17/07/2015 escenarios

Federico Luppi reitera en el Picadero el xito de "El reportaje"

El actor personifica a un militar preso por delitos de lesa humanidad en la pieza de Santiago Varela, dirigida por Hugo Urquijo, que se presentó con éxito en 12 ciudades españolas durante el invierno boreal.

 Actúan además Susana Hornos y Tony Chávez, con vestuario y escenografía de Valeria Cook, luces de Adriana Antonutti y Hugo Urquijo, asistencia de dirección de Tony Chávez, producción ejecutiva de Gabriel Baigorria y general de Sebastián Blutrach.

"Varela escribió una cosa inteligente -dijo Luppi en diálogo con Télam-, yo tenía temor que fuera una cosa de escarnio público, que cayera en el cliché, que hiciera leña del árbol caído, porque no es un general juzgado por el público, con cierto grado de raciocinio, que empieza a tomar conciencia de la tremenda metida de pata de los militares."

Ahora, enojado y todo, aun con sus contradicciones, el personaje tiene que reconocer que tanto la pérdida de Malvinas como el vergozoso final de ese gobierno ilegítimo fueron consecuencias de disensiones internas y de incapacidad estratégica.

"El reportaje" se presenta en el teatro El Picadero, en la calle Enrique Santos Discépolo 1857, los sábados a las 18

"Lo bueno de eso es que la obra tiene mucho humor, el general está muy humanizado, el autor logra momentos realmente buenos desde el punto de vista dramático, porque si no sería como lo que los norteamericanos hacían en el cine con los nazis, tan bestiales que resultaban idiotas", continuó el actor. Y agregó:

"El tipo humano que comete crueldades es más peligroso cuanto más humano es; éste es peligroso, porque si hubiera sido presentado como un payaso no le hubiera interesado a nadie; y yo estoy muy contento con el texto, muy rico, interminable por la cantera de cosas para sacar, y ese temor que teníamos en España, de que no se interpretara del todo, no sucedió, la entendieron muy bien."

Según el actor, "las funciones en Buenos Aires han sido muy gratas, primero porque El Picadero es un teatro que me gusta muchísimo, diría que si tuviera ocasión monetaria me lo compraría (risas) porque está muy bien ubicado, lejos del off off off, es cómodo y el escenario te pone muy cerca del público".

"Tiene muy buen caudal de público y ahora hay cinco obras exitosas en cartel, el teatro da una cierta condición recoleta pero está muy bien ubicado en ese pasaje que fue del primer ferrocarril, en una zona céntrica que sin embargo está protegida de los ruidos; es una suerte estar allí, porque en Buenos Aires hay una gran cantidad de salas teatrales pero las ofertas de obras doblan esa cantidad; si agarrás una cartelera de espectáculos parece Nueva York, y en general esa oferta es buena", estimó.

Y afirmó: "A mí me llama la atención la calidad de los jóvenes actores locales, con mucha vitalidad, más independientes, menos miedosos y absolutamente sin prejuicios: se meten con cosas que antes uno no se hubiera animado. Antes se privilegiaba mucho el famoso 'mensaje' aunque fuera un cliché, pero hoy en día los chicos de 20 o 25 años tienen una formación bastante rigurosa, saben que hay que trabajar en serio, comprenden que la actividad es muy difícil y que en general no desemboca en la abundancia".

"En ese sentido hay una especie de cucarda muy bien ganada que supone que en la Argentina hay buen teatro, y esto se sabe en buena parte del mundo; aquí se hacen festivales de teatro que no hay en todas partes y siempre hay niveles que en algunos casos son envidiables", dijo.

Respecto de la temporada española, Luppi destacó: "Fue brillante el recibimiento que tuvimos; yo tenía cierto temor porque hacía mucho que no actuaba allí y era una cosa semipolítica con humor, y además la pasamos muy mal con el frío extremo: en Zaragoza hubo 17 grados bajo cero y cuando salíamos de la función nocturna no teníamos dónde ir a comer".

"En cuanto al público fue muy bueno -destacó-, comentábamos con el director Urquijo que la gente aquí y allá reacciona del mismo modo porque más allá de la singularidad del general argentino que ha participado en la represión, ellos en términos generales la han pasado parecida".

De todos modos hay diferencias entre España y la Argentina: "Yo lo vi desde la primera vez que estuve allá porque eso de la Concertación y el Pacto de La Moncloa fue un cierre en falso y después de 40 años no se juzgó ni un caso de corrupción, ni el genocidio. Ni un torturador, ni un ladrón del Estado tuvieron que dar cuenta de nada".

"Con el caso de Grecia las cosas se complican y ponen a Europa toda en peligrosa pendiente, porque quien ha traccionado esta verdadera tragedia es Alemania que ha impuesto a todos los demás su nivel de renta anual, entonces aparecen esas cosas del capital concentrado, que es pagar o morir", sentenció.