" (Manzi-Piana), entre otros.

Las guitarras de Leandro García, Julián Rodríguez Rona y Cristian Marchesi acompañan con solvencia al cantor en este primer disco producido por ellos mismos y editado en forma independiente.