27/07/2015 Crdoba

Tangoloco, la aplanadora del tango, pas por el festival de La Falda

La agrupación Tangoloco que fusiona el dos por cuatro con el jazz y el rock pasó por la tercera y última noche del Festival Nacional de La Falda como una verdadera aplanadora de buen sonido en una velada que contó con la sobria actuación de Peteco Carabajal interpretando tangos, la vigencia de Amelita Baltar, la evolución del cantor Esteban Riera y la emotiva presencia de Juan Carlos Godoy sobre el escenario con sus jóvenes 92 años.

Por Enviado especial

Una noche de alto valor artístico en donde Tangoloco con la dirección musical y los arreglos del pianista y compositor Daniel García, deleitó a los presentes con una mixtura muy interesante de tango, rock y pasajes jazzeros y se convirtió en una verdadera “aplanadora” por lo sólido y potente de su música.

Con un imaginario viaje desde The Beatles a Piazzolla, pasando incluso por Bethoven, Tangoloco aprobó con creces su primera vez en el escenario “Carlos Gardel” de La Falda, ciudad del tango y hasta se dieron el lujo de tocar dos temas de su más reciente disco “On line” como “Fuga Z” y el “Candombe de Elis” y compartieron la escena con la juvenil cantante cordobesa Lisette con “Cantar es vivir”.

Junto a García integran el Tangoloco un verdadero seleccionado de músicos como Walter Castro en bandoneón, Mono Hurtado en contrabajo, Horacio Montesano en guitarras eléctricas y acústicas y Christian Colaizzo en batería y percusión, quienes cada uno también viven su momento de solos.

El cantautor santiagueño Peteco Carabajal mostró sus dotes de cantor de tangos, secundado por el Contramano Trío (oriundos de La Falda) y eligió un repertorio tomando como base al cantor eterno, Carlos Gardel hasta el “Polaco” Goyeneche y en el medio los grandes autores de la talla de Homero Manzi, Cátulo Castillo, Discépólo, Pichuco Troilo y Piazzolla.

De esa forma entonó “Golondrinas”, “Volver”, “Cambalache”, “Sur”, “Fuimos”, “Naranjo en flor”, “Tinta roja” entre otros y el bis con la bella canción de Rafael Amor, “Corazón libre” y como le comentó a Télam, “yo no vengo a aportarle nada al tango, no lo necesita”.

La siempre vigente Amelita Baltar desarrolló un set de composiciones fiel a su estilo de recuerdo del genial bandoneonista, Astor Piazzolla, con sus himnos “Preludio al año 3001”, “Balada para mi muerte”, “Balada para un loco”, un homenaje a Troilo con “El gordo triste” y le agregó “Grisel” y “Golondrinas”, con su marcada personalidad y estilo.

Pero el momento más emotivo se vivió con la presencia en el escenario del cantor Juan Carlos Godoy, con 92 años de edad y más de 70 de trayectoria, quien entonó bajo el aplauso cerrado del público piezas de la vieja guardia del tango, en donde se destacaron “A mi que”, “Amores que matan” y el valsesito “Hermana”.

La parte de la danza estuvo representada nuevamente por el Ballet de Zárate y la pareja de bailarines, Walter y Marysa Serrano.

El cierre de la velada estuvo a cargo del joven y buen cantor Esteban Riera al frente de una Orquesta bien armada y con un sonido amplio y profundo, que aprovechó la ocasión para presentar su nuevo disco “Un sueño y nada más”, con la dirección del “maestro” Richard Cappz.

Temas como “Nostalgias”, “Barrio viejo”, “Un sueño y nada más”, “Cuando tú no estás”, “Gricel”, “Ave de paso”,”A mí no me hablen de tango” y el bis que no puede faltar con “Esta noche de luna” para un cierre a “toda orquesta” del festival.