10/11/2015 mocin de rechazo

Portugal: la izquierda derrib al gobierno conservador

La izquierda portuguesa aprobó una moción de rechazo con la que derribó el gobierno de Pedro Passos Coelho, convirtiéndolo en el más breve de la historia de la democracia lusa.

Mientras miles de personas se volcaron a las calles en dos marchas enfrentadas, los legisladores aprobaron por 123 votos a favor y 107 en contra, la moción de censura contra el Ejecutivo de centroderecha, informó la agencia de noticias EFE.

Tal como se preveía, la caída del gobierno se produjo apenas 11 días después de haber tomado posesión, gracias a la alianza de socialistas con marxistas y comunistas, que juntos cuentan con mayoría absoluta en la Cámara.

En los comicios celebrados el 4 de octubre último, Passos Coelho se alzó con la victoria al obtener cerca del 39% de los votos, seis puntos por encima del segundo, el líder del Partido Socialista, Antonio Costa, aunque insuficiente para alcanzar la mayoría absoluta con la que gobernó en su anterior mandato.

El presidente conservador Aníbal Cavaco Silva, eligió como primera opción a Passos Coelho para formar gobierno, sabiendo que corría el riesgo de ser volteado en su primera intervención en el Parlamento, tal como lo anticipara la izquierda. 

Una semana después de los comicios, el líder del PS adelantó que conformaría una alianza con otros dos partidos minoritarios de izquierda y que no apoyaría un nuevo gobierno conservador liderado por Passos Coelho. 

El presidente Cavaco Silva deberá ahora encomendar la formación de un nuevo gobierno a la segunda fuerza más votada -los socialistas-, quienes podrían encabezar el primer Ejecutivo progresista en la joven historia democrática del país del sur europeo. 

El moderado PS, que se ha alternado en el poder en Portugal con la fuerza conservadora de Passos Coelho, estuvo históricamente enfrentado con el Bloque de Izquierda y, sobre todo, con el Partido Comunista de Portugal, por cuestiones como el ingreso a la zona euro y a la OTAN.

Sin embargo, esta vez, tras seis años de profunda crisis económica y de un masivo ajuste neoliberal, las tres fuerzas prometieron concentrar su programa en la protección de los salarios, las jubilaciones y el trabajo, antes que en asuntos macroeconómicos o internacionales, en los que aún tienen profundas diferencias.

El presidente Cavaco Silva tiene tres opciones: convocar a la izquierda para formar gobierno, mantener el actual gobierno en funciones hasta la celebración de nuevas elecciones, que recién podrían celebrarse dentro de 8 meses, o formar un Ejecutivo "de iniciativa presidencial" con personas independientes.

Mientras los legisladores votaban, dos manifestaciones antagónicas confluyeron en la zona: una en apoyo a los conservadores y otra a la izquierda. 

La Policía llevó a cabo un operativo de seguridad para evitar incidentes entre las miles de personas que llegaron al lugar.

La protesta convocada por miembros de los partidos de centro-derecha dirigió sus críticas contra Costa, a quien acusaron de encabezar un ataque contra los legítimos ganadores de las elecciones.

La otra, de cuño izquierdista, se manifestó contra las politicas de ajuste y a favor de la protección del empleo. 

Una de las principales promesas del líder socialista para calmar al establishment portugués, y especialmente al europeo, es que de asumir al frente de un gobierno de izquierda mantendrá el compromiso asumido con Bruselas para seguir controlando el déficit presupuestario del país, un reclamo central de la doctrina de austeridad impuesta por Bruselas.