17/09/2015 cine

Las ideas de Silo llegan al cine en un documental de Leandro Bartoletti

Las ideas de transformación simultánea, a nivel personal y social, que el mendocino Mario Luis Rodríguez Cobos, más conocido como Silo, esparció a partir de la década del '60 entre millones de seguidores en todo el mundo llegan al cine hoy a través de un documental de Leandro Bartoletti, en el que rescata su obra y su pensamiento humanista frente a las frecuentes críticas y acusaciones de sectarismo.

El trailer.

Para millones en el mundo Silo es reconocido como un pensador revolucionario que impulsó un movimiento espiritual y político que venció las fronteras y se extendió desde Argentina hasta la India, pero para mucho otros -quizás por incomprensión, quizás por envidia política- fue el líder de una secta, un hábil manipulador y demagogo.

Sin embargo, lo que el filme de Bartoletti expone es que, especialmente en la Argentina, Silo sigue siendo un desconocido o un verdadero misterio, y por eso reconstruye cronológicamente su vida y su obra -a través de más de 200 horas de material documental, archivos, fotos y testimonios del propio protagonista- en una narración extensa y minuciosa guiada por las voces en off de los actores Gastón Pauls y Osmar Núñez.

La película, que llegará hoy al Espacio Incaa KM 0, Cine Gaumont, expresa según Bartelotti el camino del creador de "un movimiento que aún hoy está vivo y en marcha, porque mucha gente está buscando un sentido, algo que la Iglesia y las religiones no le dan. Están buscando otros caminos y creo que el 'siloísmo' puede ser una respuesta. Es la posibilidad de un sentido que mucha gente busca".

"La propuesta de Silo es muy simple, una transformación social y personal, una transformación simultánea. Silo proponía que ambas transformaciones debían ir de la mano. Por eso hacía énfasis en la transformación interna y también en la actividad política y la transformación social de la realidad", afirmó el cineasta en relación a los objetivos que Rodríguez Cobos se propuso desde su Mendoza natal.

"Haber dedicado toda una vida para generar eso me resultaba muy interesante. Por eso mismo creo que hoy es el mejor contexto para hablar sobre Silo, porque hoy en día la gente está más abierta para escuchar otras propuestas sin prejuicios, hay una demanda de diversidad de voces y la gente ya no se queda con una sola versión sobre la realidad", destacó el Bartelotti.

Si bien venía propagando su espiritualidad humanista y un mensaje de paz y no violencia desde 1962, en plena época de efervescencia revolucionaria y luchas contra el capitalismo, Silo saltó a la fama en 1969 a partir de la edición de su libro "La mirada interna" (donde proponía "convertir el sinsentido de la vida en sentido y plenitud") y de una conferencia que realizó en Punta de Vaca, en plena montaña, frente a miles de seguidores.

A partir de allí llegaron el retiro en las montañas para escribir y meditar en 1969; una multitudinaria arenga a los pies del Aconcagua proponiendo la superación del sufrimiento; la intensa campaña de propaganda y las persecuciones en su contra; sus investigaciones esotéricas en las islas griegas de Corfú; sus masivas giras por la India; su amistad con Gorbachov; y la creación de una Marcha por la Paz que recorrió el mundo en 2009.

"Yo ingresé en el siloísmo en 2008 aunque nunca pude conocerlo, ingresé con mucha desconfianza porque nunca tuvo mucha difusión ni llegada a los medios, siempre fue un movimiento bastante under. La primera reacción que tuve fue preguntarme: ¿Cómo puede ser que no sabía nada sobre este hombre, uno piensa que conoce la cultura argentina y yo nunca había escuchado hablar de él?", recordó el director.

"Tenía cierta desconfianza y prejuicio, porque pensaba que era un tipo muy personalista. Cuando falleció en 2010 me puse a investigar más a fondo y ahí fue cuando la idea de una película comenzó a tomar forma. La investigación a fondo comenzó en 2012 y a medida que fuimos avanzando todos mis prejuicios iban quedando de lado: me encontré con un tipo muy humilde, modesto y muy querido por todas las personas que lo habían conocido", subrayó Bartelotti.

Para él, Silo "no es un filósofo o pensador al que estamos acostumbrados, si no un hombre muy movedizo, un hombre de acción, cuya virtud se nota en la arenga que hizo en la montaña y en los viajes que hizo por el mundo. Fue dejando semillas en todo el mundo, fundó grupos sociales, culturales, partidos políticos, y creo que es el único argentino que armó un movimiento con estructura mundial".

"Aunque se habla poco de él, y nunca se lo menciona, las pocas veces que se habla de él se preguntan sobre si es el líder de una secta o no. A mi me gustaría que esta película le de un cierre a todo esto y ojalá que se puedan empezar a discutir sus ideas sin prejuicios. Creo que es importante eso, cortar con esas acusaciones infundadas y que la película sirva para que lo conozca la gente que no sabe nada de él", anheló.