17/12/2015 rodaje

"El muerto cuenta su historia", una comedia con Emilia Attias y Diego Gentile

El cineasta Fabián Forte, está filmando en locaciones porteñas de “El muerto cuenta su historia”, una comedia fantástica protagonizada por Diego Gentile y Emilia Attias, en la que narra la historia de un director de cine publicitario machista y egoísta, que aprovecha su pequeña posición de poder para engañar mujeres y que cae en manos de tres vampiras que se cobran con él una sangrienta venganza.


Se trata de una crítica ácida e irónica “al mundo machista” y al concepto de “mujer objeto”, en la que estas tres vampiras quieren esclavizar a los hombres que atentan contra el género femenino y, a través de la sangre de sus víctimas, se proponen revivir a la diosa “Macha”, una deidad poderosa que al cobrar vida instauraría un matriarcado en el planeta.

En lo alto de una casona antigua del barrio porteño de Chacarita, que alguna vez fue un taller textil y hoy es un estudio de producción cinematográfica, en una de las habitaciones a las que se accede detrás de un patio de columnas barrocas y mosaicos andaluces, Fabián Forte observa atentamente a Emilia Attias en un monitor, corrige su postura, le indica como moverse y grita: “¡Acción!”.

En la habitación contigua, entre sillones y arañas antiguas, bibliotecas y un cuadro oscuro en el que una mujer siniestra emerge desde un pozo en un bosque, en medio de la noche, Attias comienza a mover lentamente un péndulo de origen celta para hipnotizar a Ángel (Gentile), quien está ahí porque necesita una sesión de terapia para entender cuáles son los problemas que lo separan de su actual mujer.

Mientras tanto, detrás de una puerta que separa el rodaje del resto de la casa, Viviana Saccone y Julieta Vallina -las otras dos vampiras- se maquillan, se aplican pelucas y prótesis, colmillos y uñas largas y afiladas para la próxima escena, en la que le chuparán la sangre a alguno de esos hombres machistas de los cuales intentan vengarse.

“El germen de esta película fue mi interés por celebrar mi amor por el género de vampiros. Después de 'Mala carne' (uno de sus primeros filmes) me quedé con muchas ganas de hacer un largometraje de vampiros pero con más presupuesto”, indicó Forte en una pausa de la filmación, poco antes de sentarse a cenar junto a sus actores y los miembros de su equipo técnico.

Muy agradecido por haber podido filmar dos películas en un mismo año (la anterior fue “Socios por accidente 2”, que codirigió junto a Nicanor Loreti), el cineasta rescató un viejo guión que había empezado a escribir muchos años antes y convocó a Nicolás Britos, “quien aportó una mirada crítica social que no tenía”, para que colaborara con él en la elaboración de un nuevo argumento.

En diálogo con Télam, Forte señaló que “en la película el fantástico se instala desde el comienzo en la escena inicial, cuando en una morgue un muerto empieza a contar su historia. La ironía se plantea desde el primer momento y no hay ningún misterio en eso, porque además contamos con Damián Dreyzick, que es como un ícono del actor-autor del absurdo”.

“La película se propone como una crítica al mundo machista y el protagonista es un director de cine publicitario que aprovecha su pequeño espacio de poder para seducir mujeres y engañar a su esposa. Es tan egoísta que ni siquiera le permite tener una pareja abierta. La quiere en su casa, mientras él está con otras. Siente una debilidad por las mujeres que no puede corregir”, explicó.

Forte sostuvo que, si bien se basa en la crítica al machismo, la película expone también “algunas debilidades femeninas, especialmente cuando muestra que estas vampiras que buscan pelear contra el poder egoísta de los hombres, terminan transformándose en exactamente lo mismo contra lo que peleaban”.

Esta cofradía de diosas celtas, vampiras y asesinas, que buscan borrar el poder de los hombres en el mundo e instaurar un matriarcado de la mano de una poderosa diosa, someten a Ángel a su control, transformando su vida en un verdadero calvario.

El director de “Celo” y “La Corporación”, que también es actor y un reconocido asistente de dirección en numerosos largometrajes, subrayó que “una de las mayores complejidades del filme son sus efectos de maquillaje y prótesis para las vampiras, porque requieren muchas horas de caracterización. Hay muy pocos efectos en postproducción y un 80 por ciento de la película está construida en base a una cuidadosa planificación y a un montaje bastante complejo y rítmico”.

El cineasta, que tiene como referentes a películas de cine fantástico de los '80 y '90, señaló que “en Argentina existen muchos referentes de terror local e internacional, a partir de una corriente de cine de género que se está gestando gracias a los aportes del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa)”.

“Gracias a eso, rompimos una barrera de 20 años sin estrenos de películas de terror. Y ahora le estamos encontrando una voz propia al cine de terror argentino. Esa es nuestra tarea: buscar formas propias sin copiar las ajenas”, destacó Forte.
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