13/08/2015 shows

De la Gran Piata presenta su disco "El equilibrio entre los opuestos"

La banda oriunda de Berazategui De La Gran Piñata llevará su tercer trabajo discográfico, "El equilibrio entre los opuestos", el próximo sábado 22, a las 21, en el Teatro Ópera (calle 58 N° 770) de la ciudad de La Plata.

Previo a la fecha en la Ciudad de las Diagonales, el cuarteto se presentará el viernes 14 y sábado 15 en Mmbox, de Montevideo, junto a la banda uruguaya Once Tiros, el sábado 5 de septiembre en Gap (Constitución 5780, Mar del Plata) junto a El Bordo y luego, el sábado 10 de octubre en Teatro Vorterix de Rosario (Salta 3519).


"El equilibrio entre los opuestos" está marcado por "las influencias y lo que individualmente le aportamos a la banda y a la canción. Es una foto de un año y medio de nuestra vida, nuestras diferencias y la búsqueda del equilibrio apelando a sacar lo mejor, como la vida misma", anticipa Darío Giuliano en diálogo con Télam.

Comandada por Giuliano en guitarra y voz, De La Gran Piñata encuentra una formación sólida y estable con Alejandro Zenobi en batería y coros, Lucas Martínez en guitarra y coros, y Nicolás Persig en bajo.

"La formación actual siempre estuvo de alguna manera. Nicolás grabó los discos, y también en 'Miércoles', Lucas Martínez y Alejandro Zenobi tocaron como invitados. La banda fue haciendo malabares, algo como la isla de Lost, y nos trajo hasta acá. Ni nos preguntemos cómo podría haber sido", expresa Giuliano, con humor.

Tanto en el álbum debut, "Miércoles", lanzado en 2010, como en "Viaje al centro de uno mismo", publicado en 2012, el rock que los caracterizaba permitía intromisiones de otros géneros como la chacarera, murga, la música popular, aires latinos o candomberos, incluso alguna canción más intimista y despojada.

"En un principio, cuando apenas nos conocíamos, hablando netamente del aspecto musical, era muy difícil ponernos de acuerdo y 'Miércoles' es un poco eso; por ejemplo el tema 'Clonazepam' es un reggae con un poco de hard rock, es una mezcla de las dos cosas, como buscando la forma de convivir".

El trabajo pareciera marcar un punto de inflexión en este recorrido musical que la banda forjó desde sus comienzos, apostando a una iluminada densidad sonora acompañada de riffs y solos elaborados.

"En este último disco tratamos de buscar puntos en común. Aprendimos a apoyarnos más entre nosotros y en lo que tenemos para dar; el sonido no sólo tiene que ver con la edad sino también con aprendernos a conocer entre nosotros mismos", observa el cantante.

"Los cuatro venimos de palos distintos y eso genera que De La Gran Piñata pueda diversificarse en la música, por y a través de la mezcla de estilos que cada uno tiene adentro y de nuestras influencias", afirma sobre el sonido del cuarteto que está pasando uno de sus mejores momentos", y agrega: "es como si el sonido nos hubiese encontrado a nosotros".

Grabado y mezclado por Ariel Lavigna, los músicos también adjudican la transformación del sonido a su propuesta de grabar en simultáneo, dado que "se genera otra interacción con la energía, y hay posibilidad de experimentar lo que se está tocando, y no tocar sobre lo que ya se tocó y sobre lo que ya no se mueve".

En la breve pero intensa trayectoria del grupo se refleja el trabajo de una banda que supo hacerse independientemente desde abajo y que aprendió a tocar con lo que tiene; Martínez, también luthier, fabricó los instrumentos, mientras Persig se encargó de la grabación de los discos, y Giuliano de las gráficas.

"Cada uno de nosotros trabaja de otra cosa. Por ahí, algún día la banda nos permita vivir de la música pero entendemos que el hecho de poder juntarnos a tomar algo, pasar un buen rato y hacer música todos los días, ya es un poco vivir de eso. Todo lo demás es plata, y como nunca la tuvimos, no la extrañamos", manifiesta entre risas.

"Si el dinero viene solo está perfecto, pero si uno va detrás de la plata está perdiendo el norte. Lo fundamental es que la banda siga haciendo música y que los cuatro nos sintamos representados por la música y podamos representarla con sinceridad", resume Giuliano.

La franqueza y originalidad del cuarteto también encuentra espacio entre sus letras, explotando los sentidos en "El equilibrio entre los opuestos" donde canciones que, alejadas de esos lugares comunes que caen sobre la dicotomía amor-desamor, desarrollan una mirada poética y metafórica sobre distintos momentos de la vida y otras verosimilitudes.
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