10/12/2015 Asamblea Legislativa

Macri y Michetti juraron en una sesin que cont con la asistencia de la mayora de las fuerzas polticas

Mauricio Macri y Gabriela Michetti juraron como presidente y vicepresidente de la Nación, respectivamente, ante la Asamblea Legislativa, en una sesión que contó con la presencia de diputados y senadores de todas las expresiones políticas, pero con la ausencia de la mayoría de los representantes del Frente para la Victoria.

 En una sobria ceremonia realizada en el recinto de la Cámara de Diputados, Macri se convirtió en el tercer presidente desde la restauración democrática que no pertenece al partido justicialista, ya que el primero fue el radical Raúl Alfonsín en 1983 y el segundo el también radical Fernando de la Rúa en 1999.

Además, es el primer Presidente democrático desde la vigencia de la Ley Saenz Peña (voto universal, secreto y obligatorio sancionada en 1916), que no pertenece a ninguno de los dos partidos históricamente mayoritarios: la Unión Cívica Radical y el Partido Justicialista.

A diferencia de otros mandatarios, Macri optó por pronunciar ante el Congreso un discurso cortó que se prolongó por 25 minutos, cuyos ejes centrales fueron su compromiso de luchar contra la corrupción y contra el narcotráfico, y alcanzar la pobreza cero, al tiempo que abogó por la unión de todos los argentinos.

Macri pronunció su mensaje ante una Asamblea Legislativa que mostró la nueva radiografía que tiene el Congreso Nacional desde hoy, donde existe una marcada paridad entre oficialismo y oposición en diputados, y un Senado dominado por el Frente para la Victoria.

En este contexto, la sesión mostró un recinto con casi un 80 por ciento de bancas ocupadas, ya que la mayoría de los diputados del Frente para la Victoria y algunos de sus senadores decidieron ausentarse, en solidaridad con la presidenta saliente Cristina Fernández de Kirchner quien resolvió no participar de la ceremonia de asunción, y ante la polémica sobre el traspaso de los atributos presidenciales.

 En cambio asistieron los diputados y senadores que conforman el interbloque Cambiemos -radicales, Pro y Coalición Cívica-y de las bancadas opositores del interbloque Una, que integran massistas, neuquinos y cordobeses delasotistas, Compromiso Federal, Progresistas, Frente Cívico de Santiago del Estero, y Frente de Izquierda.

La Asamblea Legislativa fue abierta a las 11.15 por el presidente Provisional del Senado, Federico Pinedo, quien estuvo secundado por el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó. Se invitó a ingresar a las delegaciones extranjeras y se pasó a un cuarto intermedio para que dos comisiones de parlamentarios le den la bienvenida al nuevo Presidente de la Nación.

En forma inmediata, Pinedo, Monzo, y los senadores Juan Carlos Romero (UNA), Dalmacio Mera (FPV), y Pamela Verasay (UCR), Alicia Terada (Coalición Cívica), Alicia Ciciliani (Partido Socialista) y Héctor Baldassi (PRO) se trasladaron a la explanada de la calle Entre Ríos donde a las 11.41 recibieron a Macri, su esposa Juliana Awada -que llevada un distinguido vestido en color crudo- y su hija Antonia.

En el Salón Azul, lo aguardaba la vicepresidente Michetti, junto a la comisión de interior conformada por los senadores Silvia Elías de Pérez (UCR), Inés Blas (FPV) y Jaime Linares (Gen), y los diputados Laura Alonso (PRO), Mario Negri (UCR), y José de Mendigueren (Frente Renovador).

Allí Macri saludó a cada uno de los legisladores y se trasladó por Pasos Perdidos con las dos comitivas y aguardó que se reanude la sesión dado que primero debía jurar como vicepresidenta la ex senadora Gabriela Michetti.

Pinedo invitó a Michetti a prestar su juramento ante la Asamblea Legislativa y lo hizo bajo con la fórmula por "Dios, la Patria sobre los Santos Evangelios" y en forma inmediata asumió la como presidenta del Senado la conducción de la sesión.

Posteriormente, invitó a Macri a ingresar al recinto de sesiones, lo que hizo en medio de los aplausos de las decenas de diputados y senadores e invitados especiales que presenciaron la reunión plenaria.

Allí prestó su juramento con la fórmula tradicional, pero le agregó la frase que lo hace con "lealtad y honestidad" y comenzó su discurso ante mandatarios extranjeros, jueces de la Corte Suprema, sindicalistas, gobernadores diputados, senadores y el público que colmó los palcos.

Tras su mensaje, Macri se retiró en medio de aplausos y con los diputados y senadores y militantes ubicados en el palco entonando el estribillo que fue el lema de la última parte de su campaña electoral: "Sí se puede".