13/09/2015 Ciudad

Denuncian que el gobierno porteo quiere venderle a Boca terrenos en los que debi construir viviendas

El gobierno porteño retomó su intención de venderle al club Boca Juniors los terrenos de Casa Amarilla que no se utilizaron para construir viviendas sociales pese a la existencia de fallos judiciales en ese sentido, según denunció el dirigente por el ex legislador porteño Facundo Di Filippo.

Una investigación del dirigente del Partido Social, mencionada hoy por el diario Página 12, indica que el Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad está considerando una propuesta de Boca que ya tiene consenso en la Corporación del Sur -la sociedad del Estado porteño que administra el desarrollo de la denominada zona sur de la Ciudad-, que implica que cinco manzanas en las que debían haberse construido viviendas pasen del ámbito público a manos privadas.

“Esta presentación de Boca comprueba lo que venimos denunciando desde 2008: Boca se quiere quedar con el excedente que no se utilizó para viviendas sociales en Casa Amarilla”, señaló Di Filippo en declaraciones publicadas por el matutino, en referencia a una propuesta realizada desde el club de la ribera.

Según el dirigente, el 26 de agosto Boca envió una propuesta de compra de esos terrenos a la Corporación del Sur que pronto hizo suya el gerente de Desarrollo Económico de esa entidad, Carlos Sanguinetti, para quien “el desarrollo del proyecto integral contribuirá a la mitigación de las grietas urbanas ya existentes, aportará un incremento al aprovechamiento de los espacios públicos y generará una mejora en la integración socioeconómica del barrio”.

Fuentes del gobierno macrista citadas por Página 12 señalaron que la propuesta del Club ya cuenta con la aprobación tácita de la Corporación y sólo falta el visto bueno de la cartera de Desarrollo Económico, conducida por Francisco Cabrera.

El plan remitido por Boca se titula "Plan de Desarrollo y Mejoramiento Urbano Boca Social" y lleva la firma del presidente de Boca Daniel “El Tano” Angelici, "uno de los hombres de mayor confianza de Macri".

"Allí propone privatizar exactamente los terrenos que fueron declarados en emergencia urbanística por la ley 2.240. Propone comprar los 32.545 metros cuadrados por un precio total de 115 millones de pesos, con un plan de pagos de 22 cuotas semestrales y un 18 por ciento de tasa de interés fija en pesos, con 3 años de gracia. El 5 por ciento del total se haría al contado al momento de la compra. El pago completo se haría en 14 años", indica el diario.

Antes de llegar a la Jefatura de gobierno porteña, Mauricio Macri como presidente de Boca buscó obtener esos terrenos para el club que por entonces conducía y, tras llegar al gobierno, se resistió a construir las viviendas sociales.

El juez Andrés Gallardo -recordó el matutino- "cortó con la diletancia macrista y les ordenó construir las viviendas. Desde el Gobierno porteño respondieron con recusaciones, pero perdieron en todas las instancias. Entonces, Macri cambió la estrategia: construyó viviendas, pero sólo en una parte de los terrenos. El resto fueron transferidos en 2010 a la Corporación del Sur, que tiene entre sus facultades la posibilidad de venderlos".

Bajo la gestión de Macri, la Ciudad construyó un total de 438 viviendas en esos terrenos, sólo el 10 por ciento de las que se proyectaban originalmente, y al resto de los terrenos disponibles les cambió el destino con el decreto 723/10, que determinó que podían usarse para espacios verdes, salud, educación o seguridad.

“Tenían que construir 4.000 viviendas. En el gobierno de Telerman, se achicó a 1300 viviendas. Con Macri, no se construyeron hasta que un fallo judicial lo obligó. Construyeron, al final, 400 viviendas”, denunció Di Filippo.

Si bien en el proyecto aludido por Di Filippo se considera que los terrenos de Casa Amarilla son “un espacio muerto en el tejido urbano: terrenos desolados, carentes de uso y atrayentes de hechos delictivos”, el desarrollo urbano que propone Boca Juniors no se limitaría a extender las edificaciones del club, sino que propone un desarrollo urbano que abarca fines comerciales y turísticos, indicó Página 12.

“El negocio inmobiliario va a hacia el sur. Empezaron con el Distrito de las Artes. El proyecto de Boca indica la voluntad del mercado inmobiliario de avanzar sobre ese barrio”, agregó el ex legislador.